10 Jul, 2013

Punto de inflexión, mantén el rumbo.

– “Blanco pequeño, error pequeño. ” –

Se repetía una y otra vez disparando el mosquete que su hermano pequeño le preparaba.

Uno a uno, sus objetivos iban cayendo.

La estrategia: oficiales ingleses de mayor a menor rango para que cundiera el desconcierto y así poder liberar a su hermano Gabriel. Estas eran las indicaciones de su padre y las tenía que cumplir por el bien de todos ellos. Además, sin saberlo, había contribuido a crear la leyenda del “fantasma“.

La dichosa mecedora que se rompía una y otra vez bajo su peso y la educación de sus hijos, habían sido la máxima preocupación por aquellas fechas de Benjamin Martin, viudo y antiguo héroe de guerra, que hasta ese momento vivía plácidamente en su plantación de Carolina del Sur junto a su familia. Pero la guerra llegó, y él, inicialmente, rehusó participar. Y, a pesar de no querer participar en una nueva guerra, se encontró con ella en sus propias tierras. A pesar de no buscarlo, la guerra, la muerte y las desgracias llegaron a él. A pesar de todos sus esfuerzos por evitarlo, tuvo que participar, tomar partido y luchar para proteger el futuro de su familia.

A pesar de no quererlo, ahora, en la segunda década del siglo XXI, estamos inmersos en un profundo cambio tecnológico, ideológico y generacional. La experiencia acumulada durante estos últimos años de dificultades nos ha llamado, a una gran parte de personas de distintas edades y sectores de ocupación, a replantearnos el futuro con otras miras, con otras ideas, con otras fuentes de inspiración.

Muchos son los que han tenido que reciclarse, muchos son los que han tenido cambiar de ocupación, muchos otros han tenido que marcharse, pero también somos muchos más los que hemos decidido reinventarnos. Hemos tenido que ir poco a poco, cubriendo etapas, superando fases, aprendiendo, viendo, escuchando, experimentando. Todo ello para enfrentarnos a una nueva perspectiva de nuestras carreras y reconducir nuestra vida profesional.

Pasado el tiempo apreciamos como adaptándonos y aplicando lo aprendido, el camino se empieza a enderezar y el esfuerzo comienza a dar sus primeros frutos. Poco a poco, los objetivos se van cumpliendo y confirmamos que la estrategia marcada ha sido acertada. Una vez más, gracias al entorno digital , internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías, el camino ha sido “más llevadero”, aunque aún nos queda mucho por recorrer y mucho por aprender.

Precisamente, esta mañana, comentaba con un compañero de profesión como, en innumerables ocasiones de la vida, nos suceden multitud de cosas, que hasta que no nos vemos forzados, nos resistimos a hacerlas y luego, pasado un tiempo, al recordarlo, siempre pensamos: ¿por qué no lo hicimos antes?

Si no pasáramos por  situaciones que nos ponen al límite, seguramente, no haríamos ni la mitad de las cosas que hemos hecho hasta ahora. Por lo que hay que reconocer que el riesgo hace posible una evolución o una mejora. En nuestro caso, hemos dado una vuelta a nuestra forma de trabajar y de actuar frente a los nuevos retos profesionales que la era digital nos plantea. Creemos estar pasando un punto de inflexión por lo que ahora sólo nos queda continuar nuestro camino firmemente trazado desde el día que saltó la chispa del cambio.

Y como le dijo el coronel Harry Burwell a nuestro protagonista:

– “Mantenga el rumbo” –

Seguimos teniendo la ilusión de crear de un mundo nuevo.

¿Por qué no empezar aquí y ahora?

Arriésgate.

Jorge Jiménez Suárez

 

 

 

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