13 Abr, 2013

Ponte en tu lugar, empatiza y marca estilo.

Se abría la puerta y desde allí saludaba al entrar:

-«¡Hola a todos!»-

Y la acogida habitual:

-«¡Nooooorm!»-

Y en pocos segundos recorría rápidamente el local hasta llegar a su sitio, al fondo, en la esquina de la barra. Allí le esperaba su silla, su espacio y una jarra de cerveza sobre una blanca servilleta. Como cada día, fiel a su cita, acudía a su bar favorito a disfrutar de un rato de ocio, compartiendo su tiempo y participando en las conversaciones que allí se producían. Estaba en su sitio, en Cheers, «where everybody knows your name…»

Norm Peterson, fue quizá el personaje de aquella teleserie norteamericana al que más cariño tuve y el que más gracia me hacía. No era, aparentemente una persona llamativa, pero los que le conocían siempre tenían más de una pregunta preparada para él. Les interesaba saber su punto de vista sobre algún tema en particular o de rabiosa actualidad. Él, con su estilo y su forma de ser, era capaz de responder y no dejar a nadie indiferente. Conseguía satisfacer la curiosidad de sus interlocutores y es más, lograba arrancarnos una sonrisa la mayoría de las veces.

En la vida, todas las personas tenemos nuestro espacio, nuestro sitio, nuestro lugar. Todos tenemos una manera de ser, todos tenemos una forma de actuar, todos tenemos nuestra denominación de origen, nuestra «marca de la casa». Todo esto lo proyectamos a los demás en todos los diferentes escenarios de nuestra vida. Al pertenecer a una organización, grupo o empresa, dejamos nuestra esencia en todo aquello en lo que participamos. Nos creamos una imagen, un estilo, algo que nos diferencia de los demás, algo que deja «huella».

Las empresas, a la hora de comunicarse con las personas deben tener o crear su propia esencia o, en su defecto, utilizar a esas personas que marcan estilo. Esas personas que se convierten en la referencia de los demás dentro de la organización. A veces, dentro de una organización hay personas que con un sólo comentario o una opinión certera nos ponen en el buen camino. Pueden ser personas con mucho peso sin necesidad de ser jefes o directores, simplemente con sus gestos o sus acertados comentarios son líderes de opinión. Gente muy respetada y querida. Por eso, las empresas deben utilizar a personas que saben manejar, controlar y conducir este tipo de situaciones con agilidad y sencillez. Recordemos que las personas son la imagen de la empresa.

En social media, el papel del comunnity manager es primordial, insisto, un papel poco reconocido para una labor muy exigente y para la que muy pocos están preparados. Sin saberlo muchos lo esperan para interactuar, para conocer, para compartir, y acercarse a una marca de tú a tú. Escucha, mira, monitoriza, analiza, prepara la estrategia, comunica de nuevo y recoge los nuevos resultados. Crea una nueva relación de confianza con los usuarios, los conoce, poco a poco, los seduce, rápidamente, a riesgo de que se puedan marchar y lo más importante, los atrae, los convence y los fideliza.

Logra empatizar con ellos y obtiene para ellos relaciones beneficiosas con otros usuarios a los que pone en contacto. Un tipo de profesional más discreto, pero mucho más efectivo. Desde su posición, es capaz de ponerse en el lugar de los usuarios y servirles de ayuda, de consuelo, de solución a sus problemas, de alternativa.

Hagamos como Norm Peterson, escuchemos, analicemos y empaticemos para que la gente se ponga en marcha,  «…and they´re always glad you came.» A veces, no hace falta estar en la primera línea para hacer una labor importante dentro de una organización. Lo importante es tener nuestro hueco, nuestro espacio.

Ponte en tu lugar y marca estilo.

Jorge Jiménez Suárez

3 Comentarios

  • La empatía es importante en cualquier puesto de trabajo, pero es una de las cualidades fundamentales para los que trabajamos en social media. Si ponernos en la piel de nuestro interlocutor difícilmente podremos entenderle y conocer sus necesidades.

    • Gracias Marta, sólo con hacer el esfuerzo de escuchar, comprender y comentar lo justo en el momento adecuado, tenemos la oportunidad de ayudar mucho más a nuestros clientes. Un saludo.

  • […] sus necesidades reales. Después nos mostramos como somos, nos desnudarnos ante nuestros clientes, empatizamos con ellos e hicimos equipo, buscamos nuestra oportunidad y trazamos una estrategia. Y poco a […]

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