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May 26, 2016

Detalle, el secreto del éxito.

Nick seguía al cura por el pasillo en lo que parecía su destino final.

Mientras, el clérigo iba recitando lo que parecían oraciones en latín…

– “Veni, vedi, vinci. Verborrea sub judice sine qua non”-

– “Coitus interruptus in dormitorium de chupa domine. Amén.” –

– “Ave César morituri te salutan, ad nausean…” –

Y al llegar a la silla eléctrica ejecutaron al fraile.

Nick Rivers, era un famoso cantante de rock americano que fue a participar a un festival cultural de una extinta y peculiar Alemania del Este. Allí los nazis controlan el país a pesar de los ataques de la resistencia francesa…

Rivers es detenido injustamente y encarcelado. Allí encontrará al Dr. Flammond, un importante científico retenido por los alemanes para construir una poderosa arma: la Mina Polaris. Cuando sale de prisión para cumplir con sus compromisos musicales, entrará en contacto con la resistencia y con Hillary, la hija del Dr. Flammond. Su objetivo, a partir de ahora, sería liberarlo y evitar que tan potente arma cayera en poder de sus enemigos.

Ese era su secreto, ése era el plan.

A partir de ahí y a lo largo de toda la aventura no dejarán de sucederse diversas situaciones divertidas a cada cuál mas graciosa. Una película, una aventura, un film, para no perder detalle.

secreto

No recuerdo las veces que nos castigaron, a mis compañeros del colegio y a mí, sin recreo por estar en clase riéndonos de la película. Durante años, fuimos descubriendo todos sus innumerables gags, partos y chorradas. Aún hoy, me sorprendo descubriendo algún detalle más, que en su momento se me escapó.

La verdad es que, el rigor histórico de la película, además de ser divertido, me sigue llamando mucho la atención. En general se podría sacar punta a todo lo relevante de la película sin que cuadre, pero curiosamente, funciona. El objetivo, está cumplido, entretiene, divierte y lo que es más importante, se queda en nuestra memoria por mucho tiempo o para siempre.

Era un proyecto pensado al detalle.

Lo mismo nos pasa en nuestra vida y en nuestra profesión, aquellas personas que cuidan los detalles son más propensos a ser más apreciados por otras personas: compañeros, amigos, pareja, familia. También, nuestros clientes se encuentran mucho más a gusto con nosotros si cuidamos los detalles, si no los olvidamos.

Hasta hace bien poco, solíamos apuntar en un calendario o en una agenda las fechas señaladas del año, los compromisos, las celebraciones, las onomásticas. Ahora, gracias a las nuevas tecnologías y a la transformación digital, podemos recibir avisos de todas y cada una de ellas simplemente por el hecho de llevarlas guardadas en nuestro Smartphone o por estar en alguna red social.

Ahora nos cuesta menos tener un detalle.

Si nos introducimos en las redes sociales, veremos como a diario muchos usuarios publican mensajes de buenos días, buenas noches, felicitaciones y cierto tipo de mensajes detallistas que acompañan y hacen más llevadero el día. Esos pequeños detalles que a la gente en general gusta, genera buenas sensaciones y provoca más de una sonrisa.

Ya hemos hablado muchas veces de las redes sociales y seguimos apostando por ellas, además de ser una fuente de contenidos que ayudan a posicionar nuestras marcas o las de nuestros clientes, tiene la cualidad de acercar a la gente, a los seguidores, a los usuarios, a las personas. Ya no sólo por un interés comercial, si no por un interés personal, por búsqueda de información o como suele ser más frecuente, como queja.

Saber observar a todo lo que sucede a nuestro alrededor para saber cuando hay que actuar será una buena labor llevada a cabo por muy pocas personas o empresas. No despreciemos nuestra capacidad para observar y mejorar las cosas con el objetivo de agradar y fidelizar a nuestros seguidores con una cosa muy simple: el detalle.

detalle

Nick, Hillary y sus compañeros, finalmente, cumplirán su objetivo y liberarán al Dr. Flammon. Sabían lo difícil y delicada que era su misión, por lo que no se olvidaron que no debían dejar de tener en cuenta ningún detalle. Todos fueron importantes para tener éxito. Nosotros tampoco lo olvidamos.

