3 Ene, 2013

Diferenciarse, objetivo a corto plazo.

¿En un stand a pie de calle? ¿Sentado en una mesa con dos vasos de refresco tapados frente a usted?

La idea era decir, sin estar condicionado por la marca, cuál de los dos refrescos nos gustaba más…

Así se desarrolló en España la famosa campaña “El reto de Pepsi” y a la mayoría de la gente le gustó más la Pepsi.

¿Qué esperamos del nuevo año? ¿Cuáles son nuestros objetivos? ¿Cuál será el resultado? Todos miramos con mucha ilusión el futuro inmediato, el nuevo año, esperamos mucho de él. El año del relanzamiento, del fin de la crisis, el inicio de nuevas experiencias. Todo son buenas sensaciones, pero, como diría Emilio Duró, si hacemos todos los días las mismas cosas, ¿qué pasará? Ni más ni menos, lo mismo de todos los días.

Para poder realizar nuestros sueños, nuestros proyectos, lo primero que hay que hacer es creer en ello y sobre todo tener iniciativa y mucha constancia, hay que ser proactivo. No debemos conformarnos con lo establecido, hay que romper con lo que se queda atrás, tomar el control y mirar hacia adelante, seguir reinventándonos, conseguir diferenciarnos, ser más competitivos, buscar la excelencia. En definitiva, ser mejores.

Como bien explicó Ezequiel Triviño en una de las ponencias de Homenaje a Pyme el pasado mes de Noviembre en Madrid, una cosa es el Circo y otra cosa es Cirque du Soleil. ¿Que han hecho? Hacer algo más, hacer algo mejor, hacer algo diferente. Diferenciarse, ni más, ni menos.

En nuestro camino a la diferenciación no debemos prescindir de la multitud de heramientas e información que nos aportan internet y las redes sociales (web 2.0). Todo debe apoyar a una buena labor de investigación comercial. Para poder, así, localizar e ir donde se encuentren nuestros clientes, saber donde se relacionan y saber donde realizan sus actividades cotidianas. Conversar con ellos, escucharles. Conocer sus preferencias, sus preocupaciones, sus gustos, en definitiva, interactuar con ellos para crecer, avanzar y disfrutar con ellos.

Para cada cliente hay una red y para cada empresa hay una herramienta, un espacio común para poder desarrollar su actividad, donde convivir con sus clientes y diferenciarse del resto. Luego, lo más importante, será saber transmitir, saber comunicar, saber conversar, manteniendo una misma línea de comunicación. No sólo con clientes, si no también con todos aquellos que forman parte de la cadena de valor: proveedores, distribuidores, transportistas, medios. Todos son importantes, son necesarios y hay que atenderlos en las mismas condiciones.

Así, los resultados vendrán dados por la constancia y la perseverancia con que llevemos a cabo nuestros propósitos.

Pepsi supo diferenciarse con aquella famosa campaña, pero no tuvo la suficiente constancia o perseverancia en una misma línea de comunicación. No supo conversar con sus clientes, con sus proveedores, sus distribuidores…

Mas de 30 años después, en España, la marca de refrescos de cola mas consumida sigue siendo ni más ni menos que Coca – cola.

¿Aceptas el reto?

Diferénciate.

Feliz año nuevo.

Jorge Jiménez Suárez

 

 

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