16 Jul, 2013

Adáptate, vamos mucho más allá.

Y recuerde:

-«¡Piense en ruso!»-

Este último consejo tronó en su mente mientras se recuperaba del letargo en el que había caído.

En ese momento, Mitchell Gant, rememoró como asentía silenciosamente mientras asimilaba las claves de su misión. La constancia en su formación, la disciplina y el orden le habían devuelto la cordura necesaria para reponerse, «hacerse con el aparato» y abatir al enemigo antes de que acabara con él.

Ahora había que valorar lo logrado, curar las heridas y cubrir las bajas que habían quedado por el camino.

¿Cuántos habían depositado su confianza en él?

¿Cuántos se habían sacrificado por el bien de la misión?

Ni el mismo lo sabía.

Aún recuerdo estar tumbado en el suelo con la cabeza apoyada en el asiento de la fila 1 del Cine Rialto de la Gran Vía de Madrid viendo esta espectacular película de la época. La expectación mereció la pena. En esos años, era toda una novedad tanta tecnología y usabilidad para un avión de combate, algo impensable en aquel momento y que, ahora, es una realidad superada. De esto hace mas de 30 años.

Yendo más allá, hace 40 años, se produjo la primera comunicación telefónica móvil, exactamente el 3 de Abril de 1.973, algo en lo que se estaba trabajando desde la 2ª Guerra Mundial y que en ese momento aún era impensable. Martin Cooper, de Motorola, tuvo el honor de ser el pionero. Cooper se inspiró en el comunicador del capitán Kirk de la serie de TV Star Trek. Y lo mejor de todo, la llamada la hizo a su competidor para que supiera que lo había conseguido antes que él.

De entonces, hasta hoy mismo, ha sido una carrera vertiginosa de evolución y de mejora continua. La competencia en la telefonía móvil es brutal y se pueden dar casos de apropiación de ideas, como la conocida disputa legal entre Apple con el iPhone y Samsung con el Galaxy. Si nos fijamos, gran parte de las personas que nos rodean, cada día, destina más tiempo al uso del teléfono móvil, y, desde la revolución de los smartphone, aún más. Es muy cómodo tener todo a nuestro alcance y en la palma de nuestra mano.

¿Cuántas cosas se hacen hoy con un teléfono móvil?

Aunque, sería más acertado preguntarse:

¿Qué cosas no podemos hacer con él?

Ante tal disyuntiva, nos preguntamos:

¿Qué debemos hacer los profesionales del marketing con una herramienta tan poderosa?

Actualmente muy pocos son los que se han lanzado al barro y se han decidido a hacer cosas nuevas. La mayoría de las campañas se han limitado a adaptar los conocimientos adquiridos en los medios digitales y convencionales. Pero, puede no ser suficiente. Las empresas no sólo deben limitarse a tener una web para ser visibles en el mundo digital. Las necesidades han cambiado y hay que adaptarse rápidamente para no perder el control, ser superado y caer abatido por la competencia.

Un primer paso, mas importante de lo que parece, sería adaptar la web de la empresa u organización al formato móvil o smartphone y al formato tableta, incluso con las herramientas adecuadas para que la visibilidad sea total.

Un segundo paso sería trazar, al igual que en otros medios y soportes, una estrategia muy clara de lo que necesitamos, lo que queremos conseguir y cómo hacerlo.

¿Cómo hacerlo?

A través de campañas de marketing móvil, como por ejemplo:

Publicidad display en formatos adaptados al tamaño, tipo mensaje MMS, con imágenes banner o videos.

– Mensajes SMS con códigos, cupones o descuentos.

– Creación de APP´s (aplicaciones móviles) sencillas y fáciles de usar, que sean prácticas y de uso continuo, como Google Maps.

– Campañas de geolocalización, algo aún mínimamente explotado.

Estas son las más usuales, aunque en el futuro es deseable crear más alternativas y sacarle mayor rendimiento a este medio.

Mitchell Gant tuvo que dar salida en el momento oportuno lo más profundo de su experiencia, de su conocimiento, de su formación.

Los profesionales del marketing digital en el caso del marketing móvil, debemos sacar lo mejor que llevamos dentro e ir más allá, ganarnos la confianza que las empresas depositan en nuestra experiencia y sacrificarnos al máximo para logar los mejores resultados.

¿Te animas?

No pierdas la oportunidad.

Jorge Jiménez Suárez

Deja un comentario