Recordemos que en en los pequeños detalles, están las grandes virtudes. Por lo que, la mejor manera de ganarnos la confianza de nuestros clientes o fidelizar a nuestros seguidores es estar muy atentos y no perder detalle. Quizá nos sorprendamos con más cosas de las que esperábamos.

Como dice Luis Gabriel Carrillo Navas: Diversas cosas pueden ser observadas a simple vista, otras con más detalle. Pero esas que parecen que no tienen nada que ver, ponle más cuidado.”

¿Conoces nuestro secreto?

¡No pierdas detalle!

Jorge Jiménez Suárez

May 19, 2016

Funcionar, mejorar, transformarse, acertar.

–  “¿Quién va a leerme cuentos para dormirme?”- le preguntó Billy.

– “Tu mamá” – le contestó Ted.

– “¿Ya no vas a darme el beso de las buenas noches, papi?” – le preguntó entre sollozos.

– “No, ya no podré hacer eso, pero…iré a visitarte. Todo estará bien, Billy” – le dijo.

– “¿Y si no me gusta, puedo volver a casa?” – preguntó de nuevo Billy.

– “¿Cómo que si no te gusta? Te lo vas a pasar muy bien con mamá…” – le replicó.

-“Papi, no olvides llamarme cuando puedas. ¿Lo harás?” – preguntó su hijo de nuevo.

– “Claro que lo haré” – le contestó con un nudo en la garganta.

Ted Kramer tenía una gran proyección profesional. Dedicaba la mayor parte de sus esfuerzos a su trabajo por lo que pasaba la mayor parte de su tiempo en la oficina. Un día, al volver a casa, su mujer, Joanna, le anuncia su marcha y le deja solo al cuidado de Billy, su hijo de cinco años.

De la noche a la mañana, Ted deberá aprender a ser padre sin descuidar su trabajo. Ted descubrirá que no es fácil compatibilizar la dedicación profesional y la vida familiar cuando se está solo. Y mientras su vida profesional se desmorona, su nueva faceta como padre crece.

¿Cuál era la mejor forma de acertar?

luchar

Ted decidió volcarse en su hijo renunciando a dedicarle más tiempo a su profesión. Descubre otra manera de vivir, de experimentar, de sentir, creando un vínculo muy fuerte con su hijo. Pero cuando ya se ha adaptado a su nueva vida y comienza a sentirse realizado como padre, Joanna vuelve un año y medio después. Y quiere recuperar a su hijo.

Ella, crea el entorno y el espacio necesario para llevarse a Billy. Y demanda a Ted por su custodia. Ted, lo único que puede hacer es intentar razonar con ella la nueva situación de todos para poder llegar a un entendimiento en beneficio de su hijo. Pero parece imposible. Ted debe convencer al juez ante un único argumento razonable. Ella es la madre.

¿Lo podría mejorar?

Son innumerables las ocasiones en las que atendemos a empresas y profesionales que quieren cambiar. Y estamos de acuerdo, abogamos por la transformación digital de todas ellas. Aunque muchas veces no compartimos esa ansiedad por realizar cambios innecesarios y así lo expresamos. Cuando tenemos toda la información sobre su situación y la analizamos, en muchas ocasiones, vemos que hay que cambiar algunas cosas, otras que hay que quitarlas, otras que hay que adaptarlas. Pero otras muchas, lo que tienen, es acertado, es correcto, es idóneo. Pero al cliente no le basta.

¿Por qué querer cambiar cuando puede funcionar?

Quizá podamos detectar una falta de entendimiento o de sincronización de las campañas de comunicación que tienen con sus clientes. Muchas veces la incapacidad de poderse comunicar con el target al que van dirigidos no obedece a una carencia sino a una ágil adaptación al momento, a realizar una necesaria transformación digital.

