Browsing articles from "junio, 2016"
Jun 30, 2016

Tu límite, tu capacidad.

– «Pero no quiero morir » – le dijo a David.

– «Sólo quiero volver con respuestas sobre la vida y la muerte.» – continuó Nelson.

– «Puedo ir allí como los demás, pero necesito que me traigas de vuelta.» –

Cinco estudiantes de medicina, Rachel, Nelson, David, Randy y Joseph, deciden conocer, con su propia experiencia, utilizando sus propios cuerpos, que hay más allá de la muerte. Conscientes de su capacidad, aplicando sus conocimientos, provocarán su propia muerte. La idea es lograr estar el máximo tiempo sin vida, en el límite, en encefalograma plano o lo que ellos conocen como la línea mortal. Llegado a ese punto, procederán a la reanimación del cuerpo de sus amigos hasta la estabilización de sus constantes vitales.

Al tener éxito en su experimento, deciden ir cada vez más allá sin saber las consecuencias que sus actos pueden llegar a tener o a provocar. No sabían a qué se estaban enfrentando, pero tenían la capacidad de poder controlar su regreso a la vida. O, al menos, eso pensaban. Y otra asunto era ver en qué condiciones volvían y cómo volvían a retomar sus vidas.

Sabían que lo que tenían entre manos era delicado y peligroso, pero querían saber más, necesitaban ver más, ansiaban experimentar más.

¿Pero… cuál era el límite?

limite

– «Hoy es un buen día para morir» – pensó en alto Nelson.

Y llevaron al límite su experimento.

Era cierto, cualquier día podía ser el bueno, el idóneo o, simplemente, el que te toca. Al menos es lo que pensaban nuestros protagonistas. Curiosamente, la experiencia para cada uno de ellos fue diferente, tenían que interpretar por qué les sucedía lo que veían en su «viaje» hacia la muerte. Tenían que interpretar por qué desde su «regreso» experimentaban aquellas incómodas situaciones. Tenían que descubrir por qué su experiencia no les dejaba dormir, vivir o disfrutar como antes.

¿Cómo podían arreglarlo?

A todos nos sucede con regularidad, tanto en nuestra vida personal como en la profesional. Volvemos la vista atrás y siempre hay algo que nos atormenta: un fallo, una equivocación, un error. Son pequeños fantasmas que nos acompañan y que nos previenen en el futuro para no repetirlo.

¿Si tuviéramos la oportunidad, intentaríamos arreglar los borrones del pasado? ¿Nos sentiríamos mejor? ¿Seríamos mejores así? ¿No lo repetiríamos? Todas éstas y otras muchas dudas más nos asaltan a menudo. En muchas ocasiones nos echamos las manos a la cabeza con suposiciones: ¿Y si no hubiéramos hecho esto o aquello? ¿Y si pudiera volver a cambiarlo? ¿Si lo hiciera de otra manera?

Quizá como en el ejemplo de hoy, lo mejor es enfrentarnos a aquellas faltas y corregirlas. Disculparse, si es necesario, y compensar los errores si hemos perjudicado a alguien. Asumir los errores, asumir las consecuencias, ser responsables. Quizá sea la mejor manera de proseguir el camino emprendido.

Aunque también llegará un momento en que los fallos hayan sido tan desproporcionados que nos lleguemos a plantear la toma de distancia, el alejamiento o la ruptura con el entorno, con las personas que nos rodean o con tu empresa. Quizá dejar las cosas correctamente hechas, antes de emprender un nuevo camino, sea la mejor manera de «retornar a la vida» o de volver a empezar. Quizá plantearse una situación así es asumir que se ha podido llegar al límite de nuestra capacidad. Todo es posible.

Aunque como ya dijimos en alguna ocasión anterior:

Cuando pienses en rendirte, recuerda por qué empezaste.

