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Nov 20, 2013

Transmite entusiasmo, quiere a tus clientes.

No es por vicio ni por fornicio, sino por dar un hijo a tu servicio«-

Rezaba Pedro, antes de «sacrificarse» y hacer posible traer un niño nuevo al mundo.

Pedro estaba casado con Rosaura, la mayor de las tres hermanas. Tita era la menor y como mandaba la tradición, no podía casarse y debía quedar al cuidado de su madre en su vejez. Ella estaba enamorada de Pedro y él de ella, pero su madre se interpuso y casó a su hija mayor con Pedro.

Tita tenía un don, era una excelente cocinera y a través de sus guisos, era capaz de transmitir todo tipo de sensaciones: tristeza, desasosiego, alegría, deseo o pasión. Su «otro secreto» era, que el tiempo que dedicaba a sus recetas lo hacía siempre con cariño y con amor. Las comidas así cocinadas entran mejor, saben mejor, sientan mejor.

Stanley Bendelac, en su famoso libro: «Nunca tires la toalla«, en uno de sus capítulos, «Madrid, mi querido cliente», narra la experiencia que fue para ellos poder tener la oportunidad de trabajar para Kodak. Un gigante que tenía un contrato con una agencia de publicidad multinacional y a la que poco a poco, a base de trabajo, esfuerzo y dedicación fueron comiéndole terreno hasta lograr el 50% de la cuenta. Comenzaron con poco, pequeños trabajos, pequeños espacios, hasta que poco a poco, fueron ganándose el respeto y la confianza de la firma. Y cuando tuvieron la oportunidad de hacer algo mas grande no lo desaprovecharon, dejaron el nivel muy alto.

Una de aquellas campañas, que contó con gran éxito, fue la del spot del papel Kodak en la que el cliente que iba a recoger el revelado de las fotos, se maravillaba viéndolas del revés a la vez que exclamaba: ¡Maravilloso! ¡Genial! ¡Excelente! Sólo le importaba que el papel de las fotografías fuese de Kodak.

Como podemos ver, el cariño y el cuidado especial que imprimimos a nuestro trabajo, en cada campaña, en cada acción, con cada cliente, acaba reportando siempre beneficios futuros. Debemos saber controlar cada concepto, en su momento justo, en su espacio determinado, con todo lo necesario, ya que, cada día, los detalles son más importantes.

Ahora, las emociones, la complicidad y la cercanía son lo que nos garantizan el poder llegar a nuestros clientes. La dedicación de las agencias ha cambiado. Más que nunca hay que cultivar la atención constante al cliente y sobre todo escucharles. Y para ello hay que ser accesible y muy ágil en la respuesta.

¿Cómo?

A través de las nuevas tecnologías.

Tenemos multitud de medios y soportes de comunicación como internet, telefonía fija, telefonía móvil, mensajería instantánea, email, videoconferencia, páginas web, formularios, con las que estar en un momento a disposición del cliente. Sólo hay que atenderlo, sólo hay que escucharlo, sólo hay que dedicarle tiempo, sólo hay que estar «cerca» de él.

Además, nuestros clientes y usuarios están en constante comunicación y comparten sus necesidades, sus preocupaciones, sus sensaciones, su alegría, su tristeza, sus logros, todo, en las redes sociales. Podemos compartir el espacio con ellos y aprender de ellos. Descubriremos cuáles son sus necesidades reales y no quedarnos fuera de sus expectativas.

Kodak, al final, tuvo que volver a trabajar al 100% con su agencia internacional. Y con los años desapareció de la primera línea por no haberse adaptado al entorno, por no escuchar y comprender la evolución del mercado, a las nuevas tendencias.

La dedicación, el cariño y el amor de Tita por Pedro materializado a través de las comidas, hizo que viera recompensado su sacrificio, aunque fuera en el más allá.

El entusiasmo y la calidad de trabajo de Stanley y su equipo hizo que lograran muchos éxitos personales y profesionales.

Y en definitiva, para nuestro equipo: «no hay cliente pequeño ni trabajo menor», sólo tenemos pasión por hacer lo que nos gusta.

¿Entusiasmado?

Nosotros, sí.

Jorge Jiménez Suárez

Oct 23, 2013

Confianza, garantía de futuro.

Desnudo, encadenado y en pie frente a aquel tribunal científico.

Pero, ¿es posible? ¿Un tribunal presidido por simios?

¿Van a decidir si un humano tiene capacidad de habla y pensamiento? ¿Peligroso?¿Yo?

Dado lo especial del caso, a partir de ahora quedaría bajo la tutela de Zira, la psicóloga de animales…

¡Esto es de locos! Pero, ¿cómo hemos podido llegar a esto?

George Taylor había partido con su tripulación hacia el espacio en el año 1.972, no sabía cómo, según los datos de su nave espacial habían transcurrido mas de 2.000 años. No sabía dónde estaban y habían aterrizado en un planeta donde la raza dominante son gorilas y los hombres son tratados como animales.

