Browsing articles tagged with "esperanza Archives - hgm Marketing - Publicidad"
Mar 24, 2016

Haz un reset y resucita.

Y le dijeron:

– «Mujer, ¿por qué lloras?» –

Les dijo:

– «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.» –

Y cuando hubo dicho esto, se volvió y vio a Jesús que estaba allí;

aunque no sabía que era Jesús. Jesús le dijo:

– » Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» –

Ella, pensando que era el hortelano, le dijo:

– Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.» –

Jesús le dijo:

– «¡María!» – 

Volviéndose ella, le dijo:

– «¡Maestro!» –

(Juan 20: 13 – 16)

Tenía que volver a presentarse ante todos aquellos que en su día creyeron en él, ante todos aquellos que le siguieron y sufrieron con su partida, con su muerte. Tenía que reconfortarlos. Y con su sola presencia les llenaría de alegría, colmaría su pena, les mostraría de nuevo el camino y aumentaría su esperanza, su fe.

Necesitaban verle para creer incondicionalmente.

resucita

La muerte de Jesús era sólo el principio de una nueva vida, de una nueva fase, de una nueva era. A partir de ese momento, con su resurrección, se completaba su mensaje. Jesús, nos dejó un mensaje que no moriría, que se transmitiría a todas las personas, que llegaría a todos los lugares y que perduraría en el tiempo. Jesús nos dejó un gran legado.

La resurrección, la vida eterna.

Un año más llegamos a estas fechas especiales de Semana Santa. Esta es la semana de pasión y sacrificio, para muchas personas de este mundo. Como en años anteriores, no queríamos dejar de aportar nuestra particular visión y lo que cada uno de los hechos de los que hablamos puede aportarnos en el futuro.

La muerte no es el final.

Muchas veces, aunque suene raro o extravagante, es necesario «morir». O es necesario que nuestro proyecto «se muera un poco». Quizá sea la manera que tenemos de poder desembarazarnos de muchas cosas que nos atan pero que realmente no nos aportan nada a nuestro trabajo o a nuestra vida.

Llegará un día en el que perderemos a seres queridos o nos alejaremos de amistades a las que tengamos gran estima o dejemos de tener contacto con algunos compañeros de profesión. En la distancia, al alejarnos, es cuando empezaremos a ver si realmente enriquecían nuestra vida, nuestro trabajo o nuestro entorno. Quizá eran un freno o, todo lo contrario, eran la razón de nuestro éxito.

Debemos valorar las cosas en perspectiva.

Hace tres años que conocí a una gran persona, Juan Urríos, gracias a una invitación personal a un desayuno empresarial organizado por Zinia. Nunca nos habíamos visto en persona y desgraciadamente, no volvimos a vernos más. Eso sí, a partir de entonces, mantuvimos una cordial relación profesional y de amistad a través de las redes sociales. Curiosamente era de mi mismo barrio, pero nunca habíamos coincidido.

Tuvo que ser a través de la red, como el resto de los innumerables amigos que se hizo a lo largo de los años, donde yo pude aprender todo lo que él transmitía. Su estilo, amable, educado, pero firme en sus creencias, le concedía un carisma especial y se ganaba fácilmente el respeto.

Su ayuda desinteresada en las buenas causas y su aportación en el aprendizaje de los demás, fueron otro tipo de facetas con los que se ganaba el reconocimiento de los compañeros y seguidores. No creo que sea el único que tenga un buen recuerdo de él, cuando me «regañaba» con mi descuidado perfil en Linkedin. Estoy seguro de que algunos de aquellos componentes de la campaña «#mehashechounreset«, aún guardan con cariño un buen recuerdo de él.

A pesar de que se haya marchado, muchos, le tenemos presente.

Cada día que se nos olvida como ser o como comportarnos en las redes, sólo debemos ir a su «muro» y empaparnos un poco. Tampoco veremos como hay muchas personas que le siguen visitando. Su legado se mantiene vivo.

haz un reset

Si la muerte de Jesús marcó un antes y un después, no podemos dejar de pensar en lo duro que fue dar el paso. Gracias a ello, el mensaje se mantiene y millones de personas, aunque no esté presente, siguen sus enseñanzas y viven con esperanzas renovadas año a año.