Nuestros médicos de ficción, finalmente, descubrirán que cada uno de ellos deberá enfrentarse en el presente a los fallos cometidos en el pasado. Localizar aquellos errores que cometieron y reparar el daño realizado a través de una disculpa o de una buena acción. A partir de ese momento, si tenían que volver la vista atrás, podrían hacerlo con la seguridad y la tranquilidad de no dejar «ningún cabo suelto». Y por supuesto, con garantías para poder experimentar en el futuro evitando cometer los mismos errores. Tenían ante ellos un camino despejado, sin límite.

En esta pequeña agencia, son muchos los errores que hemos cometido y de los que hemos aprendido en nuestro duro camino. Pero los aciertos son muchos más y mayores. Son muchas las experiencias que hemos vivido y disfrutado. Esto ha hecho que sigamos cada día más seguros de nuestra capacidad, más orgullosos de nuestro trabajo y por supuesto, seamos más conscientes de nuestros límites. Seguiremos siendo valientes, seguiremos explorando, seguiremos peleando.

Como decía Arthur Clarke: «La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible».

¿Conoces tus límites?

¡Vamos más allá!

Jorge Jiménez Suárez

Jun 23, 2016

Buenas personas, mejor equipo, trabajo óptimo.

Y cuando parecía que era Willian el merecedor de aquel delicioso trozo de brownie…

-«¡Eh! ¡Esperad! ¿Y yo qué? – Protestó Anna.

-«Perdona. ¿Crees que te mereces el brownie?» – Dijo Max.

-«Por lo menos lo intentaré.»- Contestó ella.

-«Pues tendrás que demostrarlo, este brownie está muy, muy bueno. Y pienso luchar por él.»

Allí estaba Ana, como una más, disfrutando de una agradable velada. Compartiendo hasta el último trozo de brownie. Había sido su primera cita con William y le había tocado contar sus «tristezas» para que su «historia» fuera reconocida y merecedora de tan preciado premio.

William era el dueño de una tienda de libros y guías turísticas en el barrio de Notting Hill de Londres. En apariencia, llevando una vida cómoda, tranquila y sencilla. Un día, entró a su tienda Anna Scott, una conocida actriz de Hollywood. A pesar de no reconocerla, se enamoró de ella. Pero poder acceder a ella se convirtió en una dura tarea para William. Era muy difícil competir con todo lo que tiene a su alcance una persona como ella: éxito, dinero, reputación.

Curiosamente, Anna, se siente atraída por William y por todo lo que le rodea. Disfruta visitando el piso que comparte con el divertido Spike, o con Honey, la hermana de William o sus amigos: Bella, Max o Bernie.  La paz, la tranquilidad, la serenidad, el anonimato, son cosas que no tiene habitualmente, y la atraen.

A pesar de ser dos personas que provenían de mundos tan opuestos, tan diferentes, se buscaban, se necesitaban, se atraían.

¿Pero, serían capaces de estar juntos?

buenas personas

(Imagen de Notting Hill – Universal Pictures)

William, con las únicas armas que podía contar, eran su manera de ser, su personalidad, su equilibrio y su sinceridad. Anna lo tenía todo, pero no tenía nada. No tenía vida, no tenía una pareja estable. Y no podía disfrutar de ello sin que saliera constantemente en los medios de comunicación.

Ambos necesitaban tiempo para adaptarse a los cambios.

Realmente, es difícil encontrar un punto de equilibrio para una situación como esta. Más de una vez nos hemos enfrentado a retos profesionales en los que nos ha costado mucho tiempo poder acercar posturas y lograr un entendimiento con nuestros clientes.

Quizá los proyectos actuales, las campañas digitales, se han convertido en un mundo complejo. La distancia entre las posturas enfrentadas hacen que se necesite un gran esfuerzo para llegar a un término medio. Hemos coincidido, hemos hablado, hemos aportado nuestra opinión al respecto, pero la situación, aunque hay muchas ganas de entenderse, cuesta que fructifique.

Con el tiempo, después de varios encuentros, vamos creando un camino, un ruta, una vía de entendimiento. Nos vamos conociendo. Y al igual que en las relaciones personales, vamos introduciéndonos en el papel del otro, se produce esa empatía necesaria para poder trabajar en común. Vamos conociendo todo lo que hay dentro de su organización, de su corporación. Y lo más importante, vamos conociendo a las personas que la conforman, vamos conociendo a las personas que forman su equipo.

