26 Feb, 2015

Las empresas, las redes, las personas.

«En esa época, la Gente de Internet – tú y yo y todos nuestros amigos de amigos de amigos hasta llegar a Kevin Bacon – ha hecho de Internet un sitio increíble, lleno de maravillas y buenos augurios.»

Esta es la frase con la que comienza el prólogo del nuevo Manifesto Cluetrain 2015.

Volviendo la vista atrás, en 1999 cuatro personas, un economista, un informático, un periodista y un experto en tecnología, Rick Levine, Christopher Locke, Doc Searls y David Weinberger, respectivamente, dieron forma a lo que hasta hace muy poco era una de las referencias escritas que reconocía el poder de internet como medio de expresión para muchas personas que no tenían, hasta entonces, como expresarse.

Había visto la luz el Cluetrain Manifesto.

Fue el primer texto escrito en el que se hacía una crítica al marketing tradicional, ya que hasta ese momento, el mundo del marketing y la comunicación, catalogaba a las personas en categorías como: consumidores, audiencias, target, puntos de rating o masas. A partir de ese momento, pudieron ser tratadas como individuos sin que las grandes empresas necesariamente perdieran la capacidad de seguir midiendo y analizando todo, presentándolo ante sus clientes o sus empresas.

Estas personas tuvieron una visión, era el momento de cambiar y valorar las cosas de otra manera.

Era el momento de poner en el centro a las personas.

Empresas, redes y personas 2

La semana pasada, antes de adentrarnos en la ponencia de José Luis Briones, a modo de introducción, nos puso como ejemplo a Zappos, una empresa de zapatos norteamericana on line. El caso de Zappos es bastante famoso en el mundo entero y su estilo de trabajo marca la diferencia.

¿Cuál es la mayor diferencia de todas?

La búsqueda de la felicidad.

Zappos es el claro ejemplo de empresa que apuesta por la felicidad. La felicidad de sus clientes y de todos aquellos que la componen: empleados, directivos, proveedores, distribuidores y agentes. Su objetivo es tener un cliente satisfecho, un cliente feliz. Y para lograrlo, los que trabajen para ellos también deben serlo.

¿Cómo se logra esto?

Poniendo en el centro de todo a las personas.

La semana pasada también tuvimos la oportunidad de asistir a otra buena ponencia de Fernando y Juan Luis Polo de Territorio Creativo. En su exposición nos relataron como empezaron en el año 1997 muy pocas personas que fueron aprendiendo a la vez que iban avanzando.

Fue en 2005 cuando lanzaron el TCBlog que les dio la fama y el reconocimiento. Pero al igual que en el caso de Zappos, se dieron cuanta que había que dar prioridad a las personas. En referencia a sus empleados y compañeros de agencia, su equipo, se basaron principalmente en la motivación intrínseca que produce la autogestión. Esto produjo una relación de confianza y un ambiente acogedor para empleados y clientes.

Gracias a esta visión y a esta relación, nos contaron que desde hace dos años, se produce un TCDesayuno todos los viernes entre compañeros y clientes, donde dan pie a todo tipo de conversaciones e intercambio de impresiones y sensaciones. Con esto han logrado darle a su trabajo un nivel óptimo de transparencia.

Por cierto, cualquiera que esté interesado en comprobarlo, puede acercarse cualquier viernes del año. Tendrá la oportunidad de disfrutar de un encuentro de personas, para personas, realizado por personas que mantienen conversaciones de personas.

Como en internet y en las redes sociales.

Personas

Aquellas cuatro personas, en su última tesis o conclusión del Manifiesto Cluetrain dijeron:

«Estamos despertando y conectándonos. Estamos observando. Pero no estamos esperando.»

Ahora, 16 años más tarde, la realidad ha cambiado algunas de sus proposiciones, pero no en todas. Aunque al igual que nosotros, estamos de acuerdo en que internet es una conversación de personas, con personas y para personas, el marketing moderno, el marketing actual, el marketing digital, no lo debe olvidar. Sólo se debe adaptar.

Las empresas, los clientes, los consumidores deben identificar a las personas que las componen, que las siguen o que las apoyan, para buscar su felicidad. Recordemos que: cliente feliz = ventas.

Como dijo Juan Luis Polo: «se aprende andando«.

¿Caminamos juntos?

Jorge Jiménez Suárez

 

2 Comentarios

  • Muy interesante.

    Es muy importante que las empresas cambien la gestión de las personas. En España vamos retrasados en este campo. El ambiente de trabajo es fundamental para la productividad y la gestión de los clientes.

    Saludos;

    José Antonio

    • Muchas gracias José Antonio. Todavía se puede cambiar más y mejor. La búsqueda de la felicidad y la ilusión por lo que hacemos nos acercará en un alto porcentaje a la satisfacción de nuestros clientes. Un saludo.

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