Aunque no nos lo parezca, hacer un reset, en muchos casos, trabajos o situaciones de nuestra vida, nos ayudan a levantarnos de nuevo, a resurgir, a volver a empezar. En muchos casos, en cuanto perdamos la fuerza, podremos ir a consultarlo allí donde las cosas tenían sentido hace tiempo. Y en el tiempo en el que vivimos, el único lugar donde podemos encontrar las cosas que importan, no sólo están en internet, si no en nuestro interior, en nosotros mismos.

Como decía Stanley Bendelac: «cuando tengas una decisión importante que tomar, y la razón no es capaz de aconsejarte, déjate llevar por tu intuición. Haz caso de las emociones».

¿Hacemos un reset?

Es tiempo para resucitar.

¡Feliz semana de pasión!

Jorge Jiménez Suárez

Dic 24, 2015

Navidad, un mensaje de esperanza.

– «Viva la vida, viva la fiesta, viva el amor.» –

– «Cordón Negro, celebra la vida, Cordón Negro celebra la fiesta.» –

Es posible que pudiera recordar otros muchos anuncios mucho más típicos de la Navidad que el de hoy. Pero cada Navidad viene a mi memoria la melodía tan pegadiza de aquel spot del cava navideño inspirado en la novela, varias veces adaptada al cine, como lo fue: «La pimpinela escarlata«.

Novela en la que se narraba la historia de Sir Percy Blakeney,  personaje conocido por sus gustos refinados dentro de la aristocracia británica. Pero que, sin embargo, llevaba una doble vida como salvador de aristócratas e inocentes durante los peores momentos del Terror, posteriores a la Revolución francesa.

La Pimpinela Escarlata, fue la obra pionera de una serie novelas sobre héroes caracterizados por su doble identidad, como Scaramouche, el Zorro, el Tulipán Negro, Dick Turpin, Batman, Superman… etc. Personajes o super héroes que se jugaban la vida desinteresadamente por los demás.

Eran la última esperanza para muchas personas.

esperanza

Todos estos personajes valientes y altruístas, podemos denominarlos héroes anónimos, cuya vida y su aspecto habitual no da pistas sobre su verdadera identidad. Héroes que ponen todo su empeño, su esfuerzo y su valor, en luchar contra el mal, amparar a los más desfavorecidos y acabar con la injusticia.

No sabemos todo lo que hacen por nosotros.

A diario convivimos y trabajamos con personas o profesionales que realizan una labor invisible pero tremendamente efectiva. Bajo su aspecto normal, desempeñando una actividad rutinaria podemos descubrir a auténticos héroes que hacen que la vida de los demás sea mucho mejor o que las expectativas de los que en ellos confían sean cumplidas y superadas con creces.

No es la primera vez que afirmamos que: «para que muchos disfruten, debe haber alguien que lo haga posible«. Y éso sería imposible sin el trabajo y el sacrificio, en muchos casos, de personas que velan por el bienestar de los demás. Aunque muchas veces, llevarlo a cabo, pueda ser un riesgo para ellos.

Un trabajo que deja poso, que marca estilo.

En el mundo digital ya hablamos alguna vez de la importancia de la esencia, del interior, del contenido, de lo que no se ve, pero que deja huella. A través de estrategias y acciones de inbound marketing o de branded content, muchas empresas digitales realizan esta labor a diario. Podemos afirmar que son…

…héroes desconocidos que nadie ve pero que todo el mundo reconoce.

Una dura batalla se libra a diario en las redes sociales y en los buscadores de internet por ganar el espacio adecuado para las marcas. No dejemos de tenerlo en cuenta, no dejemos de valorarlo, no dejemos de trabajarlo.

