27 Nov, 2014

No sólo debemos estar, nos deben encontrar.

Después de 23 años, dejé de fumar.

Me lo habían puesto relativamente fácil. Sólo pensar en tener que salir de casa, ir al cajero para sacar algo de dinero, encontrar un bar, aguantar la mala cara del camarero al que le pedías el cambio del billete de 20€ y el mando a distancia para que la máquina expendedora funcionara…

Me daba tal pereza… que ni se me ocurrió intentarlo. Y es que, si no comprabas durante el día en un estanco, debías hacerlo en un bar por la noche. No había más puntos de venta.

La verdad es que ya tenía ganas de hacerlo, quería mejorar mi estado físico, mi salud y reducir drásticamente un gasto que se había convertido en un derroche de dinero innecesario. En aquella época subieron tanto el precio del tabaco que la gente tuvo que empezar a buscar sustitutivos u otro tipo de alternativas.

Para mi, una parte muy importante de la consecución del objetivo de dejar de fumar era no tener tabaco “a mano”. Como acertadamente dice mi cuñada: “quien evita la ocasión, evita el peligro”.

Además de la buena voluntad que puse, tuve la suerte de contar con el apoyo de en un libro muy conocido y muy recomendable que me orientó y me “amuebló la cabeza” para los momentos difíciles: “Es fácil dejar de fumar, si sabes como”, de Allen Carr. Al que le estaré eternamente agradecido.

voluntad

Cuando había multitud de puntos de distribución, era facil y accesible tener un paquete de cigarrillos a mano. La restricción de puntos de venta, la subida desmesurada del precio y la limitación de los lugares donde poder fumar, hicieron que muchas personas tuvieran que cambiar su manera de mantener su “particular habito”. Los que se lo pudieron permitir, siguieron igual. Otros buscaron sustitutivos más económicos. Y otros, como yo, sencillamente, lo abandonaron y comenzaron a “coger aire”.

A nivel profesional, hace relativamente poco, al igual que la mayoría de las empresas, hemos tenido que cambiar en nuestros hábitos de comunicación. La explosión de internet como medio de difusión, inmediato y gratuito, hizo que muchas de las empresas quisieran, acertadamente, montar su escaparate virtual en la red, su web site.

Al principio cualquier cosa podía valer, pero a medida que iban sumándose competidores, debían afinar mucho más en su diseño, su accesiblidad y su usabilidad. A medida que iba pasando el tiempo se iban incorporando nuevos escenarios, nuevas herramientas y nuevas aplicaciones.

Ya no había posibilidad de retorno, la decisión estaba tomada, simplemente pensar en volver atrás, a lo anterior, daba también mucha pereza. Las nuevas tecnologías han simplificado y acelerado tanto los procesos, que no poder contar con alguno de ellos, podría suponer un retroceso en nuestra labor bastante significativa.

A pesar de los buenos propósitos y la buena voluntad, la creciente entrada de la competencia en la red digital, hizo que los esfuerzos encaminados únicamente al diseño empezaran a servir de poco. Las empresas se dieron cuenta de que debían encaminarse a una estrategia de “mantenimiento” que no les hiciera perder su cuota de mercado y que sus clientes y seguidores les siguieran encontrando.

Ya no vale sólamente estar presentes en internet.

Ahora es necesario mantener un claro posicionamiento.

Es tiempo de planificar y ejecutar una exquisita estrategia de SEO.

Y para ello era necesario “amueblar” muy a conciencia y desde el principio sus webs. Muchas tuvieron que adaptarlas a las nuevas herramientas de búsqueda y agregadores de internet. Otra, simplemente, las tuvieron que tirar y volver a hacer. Y los que tenían previsto emprender, ya tenían equipos o agencias de apoyo que les mantenían muy bien aleccionados para que no fallaran.

Las técnicas de posicionamiento en buscadores de internet, bien trabajadas y actualizadas, se han convertido en el arma más poderosa de una empresa o de una agencia que lo sepa explotar. Se han convertido en ese “algo más” que hace que el consumidor prefiera una marca u otra. Se ha convertido en la luz que marca el camino para todos aquellos que nos deben encontrar.

No debemos olvidar que todos nuestros esfuerzos deben atraer a los usuarios y al público a nuestra web.  Y que su paso por nuestro escaparate virtual tiene dos objetivos: tener más ventas o a incrementar nuestros contactos y con ello a aumentar nuestras relaciones que se convertirán en futuras ventas.

 

encontrar hgm Marketing

Las ganas, las circunstancias y los buenos apoyos fueron esenciales para poder dejar el vicio de fumar. De esto hace casi cuatro años ya. No he vuelto a probar una calada, ni a tener un cigarrillo en la mano. Tengo muy claro, que el día que lo haga, volveré irremediablemente a fumar como hasta entonces. Mientras tanto, la vida “me mata” de otra manera, disfrutando de “otros aires”.

Como comentábamos la semana pasada en nuestro segundo aniversario de este blog, hace dos años, dimos un giro a nuestra manera de entender y llevar a cabo nuestra profesión. Sabíamos que lo que hasta entonces ofrecíamos ya no llegaba a completar a nuestros clientes. Debíamos dar un cambio. Nos introducimos de lleno en el Marketing Digital y supimos que debíamos estar presentes en internet.

Pero ya no es suficiente estar, ahora nos deben encontrar.

Como decía mi madrequerer es poder, pero si es difícil logralo, más difícil es mantenerlo“.

¿Vamos allá?

Coge aire.

Jorge Jiménez Suárez

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