28 Ene, 2014

Si se muestra…¿no hay que contarlo?

Nestor Patou, era gendarme cuya ronda habitual consistía en vigilar un parque infantil.

Irma, era una prostituta del barrio de «Les Halles«, en el mercado de abastos de París.

Caprichos del destino, se conocen en una redada. Néstor dejará su trabajo, tumbará al «protector» de Irma, pasará a ser su nuevo chulo y se convertirá en el nuevo matón del barrio. En su nueva condición, comenzará a vivir de ella, pero gracias a la ayuda de Moustache  ideará un plan para que así lo parezca aunque realmente sea él, con su esfuerzo, el que realmente mantenga a la pareja en su nuevo estatus.

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 (Imagen: «Irma la dulce» de United Artis)

Moustache, como narrador, no tiene precio, nos conduce por donde le interesa, conoce el resultado de los acontecimientos, controla el ritmo de todo lo que sucede. Profesor de economia en la Sorbona, coronel en la Legión, crupier en Montecarlo o tocólogo, son algunas de las profesiones que dice haber ejercido. Realmente, ¿a alguien le importa que sea rumano o que su nombre verdadero sea Constantinescu? Lo importante es que hace y deshace a su antojo todo lo que sucede en esta la historia.

¿Por qué nos suele llamar la atención que una empresa, una organización o incluso una única persona pueda ser lo suficientemente versátiles para poder realizar todo tipo de actividades o trabajar una amplia gama de servicios y productos? ¿Cómo pueden tener esa capacidad? ¿Cómo pueden atender tal diversidad de cometidos diferentes a la vez?

Realmente hay personas y organizaciones dotadas y preparadas para poder hacerlo, es bastante habitual. En nuestro sector es muy importante la experiencia adquirida en los diversos campos que cubre el marketing como lo es en todos los sectores. Personas que no dicen que hacen, son proactivas y actúan. Sencillamente.

Debemos ponernos en manos de buenos y solventes profesionales.

Pero, ¿cómo unas personas pueden conocer a una empresa por una actividad y otras personas conocerla por otra muy diferente?

Es muy curioso ver, que, hasta que no te sientas con tus interlocutores y se lo presentas, la mayoría de las veces sólo piensan que tu agencia o tu empresa sólo se dedica a una actividad, que eres especialista de esa rama y nada más. Sin saberlo se están perdiendo el potencial de una empresa que les conoce perfectamente y que probablemente les atenderá igual de bien en su nueva necesidad. No por ello vamos a menospreciar a las empresas especialistas que las hay muchas y muy buenas que están surgiendo al amparo de las nuevas tecnologías.

Por otro lado, Moustache decía: “Si se muestra, no hay que contarlo”.

Para poder mostrarlo y que nos vean, y por lo tanto, para que demanden nuestros servicios, contamos con multitud de herramientas que permiten «multiplicarnos» para estar presentes y activos con poco esfuerzo. Internet y las nuevas tecnologías son nuestros grandes aliados. Como bien nos contaban nuestros compañeros de profesión «Los pequeños también lo pueden hacer bien«, es decir, está a nuestro alcance y se pueden obtener resultados de garantía.

Hay que contarlo.

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De ahora en adelante, no sólo debemos mostrar lo mejor de nosotros, sino que habrá que contarlo lo mejor posible. Debemos dar una imagen de confianza y credibilidad, saber sobre lo que hablamos y dar todas las explicaciones necesarias. La duda sólo genera incertidumbre y resultados imprevisibles. A veces con una simple pregunta logramos atraer la atención sobre algo que antes le podía resultar desconocido.

¿Sabías que tenemos clientes que nos eligen por otras actividades?

Aunque, como diría Moutache…»pero eso…es otra historia».

¿Tienes algo que contar?

¿Te ayudamos a mostrarlo?

Jorge Jiménez Suárez

 

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