11 Feb, 2016

Experimentar, sentir, vivir.

Se había quedado sola y había tomado una determinación.

Dejaría de ser profesora de inglés y empezaría a ser escritora de novelas de misterio.

Necesitaba volver a experimentar, volver a sentir, volver a vivir.

Jessica Fletcher era profesora de inglés que vivía en un pequeño pueblo norteamericano. Tras la muerte de su marido decide cambiar su vida y decide ponerse a escribir. Pero no cualquier cosa, ella se introduce en el campo del misterio, la intriga y el peligro. A partir de entonces,  vaya donde vaya, siempre encontrará algo para investigar, algo por descubrir, algo en lo que trabajar.

Lo más importante es que no queda ajena a lo que sucede a su alrededor, ella es la protagonista de sus propios libros, por lo que interroga, examina y se desplaza a donde haga falta. Tiene una sensibilidad especial y es muy observadora, no se le escapa un detalle, por lo que siempre acaba descubriendo a los culpables. Demostrando, en la mayoría de los casos, que las cosas nunca son lo que parecen en un principio.

Ese era su camino, esa era su elección, esa era su pasión.

experimentar

La señora Fletcher sabía que la mejor manera para llevar a cabo su cometido era meterse en situación, sentirlo, vivirlo y aprender con ello. Quizá podía pecar de exceso de seguridad en si misma en muchas ocasiones, pero su experiencia le garantizaba ganarse la confianza de las personas que reclamaban su ayuda.

Sabía adaptarse a su rol, sabía formar parte de ello.

Lo mismo que nos puede suceder a cualquiera de nosotros en nuestra rutina diaria o en nuestra vida profesional. Siempre estamos metidos de lleno en alguna actividad personal o laboral que requiere toda nuestra atención para poder realizarla con éxito. Muchas veces nos encontraremos con situaciones conocidas y con seguridad en muchas otras ocasiones nos tocará lidiar con algo nuevo.

Quizá nos toque algo de lo que no sepamos nada en absoluto, por lo que tendremos que esforzarnos por aprender y adaptarnos rápidamente al entorno. Y lo que es más complicado, poder solucionarlo y compartirlo con garantías. Entonces tendremos que meternos de lleno en el problema, estudiarlo, conocerlo y trabajarlo. Y si hay mas personas, compañeros o clientes, por supuesto, hacer equipo. Hacer partícipes a los demás. Para que también lo puedan experimentar, sentir y vivir como nosotros.

Porque a todos nos gusta formar parte de algo.

Hace hoy cinco años que decidí convertir esta aventura profesional en una sociedad. Si bien es cierto que las circunstancias del momento empujaron a tomar esta decisión, siempre había planificado que el proyecto hgm Marketing fuera algo largo, duradero y próspero. Además de los tres años anteriores como profesional independiente y más de uno, en un inicio fallido con un antiguo socio, hace casi diez años que esta agencia comenzó a funcionar.

Y al igual que nuestro ejemplo de hoy, todo comenzó un día en el que se produjo un cambio, un punto de inflexión, algo que me animó a abrir este nuevo camino profesional. Ahora, pasado el tiempo, muy pocas cosas son como entonces, el mundo online se abre paso a grandes zancadas y promete quedarse mucho tiempo. La cantidad de información que se produce a diario, la mejora de los procesos y las nuevas herramientas hacen que las cosas puedan ser más fáciles y accesibles. Aunque para conocerlas bien debamos introducirnos en ellas con mayor profundidad.

Es lo que tiene el marketing digital.

Pero aún así, seguiré prestando atención, escuchando, investigando, escribiendo y compartiendo más contenidos, más conocimientos, más experiencias que os puedan resultar interesantes y de utilidad. Intentaré que con lo que os transmita podáis experimentar, sentir y vivir todo aquello en lo que esté formando parte del trabajo de esta pequeña agencia en ese momento.

Gracias de nuevo por estar ahí.

sentir

Las novelas de misterio de Jessica Fletcher y «Se ha escrito un crimen«, nos acompañaron muchos años como un proyercto planificado para que durase mucho tiempo como así lo fue. Y como las buenas cosas, cuando se acaban, perduran en la mente de todos y cada uno de sus fieles seguidores. Aquellos que compartían su camino, aquellos que disfutaban cada nueva aventura, aquellos que se sentían identificados y formaban parte del misterio. Aquellos que supimos valorar cada uno de los detalles de aquella bonita serie. Aunque sólo fuera por su pegadiza melodía.

En el trabajo diario de una agencia, al abordar una nueva acción o un nuevo proyecto profesional debemos empaparnos de todo lo que es, lo que conlleva y todo lo que le rodea. Debemos introducirnos, involucrarnos. No podemos ser meros espectadores de un proceso que está sucediendo delante de nosotros. Si no participamos, no aprendemos. Y si no aprendemos no podremos adquirir experiencia para proyectos futuros y ser requeridos por otras empresas o clientes.

Seguimos avanzando.

¿Quieres vivirlo?

Jorge Jiménez Suárez

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