¿Qué extraño planeta ha descubierto? ¿Qué será de él? ¿Y de los hombres?

Su futuro era más que incierto, pero, vayamos a la realidad.

¿Cuántas veces nos hemos desnudado frente a nuestros clientes para que nos conozcan? ¿Cuántas veces un cliente se ha puesto en nuestras manos? ¿Cuántas veces le hemos aportado soluciones sin recibir nada a cambio?

En cada caso hemos presentado nuestro proyecto, nos han trasladado su necesidad y hemos aportado nuestra visión. Algunos, ciertamente, nos han mirado como a locos o como un ser venido de otra galaxia. Quizá, porque normalmente, parten con ideas preconcebidas de lo que esperan recibir de nosotros.

Nuestros clientes, en la mayoría de las ocasiones, suelen tener una idea muy clara de lo que quieren hacer y nos lo explican. El cliente ya sabe que estamos ahí para decirle que sí, que lo haremos, sin problemas, como él quiere y en el plazo en el que lo necesita. Cuando terminan, su exposición esperan a que se les informe como se va a llevar a cabo. Pero, el buen profesional, tendrá guardada en su mente todas aquellas dudas que le asaltan:

¿Por qué ha llegado a esa conclusión?

¿Cómo sabe que es eso lo que realmente necesita?

¿Ha realizado un estudio previo?

¿Tiene datos que aconsejen lo que nos pide?

Aún a riesgo de perder un posible cliente le debemos detallar por qué realizar una determinada acción y no otra. Apoyándonos en nuestra experiencia y en nuestros conocimientos personales. Demostrar que se sabe es la mejor garantía de confianza futura. En pocas palabras, sin perderse en tecnicismos ni anglicismos.

Nos hemos encontrado que en muchos casos, en el 90%, no se ha realizado un estudio de mercado previo. Ya no sólo para saber conceptos relevantes como la composición del mercado al que nos enfrentamos, la competencia, los productos, los precios, etc. En el mundo digital debemos saber qué nichos de mercado podemos explotar y qué oportunidades de negocio pueden tener cierta garantía de éxito para los intereses de nuestros clientes. Los estudios de mercado on line son medibles y cuantificables, por lo que los datos gozan de bastante fiabilidad.

Estos estudios de mercado on line, nos dirán exactamente los conceptos a los que tenemos que referirnos en una campaña en internet, las palabras clave para posicionar una web, los dominios, la ubicación, las redes sociales más afines, los enlaces y un sinfín de datos que harán que nuestros clientes, a los que pretendemos llamar la atención en el inmenso mundo del big data, nos encuentren con mayor facilidad.

Cuando no se llevan a cabo acciones previas como ésta, el futuro será incierto y lo más probable es que todo el trabajo realizado sin él, haya que destruirlo para volver a crear uno nuevo. Entonces es muy probable que nuestros clientes se arrepientan de haber depositado su confianza en las personas que le han llevado a esa situación.

George Taylor, finalmente, descubre que ha vuelto a casa. Se topó con su destino. Había comprobado que aquellos en los que confió habían destruido su vida y su mundo. A partir de ahora, debería crear de nuevo el suyo.

Los proyectos deben estar en manos de personas valientes, de personas con experiencia, de personas con conocimientos. En definitiva, de personas con garantía.

¿Merecemos tu confianza?

Piensa en el futuro.

Jorge Jiménez Suárez

Oct 1, 2013

Conoce a tus clientes, predice el futuro.

Él, había visto cumplido su deseo, ser mayor.

MacMillan, el dueño de la juguetería, quería seguir siendo niño dentro de un cuerpo adulto.

Sin saberlo, el destino les había unido. Por fin un empleado suyo, aunque fuera de la sección de informática, le decía lo que realmente pensaba sobre todos y cada uno de los juguetes del centro comercial. Dando un paseo, fueron describiendo y hablando de todos ellos. El flujo de información y de opinión de primera mano dada por «su empleado» no dejaba de sorprenderle. Él también veía cumplido un sueño. Y además, estaba seguro de que esta información iba a ser muy valiosa para el futuro del negocio.

¿Qué haríamos por tener una información tan certera del gusto de nuestros clientes? ¿Cómo podríamos tener a nuestro alcance todo tipo de datos sobre nuestro público objetivo? ¿Qué daríamos a cambio de obtener los mejores datos a cerca sus preferencias de compra? ¿Cómo podríamos beneficiarnos de ellos y utilizarlos para mejorar nuestras ventas?

A través de técnicas de CRM.

Y, ¿qué es el CRM?

Ni más ni menos que Customer Relationship Management. Ese término o palabra que mucha gente dice con mucha soltura, pero que muy pocos saben a qué se refieren.

