16 Jun, 2013

Redes sociales, el fin, ¿justifica los medios?

Operación Overlord, Dia D.

Objetivo: liberar a Europa.

Todos los que desembarcaron en Normandía hace sesenta y nueve años tenían el mismo objetivo, pero sólo ocho hombres, tenían una misión. El Capitán Miller y siete soldados más, debían localizar a James Francis Ryan tras las líneas enemigas.

Ryan, era el pequeño de cuatro hermanos y todos habían muerto en combate defendiendo su país. EE.UU. no podía ponerle un precio tan alto a una familia americana que mandaba a todos sus hijos al frente. Arriesgarse a dejar a una madre sin todos sus hijos a costa de servir a la patria era pedir demasiado. Por una vez alguien fue sensato y el fin no era lo primordial, el fin no justificaba los medios.

Pero, para lograr salvar al soldado Ryan si se hizo lo imposible y, en este caso, el fin sí justificó los medios. Aquel grupo de soldados lograron finalizar con éxito la misión y a la vez abrir otros caminos a sus compañeros para la consecución del objetivo final.

A la hora de trazar una estrategia para una campaña determinada en redes sociales, las empresas, las agencias o las personas, debemos tener en cuenta los «pro» y los «contra» que nos podemos encontrar por el camino. No siempre el fin justifica los medios. Es más, encontraremos líneas paralelas de actuación que deberemos solventar si queremos lograr nuestro objetivo, nuestra meta, nuestro fin. Entonces tendremos que diseñar otras líneas de actuación, sin olvidarnos de nuestra meta final, en las que nos veremos obligados a utilizar parte de nuestros recursos, de nuestro tiempo, de nuestro equipo, para que el trabajo global no se resienta. Aunque, como bien sabemos, lo primordial es saber desde el principio que es lo que realmente queremos conseguir y, para ello, debemos marcar un objetivo principal, y, seguidamente, unos objetivos paralelos o secundarios.

¿Qué sucede en una estrategia de social media?

Si queremos, por ejemplo, que todo el mundo nos vea, nos conozca y tenga una buena imagen de nuestro producto o servicio o de nuestra persona, como apoyo a la futura venta de un producto, un servicio o unas relaciones comerciales, tendremos que hacer una campaña de visibilidad, de marca o branding. Y en este caso, lo que más nos interesará, será estar en el mayor número de espacios donde se encuentre nuestro público objetivo e intentar ser muy visibles, con una imagen de marca o personal muy clara en todos y cada uno de las redes de interactuación.

¿Para qué?

Para generar interés y hacer que el posible cliente se dirija a nuestra web, fan page o blog, y, así, compre, interactúe y opine sobre nuestro producto o servicio. Y lo mas importante, que repita su compra, se fidelice y lo recomiende.

¿Qué necesitaríamos adicionalmente para que esto ocurra?

Desde el inicio, saber utilizar las herramientas que internet nos brinda para poder posicionarnos adecuadamente. No podemos esperar que una buena campaña en redes sociales arregle unas carencias anteriores en nuestra estrategia. Por ejemplo, no podemos achacarle a la gestión de redes sociales la falta de visitas a una web que no se actualiza o que no utiliza las herramientas o el software adecuado para que la puedan localizar los motores de búsqueda. Aquellos que nuestro público objetivo utiliza para encontrarnos.

Tampoco podemos dejar de informar a nuestros clientes de nuestras novedades por otros canales de información que no sean las redes sociales, como las campañas de emailig, networking o las labores comerciales mas tradicionales: telemarketing, visitas y entrevistas personales. No podemos dejar todo el peso de información y la labor comercial a la dinamización en las redes sociales. Salvo en casos de empresas cuyo producto o servicio se realice exclusivamente on line, por internet.

Si queremos lograr que nuestra empresa, cliente o agencia consiga sus objetivos finales, tendremos primero que esforzarnos en solventar aquellas piedras del camino que nos impiden avanzar con soltura. Invirtamos, entonces, recursos en esas pequeñas metas, en esos pequeños fines, en esos pequeños escalones, que nos impiden continuar avanzando en la consecución de la estrategia trazada.

En definitiva, para lograr nuestro objetivo y poder hacer bien las cosas debemos invertir en la medida de lo posible en todos y cada uno de los medios, por insignificantes que parezcan.

Para poder liberar Europa tendremos que salvar al soldado Ryan primero.

Y, como dijo el Capitán Miller:

«Hágase usted digno de esto… merézcalo».

¿Ponemos los medios?

Claro que sí.

Jorge Jiménez Suárez

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