Aún recuerdo aquel héroe anónimo del que hablamos en la segunda Navidad de este blog. No olvidemos su ejemplo. Al final, todo cuenta, todo vale para algo, por pequeño que parezca. Un pequeño esfuerzo, una mínima acción puede hacer un mundo mejor. No lo dudes, si tú no puedes, siempre habrá alguien dispuesto a hacerlo. Recuerda que al final, todo sale bien.

Nunca pierdas la esperanza.

mensaje de Navidad

«La pimpinela escarlata«, por sí mismo, era un mensaje de optimismo para todos aquellos que podían morir en el cadalso perdiendo su cabeza. La recreación que hizo Freixenet con aquellos episodios de Cordón Negro nos transmitieron un mensaje típico de la Navidad, un mensaje de ilusión, un mensaje de esperanza.

Aunque nos gustaría que nos vieran como esos héroes anónimos de los que hemos hablado, las agencias, como muchas empresas, a pesar de la vorágine diaria, debemos transmitir una imagen firme, honesta y transparente para que nuestros clientes mantengan la esperanza de que las cosas se pueden hacer mejor. De que hay personas y equipos que son capaces de hacerlo mejor.

Insistimos, nuestros clientes deben sentir, que depositando su confianza en nuestro trabajo podrán cumplir sus sueños, podrán mantener la ilusión. Podrán creer que la suma de su esfuerzo, nuestro trabajo y nuestra experiencia les producirá óptimos resultados en el futuro que les haga revivir, sentir, volar.

Un sentimiento perfecto para la Navidad.

Como dijo Emily Dickinson: «La esperanza es esa cosa con plumas que se posa en el alma y canta sin parar.»

¿Cantamos?

¡Feliz Navidad!

Jorge Jiménez Suárez

Ene 22, 2015

100 razones más para continuar.

– Si cometí errores ya los he pagado y con intereses. Ese hotel, esa barca… no creo que esté pidiendo demasiado – dijo Andy.

– No deberías torturarte de esa forma Andy, no es más que un puñetero sueño, México está en el quinto coño y tú estás aquí y eso es lo que hay – respondió Red.

– Si, vale, eso es lo que hay, está allí y yo estoy aquí. Todo se reduce a una simple elección: empeñarse en vivir o empeñarse en morir. – apostilló Andy.

Andy Dufresne fue condenado a cadena perpetua por un crimen que no cometió. Su ingreso en una prisión de máxima seguridad le marcó para siempre. A pesar de su dolorosa situación, hizo grandes amigos y conoció otras facetas de la vida. Ayudó a todas las personas que pudo, y, a pesar de las dificultades y las complicaciones del entorno, nunca se rindió.

100 razones para continuar

«Cadena perpetua» es una historia de esperanza y dignidad. Es la demostración de que aún atravesando una mala racha, se pueden pasar buenos momentos y aprender de ellos. Es la demostración de que aún sufriendo grandes dificultades, se puede ser ejemplo, referencia y apoyo para muchas personas que lo necesitan.

Es una historia de superación personal.

Un buen amigo mío me invitó a verla cuando estrenaron esta película. Él había leído la novela y me insistió mucho en ir a verla. No puedo dejar de decirle lo mucho que me gustó, que siempre me acuerdo de él cuando la veo y que cada vez que la ponen en televisión procuro no perdérmela. Es ese tipo de cine que te marca, te anima y te revitaliza.

Pasados algunos años este amigo pasó un pequeño calvario personal. Pero al igual que Andy no se vino abajo, peleó con templanza y caballerosidad por lo que él creía justo y lo logró. Con mucha dificultad escapó de su dura situación, salió adelante y volvió a ser feliz. Sé que en algún momento también se planteó la misma disyuntiva que Andy.

Pero también se empeñó en vivir.

Hace mas de dos años que venimos escribiendo este blog. Hoy cumplimos con nuestra centésima entrada, algo que nunca pensamos que llegaría a ocurrir desde que comenzamos a publicar todas las semanas.

