2 Jun, 2016

Acierta, programa lo bueno.

– «Lo tienes que probar.» –

– «Te gustará mucho.» –

– «Está bueno.» –

Y así uno tras otro hacían las delicias a sus padres para que se tomaran el yogur.

Aunque la verdad es que los que más me gustaban eran aquellas dos versiones del anuncio con la canción de Frank Sinatra: «Let me try again». «Danone , aprende de tus hijos», fue un spot con mucho éxito de los años ochenta que podías ver en los dos canales que por aquel entonces teníamos de televisión, en los cines e incluso en los campos de fútbol.

Quizá muy pocos podían tener un presupuesto suficientemente importante para poder llegar a tanta audiencia. Además era la época de la «gran publicidad», aquella que se podía ver, aprender y disfrutar. Las planificaciones de medios estaban concentradas en su mayoría en los grandes medios y en el programa de moda.

Era muy difícil que no te vieran, era muy difícil que no te recordaran.

programa publicidad clasico

Danone, aún sigue a la cabeza de la lista de ventas de yogures. Aparte de su calidad y la dura competencia de las marcas blancas con las que compite en el punto de venta, su publicidad «genuina» y característica, crearon una relación de confianza entre los consumidores y la marca.

Simplemente, es buena.

La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a la mesa redonda #Data4ads, dentro de Bit!, el Salón Profesional de la Tecnología Audiovisual, de la mano de Marketing Directo. En ella se debatía la evolución de la publicidad digital y de la importancia que va adquiriendo desde hace poco tiempo.

Si las agencias, hace algunos años, compraban espacios a los medios donde insertar la publicidad de sus clientes allí donde estuviera su target o público objetivo, ahora, con este método, la finalidad es comprar audiencias.

Así, la publicidad programática digital es un proceso surgido como consecuencia de las nuevas tecnologías, algo que cada día es más frecuente, algo en el que dejamos que muchos procesos sea mejor que los haga un algoritmo. El problema es que si no está bien calibrado es posible que la publicidad que llegue a los usuarios digitales no sea realmente la que le tiene que llegar.

Tristemente pasa muy a menudo.

Si ahondamos un poco más, la publicidad programática es un proceso por el que los anunciantes compran publicidad mediante procesos de pujas en tiempo real (RTB o Real-time Bidding) a través de distintos actores que facilitan el negocio: los Ad Exchanges o casas de subastas que ofrecen impresiones al mejor postor. Las Demand Side Platforms (DSP’s), o proveedores de tecnología que permiten la optimización del precio gracias al Big Data (manejan grandes cantidades de datos sobre los usuarios: perfiles, historial de conversión, target…). Los Data Partners o los que proporcionan los datos. Los Trading Desk o el equipo del anunciante que trabaja directamente con las casas de subastas. Y los Sell Side Platforms (SSP’s) o los que maximizan el rendimiento de los espacios publicitarios para los medios.

Lo que más me llamó la atención y que generó mayor intensidad al debate es la fuerza con la que también han hecho su aparición sistemas o buscadores denominados ad blockers para contrarrestar a la publicidad programática. Para evitar la publicidad, pagando. Algo que hasta hace muy poco era impensable.

Debemos pensar en programar algo mejor.

programa tu publicidad

 

Danone, aprende de tus hijos, quizá fue una de las campañas más bonitas y enternecedoras que recuerdo. Actualmente, Danone, se ha adaptado a los tiempos y presenta una comunicación mucho más interactiva a través de internet, las redes sociales y los medios digitales. Sigue siendo una marca puntera y ha sabido realizar una correcta transformación digital.

Si bien es cierto que siempre ha habido grandes campañas que han marcado época, no sé si ahora tendrían el mismo impacto o serían «virales». Aunque las grandes campañas clásicas, vienen, se van, pero siempre están presentes. Lo que nos demuestra que siempre hay cosas buenas que perduran en el tiempo y que no impiden que aún se puedan hacer grandes cosas.

Recordemos que lo bueno siempre queda.

Como dice Javier Piedrahita, director de MD: «Lo podemos hacer mejor «.

¿Lo intentamos?

¡Prográmate!

Jorge Jiménez Suárez

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