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Abr 27, 2013

Tu equipo y tu agencia, tu mejor tripulación.

Y allí estaba, bajo la atenta mirada del público que llenaba la sala de fiestas del Pacific Princess. Ataviado con un bañador, un flotador de patito y unas gafas de buzo sobre su cabeza, descorrió las cortinas de la improvisada bañera, agarrando el micrófono y cantando a pleno pulmón.

Julie McCoy, la encantadora responsable de Relaciones Públicas del crucero, muy azorada, no podía parar de reir.

Así fue, como a falta de solista en la banda musical del crucero, el Sobrecargo Burl «Gopher» Smith, decide salvar la situación cantando en público en una ducha improvisada. Así era Gopher, le gustaba cantar bajo la ducha pero fuera de ella no lo sabía hacer.

Vacaciones en el mar (Love boat) fue una fantástica serie televisiva que tuvo mucho éxito y aceptación durante el final de los años 70 y mediados de los 80. Dentro del «barco del amor», bajo el mando del Capitán Merrill Stubing, se daban todo tipo de situaciones y aventuras románticas, que en su mayoría, solían tener buen fin.

Lo más llamativo de esta serie es que a pesar de su largo periodo de emisión, los muchos directores que dirigieron los diferentes capítulos y las innumerables aportaciones de estrellas invitadas, siempre tuvo casi la misma tripulación y la misma calidad de atención a sus viajeros.

En una agencia de comunicación y marketing suele haber una gran rotación de personal, colaboradores, proveedores y clientes, pero siempre queda la base, el núcleo, la esencia, que es lo que hace que mantenga la identidad y la política de actuación, pase el tiempo que pase. Si algo podemos destacar también de las agencias es la capacidad de adaptación a los tiempos, a las situaciones y a las diferentes necesidades de sus clientes.

Las actividades dentro de una agencia están en continua evolución, transformación y adaptación. Hoy, las principales razones para solicitar los servicios de una agencia son las vinculadas al marketing digital como:

– Consultoría, estrategia y planificación.

– Investigación o estudios de mercado on line.

– Creación y diseño web.

– Servicios de posicionamiento (SEO, SEM)

– Campañas de publicidad display (publicidad en medios digitales).

– Creación de contenidos y relaciones en redes sociales (Social Media Management).

– Analítica en internet.

– Campañas de emailing y mobile marketing.

– Creación de tiendas on line (ecomerce)

Por supuesto hay más, muchas más, tantas como acciones se desarrollen y las que a muy seguro vendrán de la mano de las nuevas tecnologías y la innovación. Todo esto sin olvidar las acciones de offline o marketing tradicional, como las acciones en el punto de venta, el marketing experiencial, las performance, el PLV, el merchandising y un largo etcétera.

La semana pasada tuve la oportunidad de asistir al 10º aniversario de «Hoy es Marketing» (#HEMESIC). Rodeado de grandes profesionales, disfruté del cambio y la evolución a la que hemos asistido en estos diez últimos años en el mundo de la comunicación. Ví, como grandes empresas, gracias a un excelente trabajo de sus equipos de marketing o a las agencias con las que trabajan se habían adaptado a los tiempos y seguían estando en primera línea. Como bien dijo José Manuel Velasco, «las agencias y los profesionales del marketing debemos estar más cerca de la visión que de la misión».

Vacaciones en el mar fue un claro ejemplo de cómo ante determinadas situaciones con un gran equipo, su tripulación, con gran intuición y anticipación, conseguía llevar a sus clientes a «buen puerto».

Las agencias con visión serán las que te lleven al éxito.

¿Te subes a nuestro barco?

Jorge Jiménez Suárez

 

Abr 20, 2013

Viralidad, el misterio de la calidad del contenido.

Berengario, el ayudante del bibliotecario, entre agudos dolores, se aproximó a la bañera y se introdujo en ella vaciando el bote con hojas de lima. Pretendía tomar un baño calmante para sus dolores, pero no lo logró y entre horribles espasmos murió ahogado en ella. Era la tercera víctima y otras más quedaban por llegar.