Nos encontraremos con personas muy válidas y otras muchas que no valen, pero que, curiosamente, son muy necesarias en las empresas. Aún así, habrá que congeniar con todos y hacer equipo. Pero teniendo claro cuales serán tus objetivos y cuales serán tus personas de confianza.

Por otro lado, tampoco debemos dejarnos llevar por la imagen que nos tomamos de una persona antes de conocerla. Como en el ejemplo de hoy, nuestra protagonista no es tan feliz ni está tan satisfecha con su vida como aparenta. Tampoco la vida de nuestro protagonista masculino es tan fácil como parece.

Al fin y al cabo, habrá que hacer todo lo posible para llegar a acuerdos y hacer lo mejor para el equipo. Mi madre siempre decía aquello:

«Si quieres ser bueno en algo, rodéate de las mejores personas».

buen trabajo

Anna, finalmente, era una chica que necesitaba que la quisieran, y que la quisiera William. Ambos, habían hecho todo lo posible por estar juntos. A pesar de sus grandes diferencias, se habían puesto uno a disposición del otro. Llegaron a un acuerdo, lo habían conseguido, estarían juntos. Pero no debemos olvidar a sus excelentes compañeros de reparto, compañeros de trabajo, a sus amigos, esos personas que trabajan y te apoyan en la sombra y que hacen que el resultado final sea el correcto, sea el mejor, sea el óptimo.

Para nosotros es importante mostrar siempre interés por las necesidades de nuestros clientes. Nos gusta hacer cosas interesantes. Aunque en la mayor parte de los casos debamos llegar a acuerdos con ellos. Forma parte de nuestro trabajo. Muchas veces serán los clientes los que sean más osados y otras veces lo seremos nosotros a la hora de planificar una acción. En caso de divergencia, es necesario recordarles que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa.

Nos interesa a todos. De eso vivimos.

Y por supuesto, lo importante es hacerles saber que formamos un equipo de personas, de profesionales, dispuestos a dar lo mejor para que los resultados sean los mejores, los más idóneos, los necesarios.

Como dijo Chesterton:»No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de interesarse.»

¿Buscas un equipo de trabajo?

¡Aquí hay personas!

Jorge Jiménez Suárez

Jun 16, 2016

Gestiona tu imagen, gestiona tu reputación.

«En otro reino, Las Ciénagas, vivían todo tipo de extrañas y maravillosas criaturas.

No necesitaban rey ni reina, ya que imperaba la confianza mutua.»

En este reino, vivía Maléfica una preciosa hada, con un gran corazón dotada de unas alas de águila. Todo era paz y felicidad en su mundo. Un día llegó un niño campesino llamado Stefan a su tierra. Junto a él crecerá e incluso se llegará a enamorar, conociendo el amor verdadero.

Por aquel tiempo el Rey del Castillo, el reino vecino, quiso conquistar el reino de Maléfica. Pero ella se lo impedirá derrotándolo. Henry, que así se llamaba el rey, enfermo desde entonces, decide recompensar con su trono y la mano de su hija a aquel que pueda asesinar a Maléfica. A partir de ese momento, aparecerá el verdadero Stefan.

La ambición de Stefan hará que traicione a Maléfica.

reputacion on line

Stefan no fue capaz de quitarle la vida a Maléfica, pero le arrebató sus alas. Por todo ello, Maléfica, comenzó la construcción de un reino oscuro en Las Ciénagas. Llegando así a convertirse en una pérfida, siniestra y malvada bruja. Los cuernos, su aspecto y sus acciones, tampoco ayudaron a recordar a la antigua hada buena que fue.

Empezó a forjarse su fama, su reputación.

Tener una mala reputación es muy fácil y tener una buena reputación es más complicado. Ambas situaciones pueden darse en nuestra vida personal y profesional. Siempre valoramos, respetamos e incluso seguimos fielmente a aquellas personas o marcas que se ganan nuestra confianza a través de una reputación intachable.