A nivel general, podemos definirlo como la implantación de una política o forma de actuar de una empresa u organización en base al conocimiento de los gustos del cliente y todos los datos relevantes que tenemos de ellos y que influyen en la venta de un producto o servicio, como por ejemplo: zona demográfica, nivel de renta, propiedades, unidad familiar, etc.

Pero, ¿cómo conocemos o tenemos acceso a esos datos?

Antiguamente, se invertían grandes cantidades de dinero para hacer encuestas de población o se compraban bases de datos elaboradas por organismos oficiales como el INI, el Censo, Cámara de Comercio o bases de datos privadas como las de Páginas Amarillas o QDQ. Ahora es el propio negocio el que interactúa con los clientes y a la mínima oportunidad que tiene, obtiene de ellos y con su consentimiento, la mayor cantidad de datos posibles.

¿Dónde los obtenemos?

En el propio establecimiento, en las relaciones de los empleados y los clientes o desde hace algún tiempo, a través de las redes sociales. Aunque también se pueden adquirir en empresas privadas y organismos oficiales, siempre que se cumpla con la LOPD.

Toda esta recopilación de datos las incluirá en unas tablas, cuadros o programas informáticos para poder segmentar con mayor acierto su mercado y facilitar la venta. Los clientes saben lo que quieren y lo transmiten a la empresa, que simplemente, debe ponérselo al alcance de su mano.

Esta es otra acepción también válida del concepto de CRM, algo muy importante para el Busines Intelligence (BI) que se encargará de analizarlos y utilizarlos en beneficio del cliente y de la empresa.  Su derivación en redes sociales se conoce como SBI: Social Business Intelligence, cada día más usado en el entorno de interactuación y donde todo es medible.

La semana pasada tuvimos la oportunidad de asistir al encuentro #MKPrecision de la mano de MarketingDirecto.com y el patrocinio de Axesor. En él tuvimos la suerte de conocer de primera mano todas las últimas tendencias del CRM, el geo-marketing y el geo-posicionamiento.

En dicho encuentro, Manuel del Pino nos dejó una idea bastante clara: “El business intelligence no sirve sólo para analizar, sino también para predecir”.

Mr. McMillan y Josh Baskin acaban bailando sobre un piano, han encontrado la melodía, han sintonizado, caminan juntos.

Todos ganan.

¿Bailamos?

Jorge Jiménez Suárez

Sep 24, 2013

Aprende, se intrépido y crea tu camino.

Había rebasado todos los límites a pesar de tenerlo todo al alcance de su mano. Acostumbrado a conseguirlo todo sin el mayor esfuerzo, ahora, se veía sin nada, sólo, víctima de las burlas de los marineros, en aquel barco, desamparado, sin saber cuando volvería a su casa, cuando encontraría un rostro amigable, cuando las cosas volverían a ser como antes.

Después de su última travesura, su padre, había optado por sacarlo de aquel espléndido colegio para que le acompañara de viaje en barco para atender sus negocios. La fortuna o el infortunio le hizo caer por la borda y ser recogido por un barco pesquero. Allí, Manuel, un recio pescador, le enseñaría a valorar lo dura que es la vida y el esfuerzo necesario para poder llevar a cabo las acciones necesarias para que todas aquellas esperanzas, todas aquellas ilusiones y todo aquello que nos proponemos en nuestro camino, se cumpla.

Todos los días conocemos casos de empresas que tenían un negocio próspero o, al menos, eso aparentaban. Empresas que parecían solventes. Pero que en los últimos tiempos, se están viendo forzadas a cerrar. Bien porque no han sabido adaptarse a las nuevas tendencias y las nuevas tecnologías. Bien porque no estaban tan bien organizadas y gestionadas como parecía. Para muchos, trabajar o ser cliente de estas empresas, en un principio, era fácil, y con el tiempo se ha convertido en una pesadilla. Son empresas que no han logrado encontrar su sitio ni enderezar el rumbo y lo que es peor, han arrastrado a muchos otros.

Recientemente, he tenido el inmenso placer de que un amigo me mostrara un video de la presentación de Ricardo Lop contando lo que ha sido su aventura profesional de Aceros Hispania. En él, de una manera clara, nos marca unas pautas muy sencillas a la hora de ponernos en el camino correcto para lograr salir adelante con una empresa que se apoya, opera y trabaja con las herramientas que nos brinda internet.

Destacan varias pautas a seguir:

1. Para comenzar una buena dosis de ganas, ilusión y constancia.

2. Después, dejar a un lado barreras invisibles como el miedo a vender en cualquier parte del mundo.

3. Orientar o apoyar la actividad del negocio a internet, resaltando la usabilidad de la web, además de traducirla en todos los idiomas posibles, simplificar al máximo los datos necesarios para realizar una venta, y, por supuesto, dar las mayores facilidades de pago.