Simplemente unas pequeñas mejoras en cuanto a imagen, como una renovación de web. Un acercamiento a los clientes o usuarios a través de las redes sociales puede ser de gran ayuda. Si algo queremos mejorar debemos luchar por ello. Pero sin cambiar nuestra estilo, el fondo, nuestra identidad.

Debemos valorar lo que tenemos.

Y por supuesto, cuando las cosas funcionan, lo mejor es dejarlas como están o adaptarlas al entorno lo necesario, sin cambiar la esencia. Si no somos capaces de hacer que las cosas puedan funcionar, debemos transformarlas, mejorarlas e incluso cambiarlas. Quizá sea esa la mejor forma de acertar en todo aquello que nos propongamos.

acertar

Al final, Joanna analiza la situación y cede. A pesar de ganar el juicio por la custodia de Billy, sabe que lo mejor para su hijo y para todos, es que se quede al cuidado de su padre. Un padre con el que ha creado un estrecho vínculo, tan bueno y tan válido para su futuro como el que ella podía ofrecerle. Por lo que Ted se queda con Billy y Joanna acierta en su decisión.

Si algo hemos aprendido estos años es a valorar lo que nos piden y con lo que contamos para realizar nuestro trabajo. No dejaremos de decirles con sinceridad a nuestros clientes lo que realmente creemos que necesitan. Donde insistir, donde ceder, donde mejorar. Por supuesto seguiremos peleando por que tengan lo mejor, aunque nos perjudique. Decirle a un cliente que es correcto lo que tiene y que debe seguir con ello puede ser una manera de ganarnos su confianza en un futuro. Seguramente nos concederá la oportunidad de equivocarnos o de tener un gran acierto.

Como dijo Benito Jerónimo Feijoó: “Sólo de un modo se puede acertar; errar, de infinitos.”

¿Nos cedes tu confianza?

¡Acertarás!

Jorge Jiménez Suárez

May 12, 2016

Analizar, ceder, dar ejemplo.

– “Pero si tu estuvieras en mi lugar habrías dicho algo.” – dijo Jerry.

– “Que no se te olvide nunca. No seas imbécil” – le dijo Rocky.

A partir de ese momento sus destinos serían diferentes.

Rocky y Jerry eran un par de pillos en su juventud. Después de ser perseguidos por robar unas estilográficas en un vagón de tren, Jerry consigue huir pero Rocky es detenido. Sus destinos a partir de entonces serían opuestos. Gracias a la decisión de Rocky, Jerry no se vería implicado en el robo. En el futuro abrazaría la religión católica y se convertiría en el padre Connolly. Pero Rocky se pasaría años entrando y saliendo de la cárcel convirtiéndose en un famoso gánster.

A partir de entonces, la misión del padre Connolly es salvar de la delincuencia a los jóvenes del barrio. Pero lo tiene muy difícil, Rocky es el ídolo de todos ellos. Jerry hará todo lo posible por que los chicos no pasaran por lo que él había sufrido en su infancia y se convirtieran en alguien como su viejo amigo.

En el fondo eran como ellos, eran…

… Ángeles con caras sucias.

ejemplo hgm marketing

Rocky es detenido de nuevo por asesinato, pero esta vez es condenado a muerte en la silla eléctrica. Está empeñado en seguir siendo el duro gánster que es y mantener su reputación hasta el final. El padre Connolly hará lo posible para que ceda y no de mal ejemplo a sus chicos. Le pide que analice, si el desarrollo de su vida, es el que quiere que sea en el futuro el modo de vida de los chicos del barrio.

Rocky tenía que dar ejemplo, ¿pero cuál?

A veces, ganarse la confianza de otras personas es sólo cuestión de mantener firme tus ideas, otras, de simpatía, y otras, de apertura, de sinceridad. Como en nuestro ejemplo de hoy, podemos llegar a tener seguidores o fans de nuestras acciones. Podemos encontrarnos con personas que aprueban lo que decimos y lo que hacemos. O al contrario.