Siempre hemos dicho que si eres una mala persona, es muy difícil que seas un buen profesional. Pero, paradójicamente, vemos que en muchos casos, las malas personas son idóneas para determinados puestos o determinadas funciones dentro de una empresa o corporación. Incluso tienen éxito.

¿Cómo podemos gestionar la reputación?

Desde que comenzamos con nuestra labor digital, cuando comenzó este blog, cuando comenzó nuestra transformación digital, siempre oímos hablar de las famosas «crisis de reputación». La verdad es que, salvo casos muy conocidos o sonados, es algo que con un poco de sentido común y buen hacer se pueden evitar.

Es muy importante hacernos visibles a través de la creación de contenidos bien posicionados, actuar con transparencia, tener una comunidad sólida y escuchar qué dicen los usuarios. Podemos decir que éstas son las claves para mantener una buena reputación online. Los contenidos generan solvencia y transmiten conocimientos.

Para ello la monitorización, como ya contamos alguna vez en este blog, es también muy importante. Debemos «escuchar» con atención lo que se dice de una marca o de la nuestra en las redes sociales y en los entornos digitales en general. Además, debemos tener en cuenta, que a pesar de llevar ya algunos años de revolución digital, todo lo que se crea en internet tiene un aspecto que nunca antes han conocido las empresas.

Gestionar ese nuevo poder no siempre es tarea que se pueda aprender en un día, en meses, incluso, en muchos casos, en años. Como ya recomendamos en su día, se debe tratar de delegar la gestión de las redes en personas preparadas y realmente formadas dentro de las mismas: el community manager

Para ser visibles dentro de un determinado sector debemos crear contenidos de calidad y nuestros seguidores, clientes y usuarios siempre nos identificarán por ello, por nuestro estilo. Esto ayudará, sin duda a crearnos nuestra propia imagen, nuestra propia reputación.

reputacion

Maléfica, finalmente, se vengó y volvió a ser la que era. Gracias a Aurora, La Bella Durmiente, a partir de ese momento, sería la reina de La Ciénaga y la protectora del mundo, en agradecimiento por todo lo que hizo y por todo lo que había sufrido. Y por supuesto, para limpiar su reputación.

Por nuestra parte, recordar que si nos concentramos en la reputación en internet o reputación digital, debemos tener en cuenta que una mala decisión, un comentario desafortunado, una imagen, una mala atención a un cliente o cualquier mínimo detalle, puede hacer que una compañía pase de ser la más valorada, a ser la más despreciada.

Lo más importante es, tener muy clara cual es nuestra identidad.

Como dijo Sócrates«Si quieres gozar de una buena reputación preocúpate en ser lo que aparentas ser.»

¿Qué quieres ser?

¡Gestiónalo!

Jorge Jiménez Suárez

Jun 9, 2016

Corporación y transformación digital

Estaba encantado, tenía un asiento en una fila para mí solo, es decir, de ventana y pasillo a la vez. Con la posibilidad de reclinarme sin molestar a la persona que ocupaba el asiento posterior. Con mi pantalla para ver películas, escuchar cualquier tipo de música y conectarme a internet. Una nevera con botellas de agua fría, caramelos y hasta un baño junto a la puerta trasera del autobús por si tenía la necesidad.

….

Seguramente, hacía casi 20 años que no viajaba en autobús. Desde entonces, había decidido que, ir en coche, era mi mejor opción si quería ir a algún destino dentro de la península. Quizá compartir viaje con muchas personas nunca ha sido una de mis preferencias. Quizá me apetece ir mas tranquilo, sin gritos, sin distracciones, pensando en mis cosas, con mi música y, si es necesario, cambiar de ruta o parar cuantas veces quiera.

Por una vez en muchos años no eché de menos conducir mi coche o ir en el coche de un familiar o un amigo. La tranquilidad y la comodidad que me brindó esta alternativa será difícil de olvidar. Probablemente, si tengo que repetir ese viaje lo haga de esta manera.

