18 Abr, 2014

Pasión, mensaje cercano.

Dolor.

No había parte de su cuerpo que no le doliera. El calor, la sequedad de sus labios y la sed no hacían más que agudizarlo.

Castigo.

Todos los latigazos infligidos no le habían dejado ni un centímetro libre de su cuerpo para poder transpirar. Las largas horas de torturas y el traslado hasta su destino final habían sido un tormento, un suplicio, un calvario. Una humillación salvaje.

Extenuación.

Le costaba respirar. Tenía que hacer enormes esfuerzos para tomar una bocanada de aire. Los clavos de sus muñecas y de sus tobillos tampoco ayudaban para realizar tanto esfuerzo. Al incorporarse, la corona de espinas se le clavaba más en la cabeza. Las gotas de sangre que resbalaban por su pelo casi no le dejaban ver.

Soledad.

¿Dónde estaba toda aquella gente que le escuchaba, que le seguía, que le vitoreaba apenas unos días antes? Desde su posición y en su estado, no distinguía a unos pocos más a parte de su madre.

– «Dios mío, Dios mío. ¿Por qué me has abandonado?» –

Muerte.

 

Pasión, marca perdurable.

(Imagen de «La pasión de Cristo» – 2.004)

La marca «Jesús» evolucionada a «Iglesia» se ha mantenido durante todos estos años presente en la vida de los creyentes, de sus fieles, de sus seguidores. Ha habido momentos mejores y peores, pero lo importante es que permanece.

Curiosamente, a partir de la muerte, de «su muerte», comenzaba la vida, «otra vida».

¿Qué es lo que pudo hacer Jesús para que tanta gente lo siguiera?

¿Cómo logró que cambiaran sus vidas?

Jesús consiguió lo que muy pocos hicieron en su tiempo. Transmitió un mensaje que animó a muchas personas a luchar creyendo en un futuro labrado en el amor al prójimo. Un mensaje de esperanza, de una nueva vida, de una vida mejor, de una vida eterna.

¿Cómo ha sido posible que pasado tanto tiempo su mensaje y su legado se mantenga vivo?

La pasada semana tuvimos la maravillosa oportunidad de asistir, un año más, a #HEMESIC. En este magnífico encuentro, varios ponentes, hablando sobre la importancia de la marca, nos pudieron dar alguna pista al respecto.

César Vacchiano, afirmó que:  – «Todos somos accionistas de la marca» –

Por lo que muchos personas que siguen una marca tienen confianza en ella y son garantía de la misma.

Por otro lado, Gonzalo Antoñanzas dijo:

– «Al 80% de los consumidores o usuarios les da igual que nuestra marca desaparezca» –

Para que esto no ocurra, apostó por que «las marcas deben ser un conjunto de experiencias para los consumidores».

Y para lograrlo, las marcas «debían escuchar» y para hacerlo «debían estar en primera línea». Algo que Jesús logró hacer en su día.

¿Cómo se consigue esto?

Utilizando los canales mas usuales, acercando el mensaje a las personas.

¿Cuál es el resultado final?

Que la marca perdure en su mente identificándola como una experiencia positiva y satisfactoria.

Branding

El mensaje de Jesús era sencillo y comprensible para todos los que quisieran escucharlo. Pero no lo hizo desde un púlpito o un trono, si no en los campos, en las plazas, en las ciudades, a pie de calle, en contacto con sus semejantes. La Iglesia actual vuelve a sus orígenes y se acerca a la gente. El Papa Francisco, es un claro ejemplo.

Quizá la web 2.0 permita que muchas marcas sean más cercanas a las personas. O al menos, dejen en manos de profesionales de marca, del socialmedia o del marketing en general, sus contenidos, sus ideas, sus mensajes de esperanza. Personas y equipos profesionales, que a diario están en primera fila, en el cuerpo a cuerpo, en internet, en las redes sociales, entre las personas.

¿Tienes un mensaje?

Feliz Semana Santa.

Feliz pasión.

Jorge Jiménez Suárez

 

5 Comentarios

  • Buenas tardes Jorge. Enhorabuena por este gran ejemplo de marca. Y es que yo también soy de los que opina que para obtener buenos resultados hay que estar en primera línea de combate. Hay que ir a buscarlo no esperar a que llegue. Es decir, en el barro tal y como hacía Cristo, tanto en el mundo online como offline. ¡Gracias!

    • Buenas noches Aritz, disculpa el retraso de mi respuesta. Creo que el ejemplo es la mejor manera de aprender y de enseñar a la vez. Y la mejor manera de darlo es desde la cercanía, el calor y la comprensión. Y al final el resultado es que no dejas indiferente a nadie, siempre te recordarán por el fondo o por la forma. Tal como se ha hecho en la mayoría de las materias a lo largo de nuestra historia. Quizá ahora podamos contar con otras herramientas para poder demostrarlo. Gracias a ti.

  • […] La búsqueda de la experiencia, por lo que incidimos de nuevo en la cercanía del mensaje para que la marca sea percibida como una experiencia satisfactoria para clientes y […]

  • […] “¡Abba, Padre! Si es tu voluntad, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.” […]

  • […] año más llegamos a estas fechas especiales de Semana Santa. Esta es la semana de pasión y sacrificio, para muchas personas de este mundo. Como en años anteriores, no queríamos dejar de […]

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