28 May, 2014

Estrategia, trabajo en equipo.

Tom se había citado con Lewin, su jefe de equipo, a cenar acompañados de sus esposas.

Nada más saludarse trató de hablar sobre lo que había sucedido, pero:

– «Tom me lo ha contado todo y le apoyo al cien por cien» – Mintió Susan.

– «De acuerdo, esta bien» – dijo Lewin.

Y se sentaron todos a la mesa a disfrutar de la cena.

La posición de Tom estaba siendo cuestionada, la denuncia por acoso ocultaba otro tipo de intenciones dentro de la organización, era una trampa, era un señuelo. El director general de la empresa, acababa de contratar a Meredith Johnson, antigua novia de Tom para ser su nueva jefa, para tenderle una trampa y ocultar un desastre en un nuevo proyecto de la empresa intentando que Tom aparezca como el único culpable.

Organización y apoyo

¿Cuál era la intención de la dirección de la empresa al hacer todo esto?

¿Podían haber perdido el sentido y autodestruirse?

Por raro que parezca, en las grandes organizaciones se suelen producir una serie de movimientos que ponen en duda el estado emocional y la coherencia corporativa. No vamos a negar que dentro de este tipo de empresas hay muchos intereses y objetivos que van trazados en un plan estratégico, pero realmente, en la mayoría de las ocasiones sus empleados, sus equipos, sus componentes, no entienden lo que pasa y se ven sobrepasados por los acontecimientos.

Para que esto no ocurra se deben trazar estrategias correctas.

Normalmente, se suelen aplican tres tipos de estrategias:

Estrategia corporativa

Siendo esta en la que se generan ventajas comparativas en el mercado, es decir, aquellas que aseguran que el centro de mando añada valor al conjunto de negocios de la corporación. Y este valor añadido o ventaja adicional se deberá gracias a que forman parte de un grupo de empresas en lugar de competir cada negocio de manera independiente en sus respectivas industrias.

También definirá en qué mercados se quiere operar, es decir, si se apuesta por la internacionalización, la diversificación de negocios o la integración vertical a lo largo de la cadena de valor. También, abre las posibilidades de elegir las diferentes formas de crecer a través de adquisiciones, fusiones, alianzas estratégicas o a través de desarrollo interno o crecimiento orgánico.

Estrategia competitiva

Que es la propia del mercado en el que se opera. Es decir, donde se definen los objetivos y las políticas necesarias para lograrlos. Por supuesto, sin olvidarnos del profundo conocimiento de la competencia. Habitualmente la conocemos como estrategia empresarial y podemos distinguir las tres más habituales: liderazgo en costes, diferenciación y especialización.

Estrategia funcional

Que es aquella que está más ligada a los equipos de gestión: cómo se aplican los recursos, cómo se gestionan el personal, cómo se ajustan los costes, como de acotan los plazos, etc…

Todas estas estrategias deberían tener un objetivo y un sentido claro, salvaguardar los valores corporativos, conocer la misión de la empresa, tener visión de futuro y hacer una propuesta de valor duradera.

Una estrategia acertada debe diseñarse a medida del equipo que se tiene para aprovechar sus puntos fuertes, así como elegir el momento idóneo de aplicación. Y por supuesto, debe mantener el empuje, la ilusión, el entusiasmo y la motivación de todos y cada uno de sus miembros.

Estrategia empresarial

Susan y Tom, después de la cena, hablaron de ello, viendo la gravedad del incidente y el caríz que estaba tomando el asunto y a pesar de sus diferencias, decidieron contratar una buena abogada, luchar juntos por su honor, por su dignidad, por su familia y recuperar su estatus. Además, contaron con la inestimable ayuda de un @migo que les dio las pautas correctas para lograr su objetivo con éxito.

Podemos estar de acuerdo o no, en dar libertad de actuación a los directivos de una organización, pero con responsabilidad. Todo debe formar parte de una clara estrategia. Antes de tomar decisiones poco acertadas, se debe atender a las necesidades de cada uno de los componentes del equipo, ya que es una de las mejores estrategias que una empresa puede llevar a cabo. Si no se sabe o no se puede elaborar una estrategia clara, es mejor dejarse asesorar o buscar nuevos equipos profesionales que puedan garantizar el futuro de la corporación.

¿Necesitas un @migo?

Haremos buen equipo.

Jorge Jiménez Suárez

 

 

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