¿Qué estaba sucediendo? ¿Por qué morían los monjes? ¿Qué misterio encerraba aquella abadía?

El mayor misterio de aquella abadía era su biblioteca, un perfecto laberinto que albergaba una inmensa cantidad de conocimientos dentro de miles de libros de incalculable valor. Y entre todos ellos, uno en especial, la segunda parte del «Tratado de poética de Aristóteles«, en el que se hablaba de la comedia.

¿Y por qué la comedia?

Porque divierte, porque genera la risa.

¿Cuál era la consecuencia de la risa en aquellos momentos?

«La risa acaba con el miedo y el miedo es lo que hace que la gente se acerque a la Iglesia«, así lo afirmaba Jorge Burgos, el antiguo bibliotecario.

El miedo, el temor de Dios era lo que hacía que muchas personas dependieran de la Iglesia en aquella época de la historia y la risa podía acabar con esa situación en la que muchos se habían «acomodado». Para muchos era el único camino para poder salir de sus limitadas vidas y acceder a la cultura, al conocimiento, al saber. Las abadías, los monasterios, los claustros de la Iglesia fueron en la Edad Media en especial y en varios siglos posteriores, los lugares donde se guardaba toda la documentación, los códices, los libros, la cultura. A ellos acudían todo tipo de personas para aprender, para compartir, para transmitir conocimiento. Tener la oportunidad de pertenecer a la Iglesia en aquellos tiempos podía considerarse como pertenecer a una clase selecta, ser la élite de la cultura y ser considerados como los garantes del saber.

A partir de aquí se planteaba esta disyuntiva, ¿qué interesaba más, fomentar la transmisión de conocimiento o la posesión del mismo? En el caso de la novela a la que hacemos referencia había que poner unas barreras al acceso del saber: un laberinto, un escondite, un veneno mortal. No interesaba que todos accediéramos al saber, no interesaba que todos fuéramos iguales, ya que estar en posesión del conocimiento y la cultura nos hace libres, independientes.

Unos cuantos siglos después, gracias a internet y a las redes sociales, podemos acceder al saber y a los contenidos instantáneamente, sin pedir permiso, sin miedo, sin temor. Los buscadores como Google son la lana de la ropa de Adso de Melk que nos conducen a la salida del laberinto o a la información que necesitamos. Las salas de cada planta de la biblioteca son el posicionamiento al que se puede acceder si nuestro producto o servicio es bueno o está bien valorado o sencillamente, bien estudiado. La biblioteca es una autopista de información llamada internet en la que se alberga y se proyecta la imagen de nuestra empresa, de nuestros clientes, de los usuarios, de las personas,.

Gracias a ello, podemos ser muy rápidos en informar y en transmitir conocimiento sobre las marcas, podemos incluso obtener un éxito mayor y más rápido en la viralización de una acción o de un contenido. Si la risa fue considerada una amenaza, hoy en día es lo que más produce contenidos virales. Todo lo que es agradable y divertido suele tener mayor acogida entre los usuarios y el público en general. Nos gusta todo aquello que nos produce buenas sensaciones y nos motiva. Lo que nos produce alegría.

La semana pasada tuve la oportunidad de presenciar una perfomance de Oscar Mayer en el Hipercor de Pozuelo de Madrid y me pregunté: ¿realmente esto tiene impacto en el punto de venta?¿Y fuera del punto de venta? Enseguida obtuve la respuesta, decenas de personas con su smartphone grababan la puesta en escena y lo compartían por la red a través de Twitter, Facebook o YouTube. Evidentemente los profesionales que habían planificado este tipo de campañas, habían tenido en cuenta la viralidad de sus acciones a través de las redes sociales y su apoyo a través de otros medios y soportes. Habían contado con la reacción de las personas.

Bravo por Oscar Mayer y su agencia de publicidad McCan-Erickson. Fantástica campaña.