El esfuerzo que supone escribir este blog se ve claramente compensado por cada comentario que recibimos de él cada semana o por cada mención del mismo en las redes sociales. Por eso no dejaré de hacerlo, porque a pesar de las dificultades y las veces que nos hemos planteado cerrarlo, finalmente hemos decidido que debemos seguir luchando y en la medida de lo posible, ayudar a todas aquellas personas que lo necesiten.

Nos empeñamos en vivir.

Cadena perpetua

«Andy alcanzó la libertad arrastrándose por quinientas yardas de mierda que apestaba como no me puedo ni imaginar. O quizá no quiera imaginarmelo. Quinientas yardas. La longitud de cinco campos de fútbol, casi media milla…  Andy Dufresne se arrastró a través de un río de mierda y apareció limpio al otro lado.»

Andy, poco a poco había trazado un plan y lo llevó a cabo sin prisa, pero sin pausa, siendo constante. Con gran esfuerzo y sacrificio personal cumplió con su objetivo: obtener la libertad para enfrentarse a una posición mejor, a un nuevo estatus, a una nueva vida.

El plan, con paciencia, se cumple.

Hoy ya llevamos 100 entradas y espero que pronto sean muchas más. Como hemos comentado en varias ocasiones anteriores, el objetivo de este blog y de sus entradas, es acercar conocimientos, sensaciones, experiencias a todos los que asistís a esta cita semanal. Como bien sabéis, procuramos siempre enlazarlo con conceptos de marketing o actitudes que nos ayuden a prosperar en nuestra vida personal y profesional. Espero que en algunos casos lo hayamos conseguido y ahora estéis trabajando en ello.

Todo este tiempo y todas estas entradas han pasado como un suspiro. Son muchas las experiencias contadas, las películas, las canciones, los conceptos y los conocimientos de marketing compartidos. Pero lo más importante sois vosotros, todas aquellas personas que nos habéis acompañado y que nos animáis cada semana a seguir haciéndolo.

Seguiremos con ello, todavía hay mucho que hacer y mucho que contar. Mucho que probar, mucho que experimentar y mucho por compartir. Sólo espero seguir contando con vuestra compañía. Porque juntos, como un equipo, seremos capaces de hacer más y mejores cosas.

Como dijimos en su día:

«Sí se puede, sólo hay que creer en ello».

100 entradas hgm Marketing

«Recuerda Red, que la esperanza es algo bueno, quizá lo mejor de todo y las cosas buenas no mueren.» Fue la última espoleta para que Red se decidiera a dar el paso final y se lanzara en busca de su sueño: reunirse con su amigo Andy y estrecharle en un fuerte abrazo allá donde estuviera.

En cuanto a mi amigo. Le vuelvo a dar las gracias, una vez más. Su ejemplo vuelve a servirnos de gran ayuda. Quizá la vida le hizo dar un giro inesperado, pero indudablemente, el cambio ha sido para mejor. Se merece lo mejor. Se lo ha ganado.

Nosotros seguiremos presentándonos a nuestra cita semanal con vosotros e intentaremos mantener el interés e incluso superarlo con alguna que otra novedad. Quizá todo ésto que estamos haciendo sea parte de un plan o de una hoja de ruta muy bien pensada. El tiempo nos dirá si mereció la pena empeñarse en vivir.

Como decía Andrés Montes: «La vida puede ser maravillosa».

¿Vamos a por otras 100?

Jorge Jiménez Suárez

Jul 10, 2014

Motivación, equipo de leyenda.

Falto de motivación, pensaba que había fracasado en todas las facetas de su vida.

Se equivocaba.

Había aceptado aquel trabajo de vigilante en «El fondo de estanque«, el internado de chicos difíciles. Un lugar donde los chavales son castigados continuamente y sin piedad, por el director del centro.

Él no está de acuerdo con estos métodos y en poco tiempo, con paciencia y amabilidad, logrará hacerse con los chicos.

Clément Mathieu, aprovechando su condición de músico y compositor, empleará su tiempo en enseñarles a cantar, formando un coro. Sorprendiéndose de como con este pequeño empujón, la complicidad con los chicos es mayor. Obteniendo, así,  una gran mejoría en su comportamiento. Fiel a su estilo, se había ganado su respeto y su consideración.