4. Agilizar y atender rápidamente al cliente. Los clientes, sean de donde sean, tienen una necesidad y quieren comprar. Si se tarda en exceso se marchan a la competencia.

Aunque los anteriores aspectos son importantes, destacamos que en las labores de marketing digital, el posicionamiento natural o SEO, no han invertido dinero para que sean los primeros en estar localizados por los buscadores de internet.

¿Cómo lo han conseguido?

Aportando contenidos de calidad a su web, a su blog, a las redes sociales, e incluso, haciendo campañas de viralidad entre sus seguidores. Algo realmente para descubrirse.

¿Qué les hizo plantearse todo esto?

Ver que sus negocios iban de cabeza a la desaparición, por lo que decidieron reinventarse, adaptándose al mercado y las nuevas tecnologías.

Nosotros, aunque no lo digan expresamente apostamos a que hay, además, una gran dosis de cariño y afecto por su producto y por sus clientes.

Si no te gusta lo que vendes y a quién se lo vendes, es imposible que tu empresa funcione.

Harvey vivía en un mundo complejo y enmarañado, la experiencia vivida en el mar le hizo darse cuenta de que con pocas cosas podría ser mejor, ser más eficiente y hacer felices a los demás. Manuel muere, pero deja en él una huella imborrable. Su padre nunca podrá agradecer lo suficiente que alguien pusiera a su hijo en el camino correcto.

Ricardo Lop como diría un amigo mío, «nos pone los pies en la tierra» y nos demuestra que con muy poco, pero con las ideas muy claras, se puede hacer mucho.

Nosotros, seguimos apostando por la pasión de hacer lo que nos gusta.

¿Te unes al camino?

Se intrépido.

Jorge Jiménez Suárez

Jul 30, 2013

Desconecta, descansa y disfruta. Te esperamos.

Él, era contable e iba allí una vez al año a llevar las cuentas de un amigo.

Ella, aguardaba allí a su marido cuando iba a visitar a su madre, la cual no la podía ni ver.

Se conocieron y desde aquel encuentro habían decidido verse «El próximo año a la misma hora«.

Tenían sus vidas, sus parejas, sus trabajos, sus familias, pero el destino les había unido y sus citas, eran una manera de poder «escaparse», ver las cosas de otra manera y conocer otros puntos de vista. Como cada año, eran fieles a su cita y se reencontraban. A medida que pasaban los años y se sucedían los acontecimientos, se apreciaba su evolución en su forma de ser, en su forma de pensar, en su forma de vivir.

Ningún año era igual.

Todos los años, por estas fechas, llegan las ansiadas vacaciones de verano. Algo muy necesario para cualquier persona. Necesitamos desconectar, oxigenar nuestra mente, «afilar el hacha«. El curso ha sido muy duro y el que viene promete ser igual o parecido. Dedicaremos nuestro tiempo a ver otras cosas, viajar y disfrutar, sin obligaciones de por medio, de nuestros seres queridos. Dedicaremos tiempo a nuestras aficiones, a nuestros hobbies, a descansar mentalmente, cultivando otras actividades. Dedicaremos un ratito, aunque sea pequeño, a las nuevas estrategias y futuras aventuras por correr junto a nuestros clientes. Y, seguramente, tal como está organizado el trabajo, tendremos que echar un ojillo a nuestras cosas y estaremos presentes en alma, pero no en cuerpo.

También aprovecharemos para ver las campañas promocionales y de comunicación que funcionan fuera de nuestro entrono habitual, en otros pueblos, otras ciudades, otros países, la montaña o la playa. Veremos si la planificación y el trabajo ha dado resultado y por qué. Veremos si ha conseguido calar, gustar y fidelizar.

Aún recuerdo con cariño un verano en la playa en la que un grupo de animadores iba recorriendo los lugares de marcha de la zona levantina promocionando una bebida de la que nunca fui «consumidor» pero de la que sí tengo gran recuerdo. De hecho aún guardo esa fantástica toalla de playa y el bañador amarillo estilo «Los Vigilantes de la Playa«. Una buena campaña de animación y promoción en el punto de venta, casi una performance.

O, el verano pasado, cuando en un supermercado de una población, fui atendido magníficamente, mejor que en la mayoría de los de aquí y, además, del magnifico trato, muy cordial, muy afable y muy cercano, sabían manejar muy bien las promociones. Desde el año pasado no me separo de una fantástica gorra azul marino bordada con hilo blanco de Nivea. Bravo. Magnífico regalo.

Es tiempo de descanso, pero también, una magnífica temporada para dedicarse a observar y aprender. Este año veremos más campañas que interactúan con los clientes y que tendrán un incentivo en internet y redes sociales. La web 2.0 está muy instaurada en muchas profesiones y zonas de España, pero es posible que aún esté por llegar a otras muchas. Estaremos atentos.