«El nombre de la rosa» escrita por Umberto Eco, es una de las novelas más famosas que se han escrito a finales del siglo XX. Su repercusión fue tan grande que se adaptó al cine y el propio autor tuvo que escribir unas «apostillas» para poder explicar y comentar todo lo que había escrito. Es de los libros más leídos y premiados. Su  éxito fue un caso claro de viralidad por la calidad de su contenido. Se calcula que se han vendido mas de 50 millones de ejemplares y se ha traducido en más de 50 idiomas. Las cifras de su adaptación al cine también fueron apabullantes.

¿Cuál es la clave del misterio?

La calidad del contenido.

¿Viralizamos?

Jorge Jiménez Suárez

 

 

Abr 13, 2013

Ponte en tu lugar, empatiza y marca estilo.

Se abría la puerta y desde allí saludaba al entrar:

-«¡Hola a todos!»-

Y la acogida habitual:

-«¡Nooooorm!»-

Y en pocos segundos recorría rápidamente el local hasta llegar a su sitio, al fondo, en la esquina de la barra. Allí le esperaba su silla, su espacio y una jarra de cerveza sobre una blanca servilleta. Como cada día, fiel a su cita, acudía a su bar favorito a disfrutar de un rato de ocio, compartiendo su tiempo y participando en las conversaciones que allí se producían. Estaba en su sitio, en Cheers, «where everybody knows your name…»

Norm Peterson, fue quizá el personaje de aquella teleserie norteamericana al que más cariño tuve y el que más gracia me hacía. No era, aparentemente una persona llamativa, pero los que le conocían siempre tenían más de una pregunta preparada para él. Les interesaba saber su punto de vista sobre algún tema en particular o de rabiosa actualidad. Él, con su estilo y su forma de ser, era capaz de responder y no dejar a nadie indiferente. Conseguía satisfacer la curiosidad de sus interlocutores y es más, lograba arrancarnos una sonrisa la mayoría de las veces.

En la vida, todas las personas tenemos nuestro espacio, nuestro sitio, nuestro lugar. Todos tenemos una manera de ser, todos tenemos una forma de actuar, todos tenemos nuestra denominación de origen, nuestra «marca de la casa». Todo esto lo proyectamos a los demás en todos los diferentes escenarios de nuestra vida. Al pertenecer a una organización, grupo o empresa, dejamos nuestra esencia en todo aquello en lo que participamos. Nos creamos una imagen, un estilo, algo que nos diferencia de los demás, algo que deja «huella».

Las empresas, a la hora de comunicarse con las personas deben tener o crear su propia esencia o, en su defecto, utilizar a esas personas que marcan estilo. Esas personas que se convierten en la referencia de los demás dentro de la organización. A veces, dentro de una organización hay personas que con un sólo comentario o una opinión certera nos ponen en el buen camino. Pueden ser personas con mucho peso sin necesidad de ser jefes o directores, simplemente con sus gestos o sus acertados comentarios son líderes de opinión. Gente muy respetada y querida. Por eso, las empresas deben utilizar a personas que saben manejar, controlar y conducir este tipo de situaciones con agilidad y sencillez. Recordemos que las personas son la imagen de la empresa.

En social media, el papel del comunnity manager es primordial, insisto, un papel poco reconocido para una labor muy exigente y para la que muy pocos están preparados. Sin saberlo muchos lo esperan para interactuar, para conocer, para compartir, y acercarse a una marca de tú a tú. Escucha, mira, monitoriza, analiza, prepara la estrategia, comunica de nuevo y recoge los nuevos resultados. Crea una nueva relación de confianza con los usuarios, los conoce, poco a poco, los seduce, rápidamente, a riesgo de que se puedan marchar y lo más importante, los atrae, los convence y los fideliza.

Logra empatizar con ellos y obtiene para ellos relaciones beneficiosas con otros usuarios a los que pone en contacto. Un tipo de profesional más discreto, pero mucho más efectivo. Desde su posición, es capaz de ponerse en el lugar de los usuarios y servirles de ayuda, de consuelo, de solución a sus problemas, de alternativa.