Gracias a ello, les concedió la oportunidad de destacar en una faceta de su vida hasta entonces desconocida para ellos.

Los-chicos-del-coro-1

Mathieu, a pesar de que ha fracasado continuamente, no se rinde. A pesar de las dificultades, sigue buscando la manera de mejorar las cosas, de hacer que todo funcione, de prosperar.

Lo consiguió.

Y a pesar de sus limitaciones, ¿qué tenia él que no tuvieran otros?

Empuje, espíritu, motivación.

En nuestra vida o en nuestro entorno profesional, conocemos personas con un carisma especial, unas personas que con su ejemplo y pequeños gestos consiguen motivar a un grupo de personas o a un equipo profesional. Son personas que saben identificar valores y virtudes de las personas que los rodean para hacer que los demás se sientan identificados y actúen dando lo mejor de sí mismos. Gracias a ello, logran sacar adelante proyectos o empresas complicadas.

Además, hacen, que a ojos de los demás, las cosas parezcan más fáciles de lo que son. No es así. El éxito se logra con esfuerzo, con perseverancia y con disciplina, de menos a más.

Si tenemos personas a nuestro cargo, familia o un equipo junto a nosotros es necesario recordar que:

Dar esperanza, es dar alas a las personas.

Por lo que, practicando con habilidad estás virtudes, al alcance de cualquiera, podremos lanzar a «nuestra gente» a realizar todo aquello que nos propongamos por complicado que parezca.

Transmitámosles ilusión y volarán. Simplemente hay que tener un poco de:

Constancia, empatía y sentido común.

Los grandes líderes de familias, grupos, empresas o países siempre destacan por tener una conjunción de estas cualidades. Con su estilo, logran reunir en torno a ellos personas involucradas, personas que harán algo grande, que abrirán un nuevo camino, nos ofrecerán un nuevo destino y nos dejarán una huella imborrable.

El lunes pasado moría una de estas personas que con su carácter, con su espíritu, con su estilo, forjó una leyenda en el mundo del fútbol: el Real Madrid. Hablamos, por supuesto de D. Alfredo Di Stefano, el primer futbolista total. Cambió la mentalidad del equipo, cambió su estilo de juego, lo cambió todo. Con su fuerza y su empuje generó un mito que hoy perdura y que gracias a él nunca morirá:

«Hasta el final, vamos Real».

Aunque, como bien decía:

«Todo lo que hacemos con los pies, lo tenemos que hacer, antes, con la cabeza».

Algo que no sólo vale para el fútbol, si no que debemos saber aplicarlo a todas las facetas de nuestra vida y de nuestra profesión.

Motivación y espíritu

Finalmente, Mathieu fue expulsado del centro de menores y los chicos, como despedida cantan y le escriben mensajes en las alas de aviones de papel que tiran por la ventana. Era su homenaje a aquella persona que por primera vez les había dado alas para poder «escapar de allí». Él continuó su vida dando clases de música en silencio durante el resto de su vida. Ellos lograron tener una base para triunfar en el futuro.

Hoy no podíamos dejar de rendir homenaje a una persona tan importante para una de las mayores aficiones del mundo. Todo lo que hizo y todo lo que fue, seguirá dando significado a la existencia de una entidad consagrada y a todos los que conforman su «gran familia».

Hoy homenajeamos a alguien que nos enseñó a no rendirnos, a pelear y a luchar hasta el final. Si la predisposición es buena, la motivación es grande y los objetivos claros, es muy difícil que no se consiga, al menos, algo positivo.

Y como decía: Di Stefano:  – «Ningún jugador es tan bueno como todos juntos.» –

¿Quieres volar?

¡Hagamos equipo!

Jorge Jiménez Suárez

Dic 24, 2013

Empatiza con tus clientes, hazles tilín.

– ¿Quién es George Bailey? – pregunto Clarence.

– Un hombre que abandona sus sueños para poder ayudar a otros. – respondió San José.

