29 Abr, 2014

Estrategia, la base del éxito.

Como estrategia final, idearon entregar a Troya un caballo gigante como ofrenda a Atenea y en reconocimiento de su derrota.

El caballo fue llevado dentro de los gigantescos muros, sin saber que en su interior se ocultaban varios soldados. Durante la noche, los guerreros salieron del caballo, mataron a los centinelas y abrieron las puertas de la ciudad para permitir la entrada del ejército griego, lo que provocó la caída definitiva de Troya.

Mientras tanto, Paris, sabedor de dónde debía dirigir su flecha, se concentró, apuntó y acertó de pleno en el talón de Aquiles. Acabó con el mito, acabó con la leyenda, para vengar a su hermano Héctor, el héroe de Troya.

En ambos casos, sólo tuvieron que estudiar a su enemigo, buscar su debilidad, aprovechar la oportunidad y ejecutar su plan sin dudarlo.

Caballo de Troya

Siempre hemos defendido la conveniencia de dedicarle el tiempo necesario a elaborar una buena planificación estratégica para cada una de nuestras acciones, tanto en nuestra vida personal como en nuestra vida profesional.

Hace ya tres semanas que asistimos a #HEMESIC y no queríamos dejar de seguir mostrando nuestra profunda admiración por los profesionales que participaron y tuvieron la generosidad de dedicarnos su tiempo. Uno de los ponentes que nos sorprendió fue Juan José Peso Viñals, que logró hacernos ver y compartir el camino correcto para aproximarnos a nuestros clientes.

En su exposición nos habló de las tres estrategias que podrían ser más efectivas actualmente según su experiencia:

1. Co-creación,  entendida como «democratización de la creatividad y el proceso creativo».

En su explicación nos presentó los conocidos casos de la cadena de franquicias de hostelería de origen onubense, 100 Montaditos, con su conocido concurso de propuesta de montaditos por parte de sus clientes que se incluyó en la carta. O el caso del gigante americano Starbucks con la creación de la página My Starbucks Idea, en la que todos los usuarios podían realizar propuestas de todo lo que desearía tener o percibir como experiencia en un local comercial de Starbucks.

Hay muchos casos, de los que podríamos hablar, nosotros proponemos el caso de una marca barcelonesa de zapatillas Múnich, como ejemplo de co-creación on line, al permitir que sus usuarios puedan diseñar sus zapatillas y comprarlas a su gusto.

Es decir, la co-creación no deja de ser la aportación conjunta de cliente y la empresa para crear y dar valor al producto o servicio.

2. Real Time Marketing, o la búsqueda de la relación oportuna con el cliente.

Como consecuencia de un mercado saturado, las empresas deberán analizar, buscar el momento, utilizar el medio adecuado, para que, con un poco de creatividad y sencillez logren acertar, es decir, satisfacer una necesidad del cliente instantánea. Son muchos los casos que se dan a diario allí donde los usuarios y clientes interactúan, los puntos de venta y las redes sociales.

Un ejemplo de ésto es el retargeting, o el reclamo reiterado después de buscar un determinado servicio o producto. ¿Cuántas veces hemos buscado un viaje o un curso de formación y en todas las plataformas o redes sociales a las que accedemos nos ofrecen continuamente este tipo de servicios? O los conocidos casos de captación de contrataciones telefónicas a través de Twitter al aprovechar las quejas de un cliente descontento.

3. Neuromarketing, como la búsqueda de los resortes que producen la acción deseada.

Las personas, más que seres racionales, somos seres «racionalizadores» y, por ello, debemos leer las emociones conjugando la neurociencia, el marketing y la tecnología.

Aunque quizá esta sea la estrategia más difícil de aplicar, sí tenemos claro, que muchas de las acciones que realizamos se producen porque las sentimos, nos llegan o nos tocan la fibra sensible.  Es decir, nos producen sensaciones que provocarán el recuerdo de haber tenido una grata experiencia con un determinado producto o servicio. Logrando así una fidelidad o compra futura.

Estrategia de marketing

Troya, finalmente cayó con planificación, con inteligencia, con estrategia. Los griegos lograron después de muchos intentos mal planificados, introducirse en las murallas sin tener que emplear tácticas de fuerza. Lograron alcanzar su objetivo cuando se pararon a estudiar, investigar y aplicar alternativas a todo aquello que no funcionaba.

Nuestro caballo de Troya para estar siempre muy presentes en la mente de nuestros clientes deberá ser la planificación y la correcta ejecución de una estrategia muy bien pensada, muy bien meditada, muy bien definida.

Y, por supuesto, no dejaremos de creer que la verdadera diferencia estriba en que, como dijo  Javier Blanch, para aproximarnos al cliente tenemos que seguir varias pautas: conocer las tendencias, afinar la estrategia y, por supuesto, realizar un buen trabajo profesional.

Observa, analiza y llévalo a cabo.

¿Has elegido tu equipo?

Jorge Jiménez Suárez

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