Para nuestros protagonistas, pasado ese día, ese encuentro, volvían a sus obligaciones, volvían a su vida, volvían a su rutina. Con ilusiones renovadas y una sonrisa en la cara.

Para todos nosotros pasará la «nube de verano» y enseguida estaremos aquí con las pilas recargadas, nuevos proyectos y nuevas ideas.

En este tiempo, haznos un favor, desconecta, descansa y disfruta.

Nosotros, seguiremos siendo fieles a nuestra cita.

¡Te esperamos!

Jorge Jiménez Suárez

Jul 23, 2013

Relaciónate y muestra cómo eres.

– «¡Hay que machacarlos!»-

– «¡Hay que destrozarlos!»-

– «¡No hay que dejar uno vivo…!»-

-«¡A por ellos!»-

Gritaban al unísono los tres mientras salían del vestuario.

Los hermanos Hanson, eran el apoyo perfecto para solucionar los males de aquel equipo que se arrastraba por la liga federal de hockey sobre hielo. Los Chiefs, el equipo que dirigía el veterano Reggie Dunlop, no conseguía remontar la mala situación que llevaban en el campeonato hasta que adoptó la estrategia de descentrar al contrario, provocarlo y pelear con ellos para ganarles los partidos.

Gracias a esta táctica y a las circunstancias que suceden en entorno exterior, cierre de negocios y fábricas de la ciudad, genera, sobre ellos, una atención inusual, fuera de lo normal. La ciudad se vuelca con su equipo, los apoya y los sigue allá donde van. Pero no todo el equipo está de acuerdo con esta forma de ganar, algunos componentes, como Ned Braden, muestran su rechazo a estas prácticas y abogan por el juego limpio, por seguir las reglas, por hacer bien las cosas.

Así con malas artes y juego duro, aún contando con detractores, el capitán del equipo logró que la relación con su público fuera especial.

Hasta hace relativamente poco, la relación entre las empresas y los clientes se basaba prácticamente en la solución de quejas y problemas a través del llamado servicio al cliente. Este departamento tenía, habitualmente, unas pautas muy claras de actuación y eran interpretadas por especialistas o jefes de departamento. Normalmente, cualquier tipo de problema se achacaba rápidamente al proveedor y en la mayoría de los casos se buscaba la sustitución del producto como salida rápida y eficiente.

Hoy en día, gracias al marketing relacional, las atención ha cambiado, ha evolucionado, ha mejorado. La comunicación con el cliente debe ser continua y ágil en cualquier espacio o soporte. Todas las partes de la cadena de valor de la empresa deben aportar su granito de arena a esa relación. Todos son responsables de la satisfacción del cliente y cualquiera de ellos puede tomar conciencia de sus necesidades.

Gracias a la tecnología, internet y las redes sociales este proceso es mucho más sencillo, cómodo e instantáneo.

Primero escuchar, luego escuchar y seguir escuchando, para poder transmitir la información más completa posible de lo que realmente necesita el cliente e incorporarlo al CRM para convencer y fidelizar a nuestros clientes, encontrar nuevos clientes y recuperar a los clientes descontentos. En definitiva, mejorar el servicio al cliente reduciendo procesos y, por tanto, coste.

Otra parte muy importante del la relación con clientes es saber encajar las críticas y los comentarios de los usuarios. Saber aceptar una crítica, asimilarla, cambiar y mejorar, pueden convertirnos de nuevo en una referencia para todos nuestros clientes y usuarios. Pero ante todo, siendo auténtico y sincero, las relaciones serán fluidas y de confianza.

Como dice Joost Van Nispen, escuchar al cliente o monitorizar, reconocer lo que nos demandan, agradecer las sugerencias de mejora y los elogios, retarles o animarles a que tomen parte activa y añadir valor con un trato especial, estimulan la implicación del cliente en nuestra empresa o marca. Y por supuesto, medir y optimizar: «si no vende, no sirve, si no se mide, no vale, si no es escalable, no existe«.

Ned Braden decidió saltar a la cancha e ir, poco a poco, despojándose de toda coraza para mostrar lo que realmente llevaba «dentro» y reconducir la situación.

¿Lo intentamos?

Se valiente, muéstrate.

Jorge Jiménez Suárez

 

 

Jul 10, 2013

Punto de inflexión, mantén el rumbo.

– «Blanco pequeño, error pequeño. » –

Se repetía una y otra vez disparando el mosquete que su hermano pequeño le preparaba.

Uno a uno, sus objetivos iban cayendo.

La estrategia: oficiales ingleses de mayor a menor rango para que cundiera el desconcierto y así poder liberar a su hermano Gabriel. Estas eran las indicaciones de su padre y las tenía que cumplir por el bien de todos ellos. Además, sin saberlo, había contribuido a crear la leyenda del «fantasma«.

