17 May, 2013

Sí se puede, sólo hay que creer en ello.

Sólo había escrito una declaración de objetivos.

Sólo había descrito lo que creía que debía hacerse.

Sólo había trasladado a un papel lo que sentía.

Sólamente, se acababa de condenar…

En tan sólo unos días, tras recibir palmadas en la espalda, caras de aprobación, elogios de admiración y muchas felicitaciones, estaba despedido. La empresa en la que él se había volcado y a la que tantos años había dedicado su esfuerzo, ahora, le daba la espalda cuando pedía que su trabajo se centrara más en cuidar a sus clientes y centrarse menos en el dinero, es decir, que volviera a ser «más humano».

Muy pocas personas creyeron en él, todos sus amigos le dieron de lado, todos sus compañeros de trabajo le ignoraron, sus clientes le dejaron. Hasta la mujer de su vida, su prometida, le denominaba «perdedor». Sólo uno de sus antigüos clientes anteriores había decidido seguir trabajando con él, sólo una secretaria tenía la integridad de seguirle y compartir con él su nueva aventura.

Jerry, prácticamente, se había quedado sólo.

Hace veinticinco semanas ya. El 20 de Noviembre de 2.012, comencé a escribir este blog. Si algo fue mi pistoletazo de salida fue aquel maravilloso encuentro de profesionales de Homenaje a Pyme, del día anterior. A parte de mi familia, si alguien me empujó a seguir adelante en mi aventura profesional, fueron todos y cada uno de aquellos excelentes ponentes de aquel día y sus espléndidos consejos, aunque me sigo quedando con la frase demoledora de Bere Casillas:

– «Nada volverá a ser como antes» –

Y es cierto, casi nada es igual desde entonces.

Durante este tiempo y las veinticuatro entradas anteriores, he procurado ir describiendo situaciones de cambio entre lo que fue y lo que ahora es, entre lo que valía y ahora vale y entre lo que permanece a pesar de los cambios. Siempre buscando un ejemplo sencillo o gráfico, como una vivencia, una serie de televisión o una película con el que poder identificar la situación. Siempre he pensado que es la mejor manera de que las personas puedan entenderse, comprenderse y transmitir lo que saben.

Si de algo peca este blog, es que va en consonancia con quien lo escribe, es decir, va dirigido a una generación de inmigrantes digitales, aquellos que hemos ido creciendo y probando la tecnología, hemos sido pioneros y la hemos ido incorporando a nuestras vidas. Mi intención es que muchas personas que aún no se han decidido a dar el paso a seguir evolucionando, se animen y procuren continuar. No hay que tener miedo a las nuevas situaciones que se producen en nuestras vidas, hay que enfrentarse a ellas e incorporarlas a nuestro amplio bagaje.

Por supuesto no nos olvidamos que éste, es un blog de marketing y que cada una de nuestras entradas tienen un mensaje, un concepto, una enseñanza para todos aquellos que les gusta esta profesión, sea la suya o no. Hoy, al igual que ocurrió con el protagonista de nuestro ejemplo, tratamos de resaltar lo importante que es creer en uno mismo, tener fe, aplicar nuestros valores, y, poniendo mucho sentimiento, mucha pasión, luchar por conseguir los objetivos que nos hemos propuesto.

Eso sí, descubriendo lo importante que es ser persona y disfrutar con lo que se hace.

Y, como diría Jerry Maguire:

– «Ayúdame a ayudarte» –

Sí se puede, créeme.

Jorge Jiménez Suárez

11 Comentarios

  • Jerry Maguire … una película con una importante moraleja empresarial para los tiempos que corren, donde lo importante parece ser hacer dinero a toda costa, pasando el rodillo por donde haga falta con tal de incrementar los beneficios respecto al año pasado, aunque sea unos pocos euros.
    Tres apuntes importantes:
    – cuidar a sus clientes
    – centrarse menos en el dinero
    – ser más humano
    Hoy en día esto se estira cada vez menos …
    Si defender esto es ser un perdedor, yo quiero ser un perdedor (laboral), pero …. esto me llevará a ser un ganador, una ganador de personas, de relaciones humanas, incluso de amigos en el ámbito laboral … que luego se pueden trasladar al plano personal.
    En mi último proyecto … teniendo clara la relación cliente – consultor, he llegado a establecer una relación laboral – personal, que en 14 años de vida ingenieril solo otra vez más había conseguido entablar (y de esto hace ya muchos, muchos años).
    El trabajo ha sido dificil, desesperante, lleno de decisiones absurdas y hasta caprichosas podría decir … pero esta relación amigable y comprensiva ha hecho que este trabajo salga adelante con otro espíritu, lejos del encabronamiento que la dinámica que este proyecto ha llevado invitaría a ella.
    SER MAS HUMANO … creo que esto es algo que habrían de tatuarnos a fuego cuando salimos de la Universidad … y si bien todos trabajamos para ganar dinero no debería ser la prioridad a toda costa, cueste lo que cueste.
    Quiero aprovechar para darle la enhorabuena a Jorge Jiménez (para mi siempre Jimmy), por estas Bodas de Plata blogueras …
    Fernando

    • Gracias Fernando, una completa reflexión. Un fuerte abrazo.

  • Estoy totalmente de acuerdo, sí se puede.
    Soy fans incondicional de tus artículos, me encanta como escribes, y lo que escribes.
    ¡Felicidades !

    • Muchísimas gracias, una vez más, Reyes. El camino es largo y duro, sobre todo cuando estamos creando uno nuevo. Con esfuerzo, dedicación y mucha ilusión se puede lograr todo lo que nos propongamos. Al menos lo estamos intentando. Un saludo.

  • Muy intimo y personal! Claro que sí!! Sí se puedeeeeeeeeeeeeee!! Felicidades por tus 25 😉

    • Gracias Esther. Seguiremos en la brecha, no lo dudes. Un saludo.

  • Buen Post!. Lo mejor de cuando se toca fondo, es que más bajo no se puede estar, así que sólo tienes 2 opciones: reinvertarte o morir. Yo opto siempre por reinventarme. El futuro pertenece a los que tenemos el coraje de vivir y perseguir nuestros sueños. Lo mejor de mal final es que siempre puede ser un excelente comienzo. Como dijo Einstein: «La mente es como un paracaídas, sólo funciona si se abre». Un fuerte abrazo

    • Gracias Susana, tus palabras me animan aún más a seguir. Espero poder seguir manteniéndoos enganchados a este entretenido blog. Cierto, «reinventarse o morir», un abrazo.

  • Nuestro comportamiento con los demás (compañeros, clientes…), dice mucho de nosotros como personas y profesionales.
    Las empresas existen gracias a los clientes, pero tratarlos como un número, obviando el lado humano, funciona sólo mientras no aparezca otra que la sustituya por ofrecer ese valor añadido, el calor humano, que ahora, pero debería haber sido siempre, los clientes exigen con fuerza. En nuestra mano está dárselo.

    Buena reflexión y bonito desarrollo. Enhorabuena Jorge. 🙂

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