Viajar así fue un gran acierto, fue una gran experiencia.

corporacion

Ya desde la búsqueda de billetes en internet fue una experiencia agradable por la facilidad de poder encontrar el destino, el día, la hora y el precio mas adecuado. Para mi sorpresa, este último concepto, en algunos horarios, es realmente competitivo. Si a esto le sumamos que, con sólo decir tu nombre e identificarte ante el conductor, ya puedes subir y tomar tu asiento en el autobús, sin billetes, sin papeles.

Eliminamos trámites, eliminamos problemas.

Viajar en autobús puede ser un claro ejemplo de la transformación digital que estamos viviendo. Quizá sea un proceso más ligado a la evolución y a la adaptación de los tiempos, pero si se quiere ser competitivo hay que ponerse al día y digitalizarse. Los nuevos usuarios de autobús, la nueva demanda, así lo exige.

Los cambios más significativos que pude apreciar mejoraron mucho mi percepción de la calidad del servicio. Además de la confianza y la tranquilidad que me transmitieron. Detalles como: la usabilidad de su página web, la sencillez de sus explicaciones on line, la uniformidad de los empleados y conductores, la comodidad del servicio y, por supuesto, el trato, mucho más cercano y afable.

Elementos que distinguen a un gran servicio.

No somos los únicos que apostamos y estamos inmersos en un continuo proceso de transformación digital. Desde hace tiempo, profesionales tan reconocidos como Juan Merodio, nos ponen al día de las novedades dentro de este campo de actuación de las empresas.

Para él, como para nosotros, la transformación digital no sólo es lo que concierne a internet y lo que está relacionado con él. Es la integración de todas las partes y procesos de un negocio en formato digital, es decir, cada departamento o actividad de una empresa deben adquirir elementos digitales para su funcionamiento.

La transformación digital se basará, así, en seis pilares fundamentales:

  • Marketing
  • Publicidad
  • Estrategia
  • Análisis
  • Cartera de negocio o clientes
  • Liderazgo

Tal como podemos ver en el siguiente…

…cuadro de transformación digital:

transformacion-digital

(Imagen del blog de Juan Merodio)

La historia de ALSA, ha sido el ejemplo de evolución, de adaptación y de transformación durante sus más de 100 años de historia. En muchos momentos tuvieron que renunciar y asumir grandes costes con el objetivo de alcanzar un futuro mejor. ALSA, una historia de mejora continua para llegar a ser una gran compañía, una gran corporación del transporte de personas. ¡Enhorabuena!

Para nosotros, a partir de hoy, ALSA será un ejemplo de lo que se debe hacer a la hora de realizar una transformación digital en una empresa. Los pasos dados por esta corporación son para nosotros un ejemplo a mostrar a nuestros clientes. Al igual que ellos, ahondaremos en que el esfuerzo y el sacrificio por cambiar y mejorar, a pesar del coste que nos suponga hacerlo, siempre merecerá la pena. La mayoría de las veces, dejar atrás procesos o equipos que en su día fueron muy válidos y que hoy son obsoletos pueden marcar la diferencia en un mundo lleno de competidores.

Tampoco olvidamos que hay muchas grandes empresas que también han realizado con éxito su transformación digital, pero en este caso, en el ejemplo de hoy, han sabido transmitirlo y compartirlo con sus clientes y usuarios correctamente. En esta pequeña agencia pensamos que…

…debemos llevar la transformación digital a mas personas.

Como dice Alex Rovira: «En la vida, es así en cada momento clave, tenemos que renunciar a una parte de lo que somos para llegar a ser lo que de verdad podemos ser. El cambio no resulta gratuito, desde luego, y únicamente nos alimenta si nos dirige a la transformación.»

¿Estás preparado?

¡Transfórmate!

Jorge Jiménez Suárez

Jun 2, 2016

Acierta, programa lo bueno.