La dichosa mecedora que se rompía una y otra vez bajo su peso y la educación de sus hijos, habían sido la máxima preocupación por aquellas fechas de Benjamin Martin, viudo y antiguo héroe de guerra, que hasta ese momento vivía plácidamente en su plantación de Carolina del Sur junto a su familia. Pero la guerra llegó, y él, inicialmente, rehusó participar. Y, a pesar de no querer participar en una nueva guerra, se encontró con ella en sus propias tierras. A pesar de no buscarlo, la guerra, la muerte y las desgracias llegaron a él. A pesar de todos sus esfuerzos por evitarlo, tuvo que participar, tomar partido y luchar para proteger el futuro de su familia.

A pesar de no quererlo, ahora, en la segunda década del siglo XXI, estamos inmersos en un profundo cambio tecnológico, ideológico y generacional. La experiencia acumulada durante estos últimos años de dificultades nos ha llamado, a una gran parte de personas de distintas edades y sectores de ocupación, a replantearnos el futuro con otras miras, con otras ideas, con otras fuentes de inspiración.

Muchos son los que han tenido que reciclarse, muchos son los que han tenido cambiar de ocupación, muchos otros han tenido que marcharse, pero también somos muchos más los que hemos decidido reinventarnos. Hemos tenido que ir poco a poco, cubriendo etapas, superando fases, aprendiendo, viendo, escuchando, experimentando. Todo ello para enfrentarnos a una nueva perspectiva de nuestras carreras y reconducir nuestra vida profesional.

Pasado el tiempo apreciamos como adaptándonos y aplicando lo aprendido, el camino se empieza a enderezar y el esfuerzo comienza a dar sus primeros frutos. Poco a poco, los objetivos se van cumpliendo y confirmamos que la estrategia marcada ha sido acertada. Una vez más, gracias al entorno digital , internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías, el camino ha sido «más llevadero», aunque aún nos queda mucho por recorrer y mucho por aprender.

Precisamente, esta mañana, comentaba con un compañero de profesión como, en innumerables ocasiones de la vida, nos suceden multitud de cosas, que hasta que no nos vemos forzados, nos resistimos a hacerlas y luego, pasado un tiempo, al recordarlo, siempre pensamos: ¿por qué no lo hicimos antes?

Si no pasáramos por  situaciones que nos ponen al límite, seguramente, no haríamos ni la mitad de las cosas que hemos hecho hasta ahora. Por lo que hay que reconocer que el riesgo hace posible una evolución o una mejora. En nuestro caso, hemos dado una vuelta a nuestra forma de trabajar y de actuar frente a los nuevos retos profesionales que la era digital nos plantea. Creemos estar pasando un punto de inflexión por lo que ahora sólo nos queda continuar nuestro camino firmemente trazado desde el día que saltó la chispa del cambio.

Y como le dijo el coronel Harry Burwell a nuestro protagonista:

– «Mantenga el rumbo» –

Seguimos teniendo la ilusión de crear de un mundo nuevo.

¿Por qué no empezar aquí y ahora?

Arriésgate.

Jorge Jiménez Suárez

 

 

 

Jul 2, 2013

Sé referencia, genera lealtad.

– «¡Marta, estás muy guapa!» –

Dijo Carlos desde la otra punta de la mesa.

Ella, con una amplia sonrisa, devolvía el inesperado cumplido.

Todos asentíamos y sonreíamos. Carlos tenía razón.

Era cierto, estaba mucho mas guapa de lo que recordábamos.

No quiero ni imaginar los sufrimientos, padecimientos y dolores que tuvo que soportar en su infancia, anclada a un aparato que la mantuviera recta la espalda para el resto de su vida. Era centro de burlas y comentarios a su paso. Supongo que pasó muchas noches sin dormir, llorando a escondidas, con angustia, con pena, con tristeza. Sólo espero que sepa que nunca  perderá el cariño, el respeto y la admiración de sus compañeros de clase.

Y allí estábamos, 20 años después, sentados en la misma mesa como si el tiempo no hubiera pasado. Hablamos, contamos, narramos, reímos. Eran tantas las cosas por decir, tantas por saber, tanto por conocer. Todos habíamos logrado salir adelante a pesar de las dificultades de la vida. Era innegable que algo muy fuerte nos unía entonces y algo muy fuerte mantenía nuestra amistad aún. Quizá, porque pasamos juntos unos de los mejores años de nuestra vida.

Esta situación, como cualquier otra, se produce cada día gracias al fenómeno de las redes sociales, donde antiguos compañeros del colegio pueden reencontrarse y retomar su amistad. Hay que reconocer que las nuevas tecnologías han ayudado muchísimo a encontrar viejos amigos de la infancia. No es raro que ahora les tengamos como grupo de conversación en aplicaciones de mensajería instantánea y podamos compartir juntos noticias, vivencias, ocurrencias, aficiones, chistes o videos.