«Ahora mismo, está tan desesperado que está a punto de cometer una locura. Ha decidido suicidarse pensando que vale más muerto que vivo. Cree que su seguro de vida es la única solución a todos sus problemas.»

– Deberás ir a la tierra y ayudarle si quieres ganarte tus alas – le ordenó San José.

hqdefault

George, cuando ya tenia decidido arrojarse por un puente, se da cuenta de que una persona cae delante de él. Ve como se hunde, poco a poco, en las gélidas aguas del río. Olvidando su intención de suicidarse, se lanza al agua y lo salva. Clarence, que así se llama el rescatado, se presenta como su ángel de la guarda. George piensa, que, al ser una persona mayor, está algo senil y no le toma en serio. Mientras charlan y se secan las ropas mojadas, entablan una larga conversación en la que George le confiesa que desearía no haber nacido.

Clarence, su ángel de la guarda, después de meditarlo, se lo concede.

George, cuando regresa al pueblo, prácticamente no reconoce nada, todo ha cambiado.

Ya nada era como él lo conocía.

Entonces, ¿qué había pasado?

Su ángel de la guarda había atendido su petición. Le mostró lo que habría sucedido si no hubiera existido. A George le parecía una locura ver, que, todo por lo que había luchado, había desaparecido, todos los que le habían querido no le reconocían y todo lo que había creado o ayudado a crear, simplemente, nunca había existido.

¿Qué necesitó Clarence para ayudar a George?

Escuchar, entender y dedicarle tiempo. Conocerle bien.

¿Para qué necesitaba conocerlo bien?

Para saber lo que realmente sentía, para saber lo que necesitaba, para ponerse en su lugar, para empatizar con él.

¿Cuál era su objetivo?

Que todo cuenta, para mostrarle el camino, para hacerle ver que siempre hay opciones, que hay solución, que hay esperanza.

empathy-9550064_l

Es posible que conozcamos personas o clientes que, hoy, puedan estar pasando por una situación incierta. Ya sea por una situación excepcional de su vida, como por las malas perspectivas de su negocio o porque no haya sabido adaptarse a los rápidos y continuos cambios que se van produciendo a diario.

Es posible que no hayamos reparado en que para poder ayudarlos es necesario conocerles bien, su trayectoria, sus logros, sus aciertos, sus errores. Como también es necesario saber qué siente, qué pasa por su mente, cuáles son sus inquietudes, cuáles son sus preocupaciones.

Es muy posible que al sentirse apoyado, al sentirse comprendido, al sentirse respaldado, sabiendo que no está sólo, sabiendo que alguien más le acompaña, logre salir adelante.

Es posible que al recordarle las cosas que ha hecho en el pasado y lo que significan, puedan darse cuenta de que todo lo que ha formado parte de su camino hasta ahora, cuenta, es importante y lo seguirá siendo más adelante. Si lo ha hecho bien en el pasado, ¿por qué no habría de hacerlo bien en el futuro?

Es posible que le recordemos que las ganas, el sacrificio y la pasión empleadas en el pasado, siguen siendo garantía de éxito futuro.

Es posible que si le ayudamos a conocer las nuevas herramientas de trabajo y de comunicación se ilusione de nuevo.

Es posible que vea otra realidad y que nunca tire la toalla.

¡Hagamos que esto ocurra!

qbev05

Al final, George se da cuenta de que estaba equivocado, no había apreciado todo lo que había hecho por sus semejantes y por su ciudad. Descubrió que en realidad  era el «hombre más rico de la ciudad«. La vida le devolvía su generosidad.

Del árbol de navidad suena el tintineo de unas campanillas. Anuncian que Clarence ha ganado sus alas.

George, sonríe, guiña un ojo y da las gracias a Clarence.

Para nosotros, la empatía es el camino más corto al entendimiento, a la comprensión y al conocimiento.

El conocimiento es el camino de lo auténtico, de lo genuino, de la generosidad.

La generosidad es el sacrificio y la pasión por lograr hacer el trabajo bien hecho.

