14 Ene, 2014

Potencia tu contenido, crea sinergias.

Lunes por la mañana.

En el colegio.

Ese día estábamos más revueltos de lo normal.

En todos y cada uno de los sucesivos recreos de la mañana se oían los gritos de los niños y entre todos ellos una palabra se oía con mayor claridad. Llevábamos un par de horas mirándonos, haciéndonos guiños, sonriendo y gesticulando todo lo que podíamos sin que nos pillaran. Estábamos ansiosos por salir a recreo y desahogarnos.

Al final sonó el timbre y salimos al patio a la carrera, al grito de:

– «¡Saporosky!» –

Los pasillos, las escaleras y el patio eran un clamor: «Saporosky, saporosky, saporosky…»

Rápidamente se hicieron dos grupos de cosacos y polacos «blandiendo» espadas imaginarias luchando en épica batalla…

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El día anterior habíamos visto todos la película. Nos dejamos llevar por la emoción de ver como Taras Bulba junto con su hijo, toma el mando de los cosacos y los conduce hacia Dubno, donde los polacos les esperan. Las chicas de nuestra clase tampoco se quedaban atrás, las que no luchaban curaban a los «heridos». Además, todas se enamoraban del mismo y también «morían» con él…

En aquella época sólo había dos canales de televisión y muy pocas posibilidades de que no se viera el otro canal a la hora de las películas de los sábados o los domingos por la tarde. Por lo que, cuando nos veíamos en el colegio siempre hablábamos de las mismas películas, de las mismas series, de los mismos programas. Los anunciantes lo único que tenían que hacer era tener presupuesto y una buena creatividad para estar al alcance de unas audiencias masivas.

Actualmente, está todo mucho más disperso. La dispersión de los medios audiovisuales se ha atomizado aún más por la explosión de internet y las redes sociales. Conseguir un gran impacto con una campaña es mucho más difícil, con y sin presupuesto. Hay que afinar más y buscar otro tipo de relaciones con los clientes.

La semana pasada tuve la oportunidad de reunirme con un colaborador al que le tengo un gran respeto por sus conocimientos, por su estilo y por su calidad de trabajo. Estuvimos analizando la posible estrategia y planificación de un cliente al que debíamos preparar una buena presentación con una ilusionante propuesta de trabajo.

Al hablar del plan de acción en social media, le hablé de mi idea acerca del contenido, de la calidad del mismo y la frecuencia de su publicación.  También atisbé en qué redes sería más adecuado hacerlo, aunque deberíamos ceñirnos al estudio de mercado on line previo para dejarlo todo más definido.

Al cabo de un rato, se giró y me dijo:

– «De acuerdo Jorge, el contenido es el rey

– «Pero, ¿de qué nos sirve tener un contenido de calidad si no generamos sinergia?» –

Tenía razón y no se refería a viralidad, eso vendría más adelante si las campañas de contenido calaban y llegaban a donde tenían que llegar.

¿Qué es sinergia?

Ni más ni menos que el resultado que se obtiene con el trabajo, la aportación o la transmisión de contenidos de dos o más usuarios actuando en conjunto. Normalmente, el logro es mayor de lo que se podría esperar si simplemente sumáramos las acciones de los usuarios, seguidores o fans por separado o de forma individual.

Mi colaborador y amigo tenía razón, debíamos contar, además del contenido, con el trabajo de un buen Community Manager para generar el compromiso, el engagement necesario, para  garantizar el éxito de la planificación y la estrategia. Alguien que supiera transmitir la imagen de marca, que creara buen ambiente en las redes y unificara las interrelaciones. Alguien que, en definitiva, aunara los esfuerzos, canalizara la comunicación y lograra que el espíritu del cliente, la marca o la firma fuera adoptado como propio.

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Aquel recreo y muchos otros, «los polacos» fueron cayendo ante el espíritu transmitido, el trabajo en equipo y por supuesto, del empuje de los «cosacos«.

Sin desmerecer el contenido, no recomendamos planificar una estrategia, ni ejecutar un plan de acción en redes sociales sin la necesaria creación de sinergias entre los usuarios, entre las personas.

Sin relaciones de sinergia, estaríamos divididos y seríamos débiles, seríamos vulnerables. Nos faltaría algo, como al comandante polaco.

Y recordemos que «la unión hace la fuerza«.

¿Te unes?

Jorge Jiménez Suárez

2 Comentarios

  • Totalmente de acuerdo, son las sinergias las que desembocan en viralidad y no al reves. Es imposible que alguien transmita un virus estando solo, para transmitirlo debe de estar en contacto con la gente, y si la gente que tiene cerca tiene a su vez gente cerca es muy posible alcanzar una viralidad.
    Enhorabuena por el post, impecable

    • Muchísimas gracias Pedro, la idea de la semana pasada era completarla con lo que transmito hoy. Espero que sea de utilidad. Un afectuoso saludo.

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