8 Oct, 2013

Involucra a tu gente, ilumina el camino.

Descolgaba el teléfono y rápidamente les tenía en el bote…

– “Agencia de detectives Luz de Luna

– … propiedades perdidas o robadas son nuestra especialidad, nosotros lo investigamos…

– …si le roban les seguimos, si extravían algo lo encontramos…

– …ningún trabajo es muy grande ni muy pequeño, trabajamos para complacerlos a todos…

– …tenemos licencia en regla y aceptamos su tarjeta de crédito, ¿en qué puedo ayudarle?”

Enganchaba, así, con un cliente fuera del tipo que fuera sin que se sintiera excluido.

Como cada día, Agnes Topisto, mientras atendía el teléfono, les veía entrar en sus respectivos despachos con el correspondiente portazo a sus espaladas. Maddie Hayes y David Addison, dirigían la agencia de detectives “Luz Azul“, y a pesar de sus diferencias y las continuas discusiones, ambos, hacían que Agnes, su secretaria, se sintiera orgullosa de su trabajo, disfrutara con él y estuviera involucrada en el destino de la agencia.

Ambos socios, habían convertido un problema en una oportunidad y con ello conseguían mantener un espíritu de trabajo en equipo de toda la agencia, haciendo manar de ellos una tremenda generosidad en su esfuerzo por hacer bien su trabajo, por buscar la excelencia, por dar algo más a la cadena de valor, calidad de trabajo y generar entusiasmo.

En esta época del año nos encontramos frente a un trimestre duro de trabajo y de fuertes dudas. La incertidumbre sobre el futuro la podemos disipar utilizando técnicas de investigación comercial y contrastar resultados anteriores con herramientas de analítica. Con ambas herramientas actuaremos sobre seguro para poder trazar una nueva estrategia, pero, en lo que no podemos bajar el pistón es en el empuje comercial, nunca debemos dejar de ofrecer.

La labor comercial, esa acción que se nos hace cuesta arriba, la que la mayoría de las personas de una organización procura rehuir y curiosamente la gestión comercial es uno de los perfiles más demandados en la actualidad. Somos conscientes de que necesitamos una cara visible que venda nuestros productos o servicios. Lo que no somos conscientes es que todas nuestras acciones en una empresa, todas las conversaciones de internet, el trato a los clientes, el cuidado de los proveedores y todas las actividades que forman parte de nuestra cadena de valor, son ventas futuras si se hacen bien.

Destaquemos que, toda acción, sonrisa, gesto o comentario, vende. Todo lo que refleja la imagen corporativa de una organización, vende. Toda cabeza visible de la empresa, vende. Con su presencia, con su trato, con su manera de hablar, con todo. Todo refleja una forma de ser, una forma de entender un negocio, una empresa, una firma, una identidad. Todos los componentes de una corporación, con su estilo, venden.

¿Por qué? Porque están involucrados.

¿Por quién? Por la política de actuación de la empresa y la transmisión de la misma de sus líderes.

¿Cómo? Generando entusiasmo e ilusión.

¿Cuál es su objetivo? La satisfacción del cliente, su felicidad.

En el pasado encuentro de Hemesic, Gonzalo Errejón Presidente del ABM Rexel, afirmó:

– “Todos somos fuerza de ventas” – Y tenía razón.

La agencia de detectives Luz azul, mas conocida por Luz de Luna, fue una de las mas famosas series de detectives de televisión.

Todo un éxito comercial.

Desde aquí, pensamos que una sonrisa, es el mejor feed back que podemos obtener de un cliente.

¿Vendemos?

Jorge Jiménez Suárez

 

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