El trabajo bien hecho es el camino de la satisfacción, de la felicidad, del éxito.

Por eso queremos ser tu ángel de la guarda. ¿Nos ayudas a conseguir nuestras alas?

¡Tilín, Tilín!

¡Feliz Navidad!

Jorge Jiménez Suárez

 

Sep 24, 2013

Aprende, se intrépido y crea tu camino.

Había rebasado todos los límites a pesar de tenerlo todo al alcance de su mano. Acostumbrado a conseguirlo todo sin el mayor esfuerzo, ahora, se veía sin nada, sólo, víctima de las burlas de los marineros, en aquel barco, desamparado, sin saber cuando volvería a su casa, cuando encontraría un rostro amigable, cuando las cosas volverían a ser como antes.

Después de su última travesura, su padre, había optado por sacarlo de aquel espléndido colegio para que le acompañara de viaje en barco para atender sus negocios. La fortuna o el infortunio le hizo caer por la borda y ser recogido por un barco pesquero. Allí, Manuel, un recio pescador, le enseñaría a valorar lo dura que es la vida y el esfuerzo necesario para poder llevar a cabo las acciones necesarias para que todas aquellas esperanzas, todas aquellas ilusiones y todo aquello que nos proponemos en nuestro camino, se cumpla.

Todos los días conocemos casos de empresas que tenían un negocio próspero o, al menos, eso aparentaban. Empresas que parecían solventes. Pero que en los últimos tiempos, se están viendo forzadas a cerrar. Bien porque no han sabido adaptarse a las nuevas tendencias y las nuevas tecnologías. Bien porque no estaban tan bien organizadas y gestionadas como parecía. Para muchos, trabajar o ser cliente de estas empresas, en un principio, era fácil, y con el tiempo se ha convertido en una pesadilla. Son empresas que no han logrado encontrar su sitio ni enderezar el rumbo y lo que es peor, han arrastrado a muchos otros.

Recientemente, he tenido el inmenso placer de que un amigo me mostrara un video de la presentación de Ricardo Lop contando lo que ha sido su aventura profesional de Aceros Hispania. En él, de una manera clara, nos marca unas pautas muy sencillas a la hora de ponernos en el camino correcto para lograr salir adelante con una empresa que se apoya, opera y trabaja con las herramientas que nos brinda internet.

Destacan varias pautas a seguir:

1. Para comenzar una buena dosis de ganas, ilusión y constancia.

2. Después, dejar a un lado barreras invisibles como el miedo a vender en cualquier parte del mundo.

3. Orientar o apoyar la actividad del negocio a internet, resaltando la usabilidad de la web, además de traducirla en todos los idiomas posibles, simplificar al máximo los datos necesarios para realizar una venta, y, por supuesto, dar las mayores facilidades de pago.

4. Agilizar y atender rápidamente al cliente. Los clientes, sean de donde sean, tienen una necesidad y quieren comprar. Si se tarda en exceso se marchan a la competencia.

Aunque los anteriores aspectos son importantes, destacamos que en las labores de marketing digital, el posicionamiento natural o SEO, no han invertido dinero para que sean los primeros en estar localizados por los buscadores de internet.

¿Cómo lo han conseguido?

Aportando contenidos de calidad a su web, a su blog, a las redes sociales, e incluso, haciendo campañas de viralidad entre sus seguidores. Algo realmente para descubrirse.

¿Qué les hizo plantearse todo esto?

Ver que sus negocios iban de cabeza a la desaparición, por lo que decidieron reinventarse, adaptándose al mercado y las nuevas tecnologías.

Nosotros, aunque no lo digan expresamente apostamos a que hay, además, una gran dosis de cariño y afecto por su producto y por sus clientes.

Si no te gusta lo que vendes y a quién se lo vendes, es imposible que tu empresa funcione.

Harvey vivía en un mundo complejo y enmarañado, la experiencia vivida en el mar le hizo darse cuenta de que con pocas cosas podría ser mejor, ser más eficiente y hacer felices a los demás. Manuel muere, pero deja en él una huella imborrable. Su padre nunca podrá agradecer lo suficiente que alguien pusiera a su hijo en el camino correcto.