Siempre hemos dicho que “lo auténtico vende” y cuando una persona lo es, se muestra y actúa como es, es más probable que triunfe y que tenga un reconocimiento mayor que aquellos que no lo son. Lo mismo que un profesional que no oculta los pros y los contras de una determinada acción o de un determinado trabajo.

Ambos casos generan confianza.

Por otro lado, todos tenemos o hemos tenido modelos equivocados o acertados a nuestro alrededor. Están cerca de nosotros, en el día a día, en nuestro trabajo, en nuestra casa, en los medios o en las redes. Son estereotipos creados por el momento y a los que es difícil oponerse. Son modas, tendencias que se han traído consigo a gurús, influencers o nuevos líderes de opinión.

Muchos empresas o clientes nos solicitarán hacer las cosas como los nuevos entendidos dicen o hacen, con sus fórmulas mágicas  que dan unos fantásticos resultados. Nosotros tenemos que saber distinguir las cosas realmente efectivas y susceptibles de ser realizadas. Y debemos dar una visión más completa para tomar la mejor decisión ante la insistencia de nuestros clientes.

¿Cuál será camino correcto?

Lo correcto es seguir tus propias sensaciones, mostrar a tus clientes que los profesionales del momento, están para el momento, pero que un verdadero profesional estará siempre en su puesto haciendo lo mejor para él, aunque tenga que ceder. Y por supuesto, ser firmes, apoyarnos en nuestra experiencia y en nuestra profesionalidad. Mostrar todo lo que hacemos, como lo hacemos y por qué.

ejemplo

Finalmente, en un gesto de nobleza, a petición de su viejo amigo, Rocky cede, implora perdón y finge miedo y cobardía frente a la silla eléctrica. El objetivo se había cumplido, pasó de ser un héroe a ser olvidado por los jóvenes y no servir como modelo, ni como mal ejemplo. Jerry lo había conseguido.

No hay día en el que una agencia como la nuestra se enfrente a grandes dificultades o a grandes clientes que le ponen a prueba con cualquier solicitud. Para poder ganar una campaña o llevarnos un trabajo, debemos ser capaces de convencerles de que somos capaces de hacerlo bien y  mejor que los demás. Debemos hacerles ceder.

Para convencer no sólo hay que hablar, hay que servir de ejemplo.

Porque si no lo hacemos, ¿qué estamos contando? ¿A quién queremos dar confianza?¿Qué queremos conseguir? No tenemos duda de que con nuestro esfuerzo, dando ejemplo, lo seguiremos logrando.

Como dijo Albert Einstein: “Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera.”

¿Lo analizamos?

¡Vamos a dar ejemplo!

Jorge Jiménez Suárez

May 5, 2016

Cooperación y conocimiento, saca lo mejor de ti.

– “Adam Smith se equivocaba” – dijo John.

– “¿De qué estás hablando?” – le preguntó Hansen.

– “Si la atacamos todos, nos obstaculizamos y ninguno de nosotros se la lleva. Así que, vamos a por las amigas. Y nos ignoran, porque a nadie le gusta ser el segundo plato. Pero y si nadie va a por la rubia, no nos obstaculizamos y no ofendemos a las otras chicas.” – argumentó de nuevo.

– “Victoria asegurada” – concluyó.

Él y sus compañeros de estudios planteaban cómo ligarse a un grupo de mujeres en el bar. Su amigo Hansen abogaba por el “sálvese quien pueda” de Adam Smith, pero Nash, con su argumento de “ataque” cooperativo les muestra otra alternativa que podría conducir a mejores posibilidades de éxito.

John Nash era un genio para las matemáticas y por ello fue reclamado para ayudar a los servicios secretos de su país. Allí, logra resolver códigos mentalmente ante el asombro de sus compañeros. Pero esto hará que llame la atención de otro tipo de agentes que necesitarán de su ayuda, o al menos, eso es lo que él cree.

