18 Mar, 2015

La diferencia, saber analizar.

“Verás Jorge, si tú metes una mosca en una botella vacía, la verás darse golpes contra las paredes y dar vueltas y más vueltas sin parar y sin poder salir…” – me dijo Fernando.

“Hombre, en algún momento acabará saliendo, aunque sea por casualidad, ¿no?” – dije yo.

“Ni por casualidad, acabará rendida en el fondo de la botella” – afirmó con rotundidad.

“Pero si metes a un mosquito, es posible que al principio dé alguna vuelta y se dé algún golpe. Al rato, verás como se posa en la pared del cristal y pasado un rato saldrá volando por la boca de la botella, tan campante.”– continuó con su explicación.

“¿Lo ves Jorge? ¿Ves la diferencia?” – me preguntó con una amplia sonrisa dibujada en su cara.

Habíamos terminado de cenar y estábamos de sobremesa. Charlábamos amigablemente sobre la falta de profesionalidad que hay en muchas empresas y sectores profesionales con los que nos hemos encontrado profesionalmente. Estábamos de acuerdo en que la mayor diferencia entre los buenos y los malos profesionales era su capacidad de poder analizar las situaciones en los momentos precisos.

Fernando tenía razón.

Botella vacía

Es verdad, si queremos saber a lo que nos enfrentamos y lo que debemos hacer, debemos hacerlo, debemos observar, debemos detectar, debemos analizar. Y debemos hacerlo desde varias perspectivas. Desde la más pesimista hasta la más optimista. Y no dejar el análisis sólo para el final, sino en varios momentos del proceso.

Debemos analizar antes, durante y después de actuar.

El primer análisis debemos hacerlo previo a todo, es decir, si vamos a emprender con un nuevo producto o servicio, si vamos a lanzar una nueva campaña sobre un producto ya existente en el mercado, en todos los casos debemos realizar una investigación comercial previa.

Para poder actuar con acierto hay que observar previamente, identificar la tendencia y apostar por la oportunidad que se nos brinda. Al elaborar nuestra estrategia y conformar la hoja de ruta debemos detallar todos los conceptos que debemos abordar para saber cómo actuar en cada momento.

Un segundo análisis se debe realizar a medida que vamos avanzando, para ver si mantenemos el rumbo marcado o si hay desviaciones, estudiarlas para saber cómo reconducirlas o sacar partido de ellas.

Lamentablemente, muchos profesionales están inmersos en la vorágine diaria y trabajan sin parar un momento a analizar su situación actual ni a dónde le dirigen sus acciones. Y lo que es peor, sus superiores o sus colaboradores sólo “se dejan llevar” por la actividad y acaban rendidos sin obtener los resultados propuestos.

Finalmente nos debemos enfrentar al análisis final en base a los resultados obtenidos. Con ello, podremos corregir los errores cometidos y reconducir la situación en el caso de que los resultados sean malos. Y potenciar nuestra actividad e introducir alternativas de mejoras en al caso de obtener buenos resultados.

Saber analizar, pasa por realizar una investigación previa exhaustiva, aplicando todas las herramientas de investigación y análisis que nos brinda internet integrándolas a nuestra experiencia y nuestros conocimientos.

Saber analizar, pasa por tener la capacidad de optimizar y realizar mejoras constantes en nuestras acciones que no nos desvíen de nuestros objetivos.

Saber analizar, pasa por saber estudiar los resultados obtenidos para valorar realmente lo que nos sirve de lo que no nos valdrá en el futuro para afrontar nuevos retos, adaptarnos al entorno y a los continuos cambios.

La capacidad de analizar nos hará mejores profesionales.

Analítica-Web

Fernando, con su dilatada experiencia de más de cincuenta años en una empresa puntera, una vez más, demostraba tener la capacidad de análisis de la situación a la que nos enfrentamos los profesionales en la actualidad. Sólo había dedicado el tiempo suficiente a hacerlo.

En el mundo digital, antes de emprender una campaña, una acción o una empresa, es necesario realizar un buen análisis. Muchas empresas van a la deriva porque ni siquiera han realizado un estudio previo de lo que quieren, de lo que necesitan y cómo conseguirlo. Hacerlo al principio, a mitad del camino y al final, será clave para el éxito de nuestras acciones.

Como dice Rodrigo Fresán: “Un auténtico guerrero siempre debe pensar que va a perder. Analizar las causas de su hipotética derrota y, después, ir neutralizándolas una por una, como quien apaga las velas con las puntas de las manos.”

¿Buscamos la diferencia?

Jorge Jiménez Suárez

9 Comentarios

  • Muy interesante entrada, Jorge

    Es una tendencia normal: Se paga por el “hacer” y no por el “saber hacer”. Es más fácil que el cerrajero nos abra la puerta que se nos cerró accidentalmente, a que nos diga que ya es tiempo de cambiar la cerradura.

    Como bien dices, la capacidad de análisis está unida a la experiencia profesional, al poder sopesar una situación y compararla con situaciones similares que hayan ocurrido en el pasado y las acciones que en dichas situaciones fueron tomadas, así como de sus resultados.

    Compartiendo con gusto 😀

    • Muchas gracias Joel. En un mundo con tanta competencia lo difícil es diferenciarse y que nuestro target se incline por nuestro trabajo. La capacidad de analizar es una cualidad que marca esa diferencia necesaria. Gracias de nuevo por tu interesante aporte.Bienvenido al blog, bienvenido a tu casa.

  • “… si queremos saber a lo que nos enfrentamos y lo que debemos hacer, debemos hacerlo, debemos observar, debemos detectar, debemos analizar.”

    ANÁLISIS DE LA REALIDAD, CONDICIONES DE CONTORNO Y PLANIFICACIÓN

    Saludos

    Fernando

    • Buenos días Fernando, gracias por estar ahí un día más. Analizar la realidad y ver con detenimiento lo que podemos hacer, nos abre algunas puertas que nunca hubiésemos pensado que pudiéramos traspasar. Un abrazo.

  • […] de realizar una buena evaluación de la situación debemos sumar otros puntos de vista a nuestro análisis que puedan cubrir […]

  • […] que potencian nuestra actividad. Y lo que es más importante con la posibilidad de hacer mediciones reales y obtener resultados […]

  • […] la escucha activa en el escalón directivo de las empresas. Ya que, sobre todo, deben pararse y analizar. No sólo apagar […]

  • […] Él y sus compañeros de estudios planteaban cómo ligarse a un grupo de mujeres en el bar. Su amigo Hansen abogaba por el “sálvese quien pueda” de Adam Smith, pero Nash, con su argumento de “ataque” cooperativo les muestra otra alternativa que podría conducir a mejores posibilidades de éxito. […]

  • […] experimentaban aquellas incómodas situaciones. Tenían que descubrir por qué su experiencia no les dejaba dormir, vivir o disfrutar como […]

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