Ricardo Lop como diría un amigo mío, «nos pone los pies en la tierra» y nos demuestra que con muy poco, pero con las ideas muy claras, se puede hacer mucho.

Nosotros, seguimos apostando por la pasión de hacer lo que nos gusta.

¿Te unes al camino?

Se intrépido.

Jorge Jiménez Suárez

May 10, 2013

Transmite, ilusiona y deja huella.

¿Quién no sintió dolor con su papel en «Los santos inocentes«?

¿Cuántos nos enamoramos de Ninette?

¿Quién no sonrió con «Atraco a las tres«?

¿Quién no se angustió en «El verdugo«?

¿Quién no ha sido duro y frío como el hielo como «El Crack«?

O, ¿tierno como un niño con «Cateto a babor«?

¿Cuántos quisimos estar al lado de nuestras familias y amigos en «Vente a Alemania, Pepe«?

Por más que me esfuerzo, no recuerdo una película suya que me dejara indiferente. Con su estilo y su manera de ser, nos tenía completamente encandilados. De expresividad magistral, con un simple movimiento de su cara o de su cuerpo,  lograba comunicar todo tipo de sentimientos, sensaciones y emociones. Tenía el don de transmitir rabia, dolor, felicidad… con poco esfuerzo, con pocas palabras, con sencillos gestos.

Hoy rendimos homenaje a D. Alfredo Landa.

Hoy rendimos homenaje a alguien que se ha ganado nuestra consideración, nuestro cariño y nuestro respeto. Rendimos homenaje a alguien que nos ha dejado marcados, a alguien que ha dejado huella en nosotros.

Hoy rendimos homenaje a un gran actor, un gran profesional, una gran persona, que sabía hacer algo que muy pocos saben hacer: llevar por dentro y mostrar por fuera, la vibración, la pasión, el sentimiento, la ilusión, la esperanza.

Y, hoy, precisamente, estamos en un momento, en el que más que nunca, necesitamos esperanza e ilusión.

Entonces, ¿cómo comunicarlo? ¿Cómo transmitirlo?

En este maravilloso mundo de la comunicación, los profesionales de marketing, descubrimos y exploramos cada día multitud de canales de información, multitud de herramientas para poder lanzar un mensaje, multitud de plataformas donde interactuar y compartir conocimientos necesarios y de interés para las personas. Realizamos gran cantidad de acciones, siempre enfocadas a satisfacer las necesidades de nuestros clientes y gracias a las nuevas tecnologías, internet, la web 2.0 y las redes sociales, el modo de llegar a ellos es más rápido y eficaz.

Pero para llegar a interesar a un cliente, llamar su atención y que demande lo que le ofrecemos, no sólo nos basta con tener un buen mensaje con contenidos de calidad, sino saber transmitirlo, ponerle sentimiento y llegarle a lo que llamamos: «tocar la fibra sensible«.  Y dejarle huella, que no nos olvide, que nos recuerde, que siga con nosotros, se fidelice, nos recomiende y sea nuestra mayor garantía.

Debemos trasladar emociones y situaciones en las que pueda vibrar y sentir lo que se cuenta, lo que se muestra. Que el contacto, el trato, la interactuación con una marca, con un servicio o con una empresa sea una experiencia difícil de olvidar en su lado más positivo.

¿Cuál es el mejor camino?

Siempre hemos creído que siendo auténticos, siendo nosotros mismos, no escondiendo los sentimientos que nos producen las cosas que vemos y hacemos, mostrándonos con transparencia, compartiendo nuestro tiempo con las personas que nos necesitan, llegaremos a profundizar y a conocer a todos aquellos que nos rodean y quieren interactuar con nosotros. Creando así, una relación de confianza y sinceridad. Creando así, una relación duradera.

Como la que tenía D. Alfredo Landa con su público.

Y nosotros, ¿dejaremos huella?

Da esperanza, transmite ilusión.

Jorge Jiménez Suárez