Hagamos como Norm Peterson, escuchemos, analicemos y empaticemos para que la gente se ponga en marcha,  «…and they´re always glad you came.» A veces, no hace falta estar en la primera línea para hacer una labor importante dentro de una organización. Lo importante es tener nuestro hueco, nuestro espacio.

Ponte en tu lugar y marca estilo.

Jorge Jiménez Suárez

Abr 6, 2013

Carpe diem, crea, comunica y rompe esquemas.

-«¡Oh, capitán, mi capitán!»-

Y un alumno tras otro de la academia Welton para chicos, ante el estupor del director, se subía encima de su pupitre para despedirse de Mr. Keating, quien, desde la puerta de la clase, muy emocionado, sólo era capaz de articular un simple:

-«Gracias chicos, gracias»-

Ésta era la escena final de la película «El club de los poetas muertos«. Ésta era la manera de homenajear a la persona, al profesor, al motor de cambio de sus vidas. Era el homenaje a una persona que había entrado en sus vidas y había roto sus esquemas y sus valores de referencia. Por primera vez en su vida se sentían libres, animados, fuertes, seguros de sí mismos, capaces de afrontar cualquier reto. Involucrados, motivados, sacando lo mejor de sí mismos. Libres e independientes.

Carpe diem

Hasta ese momento estos estudiantes eran meros receptores pasivos. Recibían información y la asimilaban, no sabían si les iba a servir, pero la guardaban. Sus profesores, unos «desconocidos», les marcaban las pautas, entre ellos y sus tutores les tenían la vida organizada, planificada de antemano, no eran dueños de su destino ni del camino que tomarían en sus vidas.

¿Qué milagro obró Mr. Keating en aquellos chicos?

Simplemente, habían descubierto a un líder. No un líder autoritario, sino un líder carismático que sin ejercer el mando por la fuerza, podía manejar una situación con pocas palabras, con pocos gestos, transmitiendo conocimiento, dando ejemplo.

En el mundo de internet y las nuevas tecnologías, la web 2.0 , lleva instalada entre nosotros desde hace relativamente poco tiempo. Su cualidad principal es la de transmitir conocimiento, es la de hacer que la información sea accesible a los internautas para cubrir una carencia, solucionar un problema, aprender, descubrir, cultivar actividades, desarrollar la creatividad, todo de manera independiente y libre.

Las empresas hasta ahora eran aquellos desconocidos que nos dirigían sus mensajes, nos gustaran o no. Esto generaba una falta de confianza en las marcas, que si no eran suficientemente prácticos y atractivos, quedaban relegadas a ser «una más». Con la aparición de internet el cambio ha sido significativo. En poco tiempo nuestra manera de entender la comunicación, ha cambiado completamente. Ahora la necesitamos para ser libres, independientes, saber lo que realmente nos conviene y tomar nuestras propias decisiones.

Las personas, son los nuevos líderes de la comunicación. Las empresas, a través de los community managers y las agencias, deben también convertirse en líderes de comunicación. Deben conseguir que sus mensajes sean válidos, buenos, útiles, que generen confianza, que generen viralidad, que hagan que los clientes se involucren, que adquieran el compromiso de la marca, que les representen en la red.

La posición del líder y sus directrices serán necesarias para la generación de campañas de Marketing Viral. Sus clientes, sus nuevos seguidores, sus fans, se sentirán queridos, apreciados y respetados. Siendo capaces de representar mejor que la empresa los valores de la marca.

Carpe diem 2

Las empresas y las agencias debemos aprovechar la oportunidad, la ocasión, el momento…

¡Carpe diem!

No es sólo una frase.

Para hacer uso de ella, debemos usar la razón y tener la capacidad de anticiparnos a las consecuencias de nuestras acciones. Debemos aprovechar las oportunidades y el tiempo.

Recordemos que las palabras y las ideas pueden cambiar nuestro entorno.

Y, como decía Mr. Keating:

Sólo crea y piensa en algo, dale el énfasis que necesitas y rompe esquemas

Carpe diem.

Jorge Jiménez Suárez