12 Feb, 2014

No dudes, demuestra lo que vales.

Mientras en el patio de armas del castillo, Madmartigan y Sorsha  luchaban contra el General Kael, Fin Raziel yacía en el suelo inconsciente y fuera de combate.

Ella, la malvada bruja se giró hacia él.

– «Y tú, ¿quién eres?» – dijo Bavmorda.

– «Soy Willow, y soy un mago extraordinario» – contestó mientras la lanzaba una fruta hechizada.

Triturándola en su mano, le interpeló de nuevo Bavmorda:

– «Y esto… ¿es todo lo que puedes hacer, Willow? Ja, ja, ja…. Pon a la niña en el altar para poder terminar el ritual» –

– «¡No! ¡No lo haré! La mandaré a un lugar lejano, fuera de tu alcance…» – gritó Willow.

– «Eso es imposible, no me hagas perder más tiempo» –

Y usando un sencillo truco para hacer desaparecer y ocultar cerditos, Willow hace «desaparecer» a Elora. Bavmorda asombrada y engañada por la «magia» de Willlow queda atrapada en su propio hechizo. Llegó su fin.

WILLOW

 (Imágenes: Willow de la Metro-Goldwyn-Mayer)

Elora Danan, la niña bebé, había elegido a Willow como su guardián y protector, que, además de su varita mágica, cuenta con la ayuda y el apoyo de varios amigos que se unen a su camino para compartir con él esta increíble aventura.

¿Cómo un personaje tan «pequeño» pudo ser capaz de realizar con éxito su misión?

Simplemente asimiló su nueva situación, se adaptó a las circunstancias, las afrontó con valentía, utilizó las herramientas y conocimientos que tenía a su alcance, supo sacar partido de ellas y no se rindió. Confiaba en sí mismo, tenía un sueño e hizo todo lo posible por conseguirlo.

Y lo logró.

Esta agencia, hace un año y medio que decidió reinventarse, y supo ir aprendiendo para adaptarse al cambio de generación en el que estamos inmersos. El traspaso de acciones de marketing del mundo tradicional, u off line, al mundo digital, u on line, están siendo una de nuestras misiones mas importantes.

Como hemos dicho muchas veces en diferentes entradas de este blog, el mundo digital es un mundo por inventar, no es una ciencia exacta. Internet es una fuente inagotable de conocimientos, en el que a diario, surgen nuevas oportunidades de negocio. Gracias a la tecnología, se pueden llevar a cabo ideas, ejecutar proyectos y transmitirlos a través de las recomendaciones y relaciones de sinergia que se producen en las redes sociales. Donde la comunicación fluye, donde la publicidad y el marketing está al alcance de todos. Donde el trabajo de marca personal e institucional puede difundirse con fluidez. Un lugar donde es posible mejorar la calidad de trabajo buscando la excelencia, mejorar la atención al cliente generando confianza al agilizar los procesos, al mostrar cercanía con los usuarios y clientes, al darles una rápida solución. Con todo esto, lograrán generar valor, diferenciarse y ganarse una reconocida recomendación.

Pero ante todo, somos personas. No hay que olvidar que detrás de cada trabajo, de cada acción, de cada producto o atención, hay una persona. Las empresas, las organizaciones, las corporaciones están compuestas por la labor de las personas que las conforman. Son las personas las que marcan el estilo, los procedimientos y la identidad de las mismas, y no al revés.

Cuanto más auténticas sean las personas, más auténtico será todo lo que hace y más lo será su empresa o su negocio.

Escribir

Willow recibió, en agradecimiento por realizar con éxito la misión que le fue encomendada, un premio, un libro mágico, un libro elaborado con infinidad de conocimientos y sabiduría, un libro enriquecido con el trabajo y la experiencia de los años. Un libro que le seguiría abriendo las puertas del futuro.

Acabamos de cumplir 3 años en esta agencia como sociedad limitada, aunque, ya llevábamos tres años más funcionando como autónomos. Son muchas las misiones que hemos cumplido, son muchos los compañeros que han compartido nuestro camino y son muchos los clientes que han confiado en nuestro trabajo. Esperamos haber estado a la altura.

Como decía Teresa de Calcuta, «la mayor satisfacción es el deber cumplido«.

A todos vosotros os damos, de todo corazón, las gracias por compartir nuestro «camino«.

Aún nos queda mucho camino por recorrer.

¿Lo escribimos juntos?

Jorge Jiménez Suárez

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