El tenía el conocimiento, poseía una mente maravillosa.

cooperacion

La esposa de John, con el tiempo descubrirá que todo este mundo de códigos, de secretos y de espías son sólo una ilusión y sólo están en la mente de su marido. Había descubierto el secreto de su marido: John cree en una realidad que no ve, en una realidad que no ven los demás, pero que condiciona toda su vida y todos sus actos. Ella hará lo posible para que no los vuelva a ver a jamás.

Pero necesitaba cooperación.

Muchas veces a lo largo de nuestra vida personal o profesional, nos enfrentamos a situaciones complicadas. Y mucho más cuando nuestros clientes o amigos no ven la realidad de lo que sucede a su alrededor y tienen una apreciación parcial de lo que ocurre. Tienen la certeza de que tienen todo bajo control. Pero no es así. Quizá el ambiente en el que desarrollan su actividad o la organización a la que pertenecen les limita mucho su visión y su capacidad de acción.

A veces es necesario salir, cambiar el chip y ver las cosas desde otra perspectiva. Quizá con apoyarnos en pequeñas empresas que viven intensa y pormenorizadamente el día y las campañas de sus clientes podamos apreciar muchos asuntos y detalles que se nos pueden escapar.

Recientemente tuve la oportunidad de ver un extracto de una entrevista en YouTube sobre Jack Ma. El fundador de la empresa Alibaba Group, la compañía de Internet más grande de Asia, afirmaba que: “Cuando trabajas en una compañía pequeña, aprendes la pasión, aprendes los sueños, aprendes como hacer muchas cosas a la vez.” Y es cierto, formar parte de una empresa así, te llena de experiencia, preparación y conocimiento.

Algo que podemos compartir en beneficio propio y para los demás.

Por lo que tendremos que salir de nuestro círculo habitual y ponernos en manos o interactuar con este tipo de profesionales, entre los cuales nos incluimos desde esta pequeña agencia. Porque también hay una realidad que no aprecian y que su competencia no aprecia. Pero los que vivimos el día a día, sí.

En la misma entrevista, Jack Ma, afirmó que: “Cuando tienes de 40 a 50 años, debes hacer aquellas cosas en las que eres realmente bueno, es el momento de tener éxito, aunque el porcentaje de fracaso sea muy alto”. Efectivamente, es el mejor momento para emprender con los conocimientos adquiridos.

Es nuestro momento, explotemos nuestro conocimiento.

conocimiento

Con el tiempo, gracias a la cooperación de su mujer, será el propio John el que decida ignorar todas sus visiones de un mundo irreal que sólo le confunde y en nada le beneficia. Pasados los años, a pesar de su enfermedad, ganó el Premio Nobel de Economía, por su revolucionario trabajo en la teoría de juegos.  Gracias a la ayuda de su esposa, John Nash, superó su reto personal y se convirtió en un ejemplo, en un referente como profesional y como persona. Además, no sólo tuvo una mente privilegiada, fue también una persona maravillosa.

Ser una pequeña agencia nos permite conocer todos los procesos de la cadena de producción, de la elaboración o de la creación de un servicio. Este hecho nos pone en ventaja, frente a otros, a la hora de tener una visión más amplia de las necesidades de nuestros clientes y cómo podemos satisfacerlas. Nos hace ser más ágiles y eficaces. Transmitimos más rápidamente nuestro conocimiento y nuestra experiencia. Nuestros clientes encuentran lo que buscan gracias a nuestra capacidad de cooperación y a nuestro grado de compromiso. Cada una de las partes aporta lo mejor de sí mismo para el bien común.

Como dijo John Nash: “Cada uno debe hacer lo mejor para él mismo y para el grupo”.

¿Qué es lo mejor que sabes hacer?

¡Es tu momento, compártelo!

Jorge Jiménez Suárez