24 Sep, 2015

Compartir, aprender, avanzar.

Tumak había sido expulsado de su clan tras una pelea con el jefe de la tribu. Después de salvar todo tipo de peligros llegó exhausto a una playa donde es recogido por un grupo de mujeres pertenecientes a otra tribu. Ellas le atenderán, le cuidarán y llevarán a su cueva para compartir su hospitalidad.

La vida de Tumak, hasta ese momento, se había centrado en luchar por cada cosa que pudiera necesitar. Todo se ganaba a través de la fuerza, la autoridad y la lucha. Pero este modo de vida ya no era necesario donde ahora vivía. Rápidamente se integra en el nuevo clan que es bastante más avanzado que el suyo. Allí aprende a comunicarse, a asimilar nuevas prácticas y a participar en nuevas actividades. Tiene nuevos compañeros que le enseñan.

En poco tiempo, adquiere y transmite conocimiento.

Pero, a pesar de sus avances, las dificultades de su «retraso social» dentro de la tribu, las disputas por el poder y las herramientas de los demás harán que Tumak y Loana, su nueva compañera, tengan que marcharse y buscar su espacio.

Aunque ésto ocurrió hace un millón de años

Compartir aprender avanzar

Gracias a la marcha de Loana y Tumak a la tribu de origen, los nuevos conocimientos adquiridos de transmitirán a más personas que los incorporarán a su actividad personal o «profesional», facilitándoles las tareas a las que se enfrentan a diario. Así mismo, Tumak liderará el cambio en su propia tribu. Ganándose la confianza y el respeto de los suyos.

¿Como lo hizo?

Aplicando sus conocimientos y compartiendo su experiencia.

Sin duda alguna, algo tan antiguo como el aprendizaje se mantiene y se mantendrá siempre. La formación continua ayuda a tener más y mejores alternativas para la realización de cualquier tipo de actividad y la consecución de objetivos. Es algo tan simple como aprender compartiendo, algo que desde muy pequeños nos intentan inculcar en nuestra educación y que con la edad se nos olvida.

Olvidamos que con la colaboración, la puesta en común, la ayuda desinteresada y el trabajo en equipo, en general, se logran más y mejores resultados que a través del individualismo.

Con este objeto, en su día, apareció internet y más adelante, las redes sociales. El objetivo era claro, tener un canal de comunicación y de transmisión de conocimientos. Gracias a ello el mundo ha cambiado y se ha conseguido que muchas cosas que antes nos parecían imposibles de realizar, las tengamos ahora al alcance de nuestra mano. Siempre gracias a personas que comparten su experiencia, sus habilidades y su sabiduría.

Hoy en día, si necesitamos buscar, entender o hacer algo, sólo debemos acceder a un ordenador para poder localizar lo que necesitamos y obtener una solución en muy poco tiempo. Es más, si accedemos a una red social, encontraremos mucha más ayuda con diferentes puntos de vista y diferentes maneras de darnos solución a nuestro problema o a cubrir nuestra necesidad.

Gracias a la experiencia y los conocimientos de otras personas.

Como se suele decir Internet y las redes sociales han hecho el mundo «más fácil, pequeño y accesible». Pero lo mejor que ha conseguido es que las personas se abran para que trabajemos más unidos y con más recursos. Gracias al aprendizaje de todos los conocimientos que allí se comparten, el mundo que conocemos puede avanzar cada día más.

Compartir

Tumak descubrió que compartir había sido la clave del conocimiento común y que gracias a ello su tribu se beneficiaría de ello, serían mejores y más fuertes. Es más, serían capaces de solventar cualquier dificultad futura, serían capaces de sobrevivir. Así, compartiendo, fueron transmitiendo su legado de generación en generación desde hace millones de años.

Nuestra generación ha recorrido en poco tiempo, el nacimiento y la madurez de la comunicación audiovisual. Internet y las redes sociales han favorecido aún más este avance y quizá podemos empezar a vislumbrar un periodo de madurez. Por lo que es el momento de aplicar todo lo que estas «nuevas herramientas» suponen para nuestra vida y para nuestra profesión. Es el momento de aplicarlas en su mayor grado.

Hemos compartido, hemos aprendido.

Es la hora de sumar esfuerzos para avanzar.

Como se suele decir: «Sólo irás más rápido, pero juntos llegaremos más lejos«.

Es el momento de trabajar el Marketing Digital.

¿No crees?

Jorge Jiménez Suárez

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