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May 24, 2013

Analiza, mejora tu comunicación y encandila a tus clientes.

¿Qué había pasado?

Si tenía todo bajo control: dinero, fama, posición, mujeres…

Todo lo que deseaba le era concedido, todo lo que quería lo obtenía, todo lo que se proponía lo conseguía. ¿Cómo le habían podido dar el puesto, «su puesto«, a otra persona? El director de la agencia se excusó diciendo que necesitaban, «otro enfoque, otro punto de vista«. A partir de ahora, haría lo imposible por lograr que despidieran a «la intrusa» y le dieran el puesto que le correspondía.

¿Qué haría a partir de ese momento? ¿Cuál era el plan? ¿Cuál sería la estrategia?

Trazaría puentes de relación con ella, trabajarían mano a mano, intercambiarían conocimientos e ideas, se introduciría en su vida y la conocería al máximo de sus posibilidades, para, llegado el momento oportuno, saber como actuar y volver a poner las cosas «en su sitio«.

Muchas veces, después de una o varias campañas de comunicación en internet, puede ocurrirnos que los resultados que se obtienen no son como nos gustaría que fueran o como habíamos planificado que fueran. Por ello, es necesario que las agencias en la fase de control de campaña, paren, marquen un «stand by» y analicen los resultados.

Nos haremos preguntas como: ¿por qué ha sucedido así y no de otra manera? ¿Qué ha hecho que nos desviemos de nuestros objetivos? O, sorprendentemente, ¿qué es lo que ha hecho que los superemos? O, ¿por qué nos ha costado tanto esfuerzo si al principio no lo parecía?

En internet y dentro de las redes sociales, asociadas a ellas, hay multitud de herramientas para poder analizar los resultados de una campaña de comunicación. La grandeza que tiene internet es que es un mundo en el que todo es medible y todo queda registrado.

Antiguamente, había que ir a una empresa que nos creara un programa a medida y conseguir analizar unas pocas variables a un precio al que muy pocos podían acceder. Las grandes compañías podían llegar a conocer alguna de las tendencias, las modas y los gustos de sus clientes gracias a una analítica «de talonario».

Ahora eso ha cambiado, ahora hay multitud de herramientas gratuitas o semi gratuitas para poder llevarlo a cabo dentro de las propias plataformas sociales o aplicaciones «adosadas a ellas» con las que podremos acceder a todo tipo de datos y variables. Y ante todo, poder probar, experimentar y saborear una campaña en todos sus detalles. Actualmente, es sin duda Google Analytics, la herramienta gratuita por excelencia de la analítica en internet. Con ella, con esta herramienta, muchas pequeñas empresas, al fin,  tienen la oportunidad de igualarse a las grandes empresas y poder luchar en igualdad de condiciones.

En definitiva, no hay que olvidar, que para empezar a realizar un análisis, primero, debemos marcarnos una serie de objetivos y saber qué es lo que queremos conseguir, para, segundo, poder analizarlas una a una y mejorar nuestra estrategia, nuestra planificación, nuestra comunicación.

Como hizo nuestro protagonista.

Aunque… Nick Marshall, tuvo la suerte de que se le concediera un don por el que pudo conocer, de primera mano, lo que piensan las mujeres. Y consiguió reconducir la situación, aunque… no tuvo en cuenta una variable: el amor.

A nosotros no nos queda «otra» que analizarlo.

¿Será la analítica nuestro «pequeño don«?

Analiza, corrige y vuelve a enamorar.

Jorge Jiménez Suárez

May 10, 2013

Transmite, ilusiona y deja huella.

¿Quién no sintió dolor con su papel en «Los santos inocentes«?

¿Cuántos nos enamoramos de Ninette?

¿Quién no sonrió con «Atraco a las tres«?

¿Quién no se angustió en «El verdugo«?

¿Quién no ha sido duro y frío como el hielo como «El Crack«?

O, ¿tierno como un niño con «Cateto a babor«?

¿Cuántos quisimos estar al lado de nuestras familias y amigos en «Vente a Alemania, Pepe«?

Por más que me esfuerzo, no recuerdo una película suya que me dejara indiferente. Con su estilo y su manera de ser, nos tenía completamente encandilados. De expresividad magistral, con un simple movimiento de su cara o de su cuerpo,  lograba comunicar todo tipo de sentimientos, sensaciones y emociones. Tenía el don de transmitir rabia, dolor, felicidad… con poco esfuerzo, con pocas palabras, con sencillos gestos.

Hoy rendimos homenaje a D. Alfredo Landa.

Hoy rendimos homenaje a alguien que se ha ganado nuestra consideración, nuestro cariño y nuestro respeto. Rendimos homenaje a alguien que nos ha dejado marcados, a alguien que ha dejado huella en nosotros.

Hoy rendimos homenaje a un gran actor, un gran profesional, una gran persona, que sabía hacer algo que muy pocos saben hacer: llevar por dentro y mostrar por fuera, la vibración, la pasión, el sentimiento, la ilusión, la esperanza.

Y, hoy, precisamente, estamos en un momento, en el que más que nunca, necesitamos esperanza e ilusión.

Entonces, ¿cómo comunicarlo? ¿Cómo transmitirlo?

En este maravilloso mundo de la comunicación, los profesionales de marketing, descubrimos y exploramos cada día multitud de canales de información, multitud de herramientas para poder lanzar un mensaje, multitud de plataformas donde interactuar y compartir conocimientos necesarios y de interés para las personas. Realizamos gran cantidad de acciones, siempre enfocadas a satisfacer las necesidades de nuestros clientes y