Se han retomado viejos vínculos, viejas uniones, viejas filiaciones, algo que pensábamos que teníamos olvidado, y no, están aún más latentes que nunca. El tiempo pasa rápidamente y estas sensaciones nos dan «mucha vida». Si algo me llama la atención es la fidelidad creada y mantenida a pesar de los años. Sabes que en cuanto hables con uno de ellos te va a escuchar, te va a entender y te va a ayudar en lo que necesites.

Quizá, mantener una misma línea de comunicación con otra persona hace que seas un punto de referencia para él o ella. Va a saber siempre qué te puede pedir o que vas a necesitar. Esto es lo que en las empresas y agencias de comunicación debemos lograr. Crear el clima necesario de confianza para que una persona sienta fidelidad a una marca, un producto o un servicio, se sienta uno más, se involucre y arrastre a los demás. Esta es sin duda, la mejor base para lograr el «engagement«.

Personas, usuarios o clientes al estar «criados» en los mismos valores, al recibir la misma «educación», habitualmente, serán más fáciles de conjuntar y de formar equipo. Y a pesar de sus posibles diferencias en la vida, como reza el dicho: «será mas fuerte lo que los una, que lo que les pueda separar».

Como decía Stanley Bendelac en referencia a la agencia bonaerense Lautrec:

«Cuando se crean lealtades, siempre estarán ahí. Y siempre estarán a tu favor. Aunque pase el tiempo».

Nuestros amigos de la infancia y compañeros del colegio siempre estarán ahí y Marta con el paso de los años se ha convertido en un ejemplo para todos sus antiguos compañeros, y sin embargo, amigos.

Al igual que a Marta, nuestros clientes deben vernos como una referencia de constancia y superación.

¿Te unes a nosotros?

Crea lealtades.

Jorge Jiménez Suárez

Jun 8, 2013

Descubre, aprende y comparte tu conocimiento.

-«¡Reencarnación, reencarnación!»-

Cada uno de ellos alzaba su mano izquierda mostrando la luz intermitente en la palma de su mano, se despojaban de sus túnicas y comenzaban a ascender.

-«¡Sube, sube!»-

-«¡Reencarnación!»-

Era el espectáculo más esperado, todos vibraban con él. Disfrutaban viendo, enfervorizados, como cada uno de ellos flotaban hacia la luz y desaparecían, se desintegraban, se desvanecían, a su contacto.

Como cada noche, asistían al «carrusel» para presenciar como todos aquellos habitantes a los que les había llegado «su momento», se sacrificaban por el resto de los mortales. En este  futuro «idílico», no les estaba permitido vivir mas allá de los 30 años de edad si no querían romper el equilibrio en un mundo creado e ideado por «El Pensador«, un ordenador central o «supercomputadora» que dirige al mundo tras una supuesta guerra nuclear.

Pero, por caprichos del destino, uno de sus guardianes, Logan 5, se enamora de Jessica 6, hermana de un integrante de los que se niegan a morir a los 30 años, la resistencia. Son un pequeño grupo, que piensa, que va más allá, que quiere algo más. No quieren quedarse en esta parte del camino, quieren llegar a ser viejos, mayores, traspasar los límites impuestos y salir de la burbuja en la que viven. A partir de ahora, deben comenzar una huida si quieren sobrevivir, deben escapar si quieren aprender, deben buscar el «Santuario» si quieren envejecer.

En todos los momentos de la vida aprendemos a través de múltiples experiencias vividas y de las personas a las que tenemos la suerte de conocer. A medida que avanzamos vamos aprendiendo más, se suele decir, que se aprende andando o que «se hace camino al andar«.

¿Cuál es ahora nuestro camino?

Sin duda alguna, la búsqueda diaria de «algo más«, donde nuestra motivación gira en torno a la búsqueda de una mejora continua en todas las facetas de nuestra vida personal y profesional. La curiosidad, no exenta de entusiasmo, deben ser nuestro motor de búsqueda para satisfacer nuestras necesidades, cubrir nuestras carencias y encontrar soluciones a nuestros problemas diarios. Todo esto, consolida una gran experiencia, un cierto nivel de conocimiento, un alto grado de saber que estamos obligados a transmitir a nuestros hijos y generaciones venideras. Un legado que debemos buscar en nuestro interior, ya que es ahí donde se van a acumular todas esa experiencias y sensaciones vividas, todas las habilidades adquiridas y todos esos conocimiento aprendidos.

Apostando por el acceso a múltiples herramientas que nos brindan las nuevas tecnologías, todos y cada uno de nosotros dejaremos nuestro legado, dejaremos huella y transmitiremos los conocimientos asimilados utilizando la plataforma de información más adecuada a nuestra forma de ser, a nuestros intereses o nuestros objetivos empresariales.

