5 May, 2016

Cooperación y conocimiento, saca lo mejor de ti.

– “Adam Smith se equivocaba” – dijo John.

– “¿De qué estás hablando?” – le preguntó Hansen.

– “Si la atacamos todos, nos obstaculizamos y ninguno de nosotros se la lleva. Así que, vamos a por las amigas. Y nos ignoran, porque a nadie le gusta ser el segundo plato. Pero y si nadie va a por la rubia, no nos obstaculizamos y no ofendemos a las otras chicas.” – argumentó de nuevo.

– “Victoria asegurada” – concluyó.

Él y sus compañeros de estudios planteaban cómo ligarse a un grupo de mujeres en el bar. Su amigo Hansen abogaba por el “sálvese quien pueda” de Adam Smith, pero Nash, con su argumento de “ataque” cooperativo les muestra otra alternativa que podría conducir a mejores posibilidades de éxito.

John Nash era un genio para las matemáticas y por ello fue reclamado para ayudar a los servicios secretos de su país. Allí, logra resolver códigos mentalmente ante el asombro de sus compañeros. Pero esto hará que llame la atención de otro tipo de agentes que necesitarán de su ayuda, o al menos, eso es lo que él cree.

El tenía el conocimiento, poseía una mente maravillosa.

cooperacion

La esposa de John, con el tiempo descubrirá que todo este mundo de códigos, de secretos y de espías son sólo una ilusión y sólo están en la mente de su marido. Había descubierto el secreto de su marido: John cree en una realidad que no ve, en una realidad que no ven los demás, pero que condiciona toda su vida y todos sus actos. Ella hará lo posible para que no los vuelva a ver a jamás.

Pero necesitaba cooperación.

Muchas veces a lo largo de nuestra vida personal o profesional, nos enfrentamos a situaciones complicadas. Y mucho más cuando nuestros clientes o amigos no ven la realidad de lo que sucede a su alrededor y tienen una apreciación parcial de lo que ocurre. Tienen la certeza de que tienen todo bajo control. Pero no es así. Quizá el ambiente en el que desarrollan su actividad o la organización a la que pertenecen les limita mucho su visión y su capacidad de acción.

A veces es necesario salir, cambiar el chip y ver las cosas desde otra perspectiva. Quizá con apoyarnos en pequeñas empresas que viven intensa y pormenorizadamente el día y las campañas de sus clientes podamos apreciar muchos asuntos y detalles que se nos pueden escapar.

Recientemente tuve la oportunidad de ver un extracto de una entrevista en YouTube sobre Jack Ma. El fundador de la empresa Alibaba Group, la compañía de Internet más grande de Asia, afirmaba que: “Cuando trabajas en una compañía pequeña, aprendes la pasión, aprendes los sueños, aprendes como hacer muchas cosas a la vez.” Y es cierto, formar parte de una empresa así, te llena de experiencia, preparación y conocimiento.

Algo que podemos compartir en beneficio propio y para los demás.

Por lo que tendremos que salir de nuestro círculo habitual y ponernos en manos o interactuar con este tipo de profesionales, entre los cuales nos incluimos desde esta pequeña agencia. Porque también hay una realidad que no aprecian y que su competencia no aprecia. Pero los que vivimos el día a día, sí.

En la misma entrevista, Jack Ma, afirmó que: “Cuando tienes de 40 a 50 años, debes hacer aquellas cosas en las que eres realmente bueno, es el momento de tener éxito, aunque el porcentaje de fracaso sea muy alto”. Efectivamente, es el mejor momento para emprender con los conocimientos adquiridos.

Es nuestro momento, explotemos nuestro conocimiento.

conocimiento

Con el tiempo, gracias a la cooperación de su mujer, será el propio John el que decida ignorar todas sus visiones de un mundo irreal que sólo le confunde y en nada le beneficia. Pasados los años, a pesar de su enfermedad, ganó el Premio Nobel de Economía, por su revolucionario trabajo en la teoría de juegos.  Gracias a la ayuda de su esposa, John Nash, superó su reto personal y se convirtió en un ejemplo, en un referente como profesional y como persona. Además, no sólo tuvo una mente privilegiada, fue también una persona maravillosa.

Ser una pequeña agencia nos permite conocer todos los procesos de la cadena de producción, de la elaboración o de la creación de un servicio. Este hecho nos pone en ventaja, frente a otros, a la hora de tener una visión más amplia de las necesidades de nuestros clientes y cómo podemos satisfacerlas. Nos hace ser más ágiles y eficaces. Transmitimos más rápidamente nuestro conocimiento y nuestra experiencia. Nuestros clientes encuentran lo que buscan gracias a nuestra capacidad de cooperación y a nuestro grado de compromiso. Cada una de las partes aporta lo mejor de sí mismo para el bien común.

Como dijo John Nash: “Cada uno debe hacer lo mejor para él mismo y para el grupo”.

¿Qué es lo mejor que sabes hacer?

¡Es tu momento, compártelo!

Jorge Jiménez Suárez

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