– «Lo tienes que probar.» –

– «Te gustará mucho.» –

– «Está bueno.» –

Y así uno tras otro hacían las delicias a sus padres para que se tomaran el yogur.

Aunque la verdad es que los que más me gustaban eran aquellas dos versiones del anuncio con la canción de Frank Sinatra: «Let me try again». «Danone , aprende de tus hijos», fue un spot con mucho éxito de los años ochenta que podías ver en los dos canales que por aquel entonces teníamos de televisión, en los cines e incluso en los campos de fútbol.

Quizá muy pocos podían tener un presupuesto suficientemente importante para poder llegar a tanta audiencia. Además era la época de la «gran publicidad», aquella que se podía ver, aprender y disfrutar. Las planificaciones de medios estaban concentradas en su mayoría en los grandes medios y en el programa de moda.

Era muy difícil que no te vieran, era muy difícil que no te recordaran.

programa publicidad clasico

Danone, aún sigue a la cabeza de la lista de ventas de yogures. Aparte de su calidad y la dura competencia de las marcas blancas con las que compite en el punto de venta, su publicidad «genuina» y característica, crearon una relación de confianza entre los consumidores y la marca.

Simplemente, es buena.

La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a la mesa redonda #Data4ads, dentro de Bit!, el Salón Profesional de la Tecnología Audiovisual, de la mano de Marketing Directo. En ella se debatía la evolución de la publicidad digital y de la importancia que va adquiriendo desde hace poco tiempo.

Si las agencias, hace algunos años, compraban espacios a los medios donde insertar la publicidad de sus clientes allí donde estuviera su target o público objetivo, ahora, con este método, la finalidad es comprar audiencias.

Así, la publicidad programática digital es un proceso surgido como consecuencia de las nuevas tecnologías, algo que cada día es más frecuente, algo en el que dejamos que muchos procesos sea mejor que los haga un algoritmo. El problema es que si no está bien calibrado es posible que la publicidad que llegue a los usuarios digitales no sea realmente la que le tiene que llegar.

Tristemente pasa muy a menudo.

Si ahondamos un poco más, la publicidad programática es un proceso por el que los anunciantes compran publicidad mediante procesos de pujas en tiempo real (RTB o Real-time Bidding) a través de distintos actores que facilitan el negocio: los Ad Exchanges o casas de subastas que ofrecen impresiones al mejor postor. Las Demand Side Platforms (DSP’s), o proveedores de tecnología que permiten la optimización del precio gracias al Big Data (manejan grandes cantidades de datos sobre los usuarios: perfiles, historial de conversión, target…). Los Data Partners o los que proporcionan los datos. Los Trading Desk o el equipo del anunciante que trabaja directamente con las casas de subastas. Y los Sell Side Platforms (SSP’s) o los que maximizan el rendimiento de los espacios publicitarios para los medios.

Lo que más me llamó la atención y que generó mayor intensidad al debate es la fuerza con la que también han hecho su aparición sistemas o buscadores denominados ad blockers para contrarrestar a la publicidad programática. Para evitar la publicidad, pagando. Algo que hasta hace muy poco era impensable.

Debemos pensar en programar algo mejor.

programa tu publicidad

 

Danone, aprende de tus hijos, quizá fue una de las campañas más bonitas y enternecedoras que recuerdo. Actualmente, Danone, se ha adaptado a los tiempos y presenta una comunicación mucho más interactiva a través de internet, las redes sociales y los medios digitales. Sigue siendo una marca puntera y ha sabido realizar una correcta transformación digital.

Si bien es cierto que siempre ha habido grandes campañas que han marcado época, no sé si ahora tendrían el mismo impacto o serían «virales». Aunque las grandes campañas clásicas, vienen, se van, pero siempre están presentes. Lo que nos demuestra que siempre hay cosas buenas que perduran en el tiempo y que no impiden que aún se puedan hacer grandes cosas.

Recordemos que lo bueno siempre queda.

Como dice Javier Piedrahita, director de MD: «Lo podemos hacer mejor «.

¿Lo intentamos?

¡Prográmate!

Jorge Jiménez Suárez