Para muchas de las personas, empresas y agencias de comunicación, internet y las redes sociales pueden ser el espacio donde dejar su legado, su esencia, su mensaje, sin entender este paso como una huida hacia adelante, si no como una evolución, una mejora y una aplicación de los conocimientos adquiridos en años de experiencia profesional a un nuevo e inmenso «terreno de juego» donde poder dar u ofrecer «algo más«.

Logan 5 y Jessica 6 salieron de su mundo para crear uno nuevo pero descubrieron que lo tenían más cerca de lo que podían imaginar. Sólo debían cambiar su mentalidad, tomar las riendas y aventurarse a ser ellos mismos hasta el fin de sus días.

Estamos siguiendo un nuevo camino.

¿Serán las redes sociales el nuevo «santuario»?

Mira en tu interior.

Jorge Jiménez Suárez

Jun 2, 2013

Identifica tu espacio, canaliza tu comunicación.

– «Por favor caballeros, ríanse, ahora les explico por qué» –

Había sido invitado al continente asiático a dar una conferencia, la expectación generada con su ponencia era muy grande, y él, era consciente de ello. Quiso empezar con la clásica apertura de exposición contando un chiste o una anécdota divertida, rompiendo el hielo y ganándose a los oyentes desde el principio.

Pero, no contó con que el traductor de turno no «lo cogiera» y le pidiera al público asistente que se riera:

– «Parece que el Sr. conferenciante ha contado un chiste que no me veo capaz de traducir. No lo he entendido. Lo siento.»-

Dado que la filosofía de algunas partes del mundo asiático es la de agradar a sus visitantes, todos ellos rieron pero nunca supieron por qué. El ponente, con el ego muy elevado, dio lo mejor de sí mismo, y aún teniendo que depender del traductor, la conferencia fue todo un éxito.

La cortesía impuso su ley.

Esta era una de las anécdotas con las que, Máximo, nuestro profesor de Investigación Comercial en el CENP, hacía bastante amena una de sus clases. Ese día, si mal no recuerdo, nos hablaba de lo importante que era conocer el entorno al que nos enfrentábamos al salir al mercado internacional y cómo buscar los canales de comunicación más adecuados para darnos a conocer en otros mercados. Algo muy actual, en un mundo tan global como el que vivimos.

Hoy, bastante a menudo, nos preguntamos si el espacio elegido para comunicarnos, un auditorio, un aula, una plataforma, un foro de opinión o una red social es el correcto, es el idóneo. Normalmente acertamos, pero, aunque sepamos que es el mejor canal para transmitir nuestro mensaje, tendremos que ir adaptándonos al medio, «empaparnos» y sintonizar con todos aquellos usuarios que también lo frecuentan.

Podemos introducirnos en redes sociales como Facebook, donde se impone el día a día, las vivencias, las imágenes, las recomendaciones; Twitter, dónde la información mundial y la generación de contenidos se expone a una velocidad de vértigo; YouTube, donde cualquiera con una cámara puede hacernos partícipe de su manera de ver la realidad; Pinterest, donde se exponen imágenes y fotos, en su mayoría, con gran sentido y sensibilidad. Y así multitud de plataformas y redes de comunicación.

Si hay algo muy popular en todos estos lugares, son las normas de cortesía. Algo que debemos conocer lo más rápidamente para compartir sin problemas nuestros conocimientos y nuestra información con los demás. Allá donde queramos dirigirnos habrá unas normas, unas costumbres, unos hábitos, que, en un principio, tendremos que asimilar si queremos ser aceptados y tenidos en consideración.

Generalmente, lo que todos buscamos de la forma más rápida es la de conocer, saber e identificar aquellos temas que nos interesan para resolver un problema o satisfacer una necesidad. Siempre iremos a aquellos que rápidamente tengan el tema que nos preocupa muy identificado, muy definido. En la mayoría de los casos buscaremos la afinidad de temas y usuarios. Para la mayoría de las plataformas digitales lo más fácil es identificar el tema por hashtags y será una regla de cortesía no invadirlo con otros temas que no tengan nada que ver.

Para las agencias de comunicación y las empresas en general, será clave no abusar de la red y respetar las normas. Será mucho más fácil lograr nuestro objetivo de comunicación: ser escuchado, ser valorado y ser recomendado, si no rompemos las pautas marcadas en cada espacio de «encuentro digital«. Favoreciendo la accesibilidad de todos, creamos un clima de entendimiento, creamos un ambiente de generosidad, haciendo que todos ganemos, haciendo que todos nos enriquezcamos, haciendo que todos seamos mejores.

Máximo consiguió con su estilo de trabajo, convencer, incentivar la participación e involucrar a sus alumnos.

Y, como le pasó al conferenciante, con la colaboración y el respeto de todos, el éxito debe estar asegurado.

Ayudemos a todos aquellos que quieran participar, puedan aportar algo más a la comunicación.

¿Colaboras?

Se cortés.

Jorge Jiménez Suárez

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