24 Sep, 2013

Aprende, se intrépido y crea tu camino.

Había rebasado todos los límites a pesar de tenerlo todo al alcance de su mano. Acostumbrado a conseguirlo todo sin el mayor esfuerzo, ahora, se veía sin nada, sólo, víctima de las burlas de los marineros, en aquel barco, desamparado, sin saber cuando volvería a su casa, cuando encontraría un rostro amigable, cuando las cosas volverían a ser como antes.

Después de su última travesura, su padre, había optado por sacarlo de aquel espléndido colegio para que le acompañara de viaje en barco para atender sus negocios. La fortuna o el infortunio le hizo caer por la borda y ser recogido por un barco pesquero. Allí, Manuel, un recio pescador, le enseñaría a valorar lo dura que es la vida y el esfuerzo necesario para poder llevar a cabo las acciones necesarias para que todas aquellas esperanzas, todas aquellas ilusiones y todo aquello que nos proponemos en nuestro camino, se cumpla.

Todos los días conocemos casos de empresas que tenían un negocio próspero o, al menos, eso aparentaban. Empresas que parecían solventes. Pero que en los últimos tiempos, se están viendo forzadas a cerrar. Bien porque no han sabido adaptarse a las nuevas tendencias y las nuevas tecnologías. Bien porque no estaban tan bien organizadas y gestionadas como parecía. Para muchos, trabajar o ser cliente de estas empresas, en un principio, era fácil, y con el tiempo se ha convertido en una pesadilla. Son empresas que no han logrado encontrar su sitio ni enderezar el rumbo y lo que es peor, han arrastrado a muchos otros.

Recientemente, he tenido el inmenso placer de que un amigo me mostrara un video de la presentación de Ricardo Lop contando lo que ha sido su aventura profesional de Aceros Hispania. En él, de una manera clara, nos marca unas pautas muy sencillas a la hora de ponernos en el camino correcto para lograr salir adelante con una empresa que se apoya, opera y trabaja con las herramientas que nos brinda internet.

Destacan varias pautas a seguir:

1. Para comenzar una buena dosis de ganas, ilusión y constancia.

2. Después, dejar a un lado barreras invisibles como el miedo a vender en cualquier parte del mundo.

3. Orientar o apoyar la actividad del negocio a internet, resaltando la usabilidad de la web, además de traducirla en todos los idiomas posibles, simplificar al máximo los datos necesarios para realizar una venta, y, por supuesto, dar las mayores facilidades de pago.

4. Agilizar y atender rápidamente al cliente. Los clientes, sean de donde sean, tienen una necesidad y quieren comprar. Si se tarda en exceso se marchan a la competencia.

Aunque los anteriores aspectos son importantes, destacamos que en las labores de marketing digital, el posicionamiento natural o SEO, no han invertido dinero para que sean los primeros en estar localizados por los buscadores de internet.

¿Cómo lo han conseguido?

Aportando contenidos de calidad a su web, a su blog, a las redes sociales, e incluso, haciendo campañas de viralidad entre sus seguidores. Algo realmente para descubrirse.

¿Qué les hizo plantearse todo esto?

Ver que sus negocios iban de cabeza a la desaparición, por lo que decidieron reinventarse, adaptándose al mercado y las nuevas tecnologías.

Nosotros, aunque no lo digan expresamente apostamos a que hay, además, una gran dosis de cariño y afecto por su producto y por sus clientes.

Si no te gusta lo que vendes y a quién se lo vendes, es imposible que tu empresa funcione.

Harvey vivía en un mundo complejo y enmarañado, la experiencia vivida en el mar le hizo darse cuenta de que con pocas cosas podría ser mejor, ser más eficiente y hacer felices a los demás. Manuel muere, pero deja en él una huella imborrable. Su padre nunca podrá agradecer lo suficiente que alguien pusiera a su hijo en el camino correcto.

Ricardo Lop como diría un amigo mío, «nos pone los pies en la tierra» y nos demuestra que con muy poco, pero con las ideas muy claras, se puede hacer mucho.

Nosotros, seguimos apostando por la pasión de hacer lo que nos gusta.

¿Te unes al camino?

Se intrépido.

Jorge Jiménez Suárez

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