3 Mar, 2016

Tu empresa, tu proyecto, tu ilusión.

– «Creo que voy a seguir con mi proyecto de empresa yo solo» – le dije.

– «Me alegro mucho hijo» – me contestó sin dejar de mirar el periódico.

-«¿Habías pensado alguna vez que alguno de tus hijos fuera empresario?» – le volví a preguntar.

– «La verdad es que no» – afirmó con ilusión bajando el periódico.

– «Pues ya lo sabes. Voy a continuar con la empresa»- asentí.

Y él, sonrió.

Prácticamente fue de las últimas conversaciones que tuve con mi padre. No es que fueran conversaciones muy largas las que tuvimos, pero todas tenían mucho sentido. No te dejaban indiferente. En aquellos momentos que pasaba con él, no hablábamos mucho, pero cada palabra tenía su peso, tenía su razón. No le gustaba perder el tiempo hablando innecesariamente. Y simplemente, si no tenía ganas de hablar solía responder con expresiones como: quizá, tal vez, mañana, muy bien, bueno, ya veremos o hasta luego si insistía mucho.

Él era así, sabía lo que quería.

Hacía casi un mes que mi socio había decidido abandonar nuestro proyecto, nuestra aventura, nuestra empresa. Yo en aquellos días era «un mar de dudas», no tenía claro que hacer. Aún no tenía la suficiente confianza en mi profesión como para lanzarme a emprender en solitario. Quizá hablar con mi padre en ese momento me dió el último empujón que necesitaba para continuar con la empresa.

Aquello me dio seguridad, me hizo creer.

ilusion

Ahora, ocho años después de aquella conversación con mi padre, miro atrás, y recuerdo con cariño todos estos años tan duros de trabajo en solitario. Y a pesar de lo difícil que es mantener este proyecto, mantengo la misma ilusión que tuve desde el primer día. Tengo confianza en que el esfuerzo sigue mereciendo la pena.

La ilusión puesta en un buen proyecto nunca muere.

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de asistir, un año más, al Salón mi empresa de la mano de Creaventure. Como el año anterior, la ilusión puesta por los organizadores, los participantes, los ponentes y por supuesto, las empresas colaboradoras, se hizo notar. Una vez más fue un evento, muy bien organizado, muy bien pensado, muy bien estructurado, muy bien presentado.

El entusiasmo de todas las empresas participantes en los stands del recinto. La expectación en todas y cada una de las salas o espacios destinados a charlas y ponencias. El movimiento de los visitantes de un lugar a otro con interés. Todo el «salón» bullía en una armoniosa actividad.

Los emprendedores, las pymes y las empresas nuevas se mezclaban con las más veteranas. Todas ellas tenían algo que aprender, algo que compartir, algo que enseñar. Era un gran espacio de interactuación tan dinámico como puede ser un hastag en twitter, o un post de Facebook.

Algunos ponentes que hace algunos años eran espectadores en alguna butaca de una presentación, ahora tenían la oportunidad de contar, subidos a un escenario, la experiencia que les había llevado hasta donde ahora están y lo que aprendieron de las ponencias y las charlas de otros emprendedores o empresarios.

Viéndoles a ellos sigo creyendo en mi proyecto.

Aunque parezca difícil hay que mantener el nivel de compromiso, de empuje y de perseverancia todos los días. Nunca sabremos cual será el momento, la chispa o el día que lo cambie todo. Debemos creer en ello.

proyecto hgm Marketing

Aquella sonrisa de mi padre, no exenta de cierta sorpresa, sirvió para disipar las dudas que tenía en ese momento. Al menos, había encontrado el apoyo que en ese momento necesitaba. Nunca pensé que este proyecto, esta aventura, esta empresa, pudiera tener ya, tantos años de vida.

Después de tanto tiempo, las cosas han cambiado considerablemente. Pero lo que nunca debe cambiar son las ganas de hacer las cosas bien, de hacerlas con ilusión, de poner pasión al trabajo, de no perder la oportunidad, de seguir adelante y querer más. Sólo las empresas que mantienen estos principios tiene la confianza suficiente para continuar y tener éxito.

Como decía «el sabio de Hortaleza«: «… ganar, y ganar, y ganar, y volver a ganar, y ganar, y ganar. Eso es el fútbol señores.»

¿Tienes ilusión?

Nosotros también.

Jorge Jiménez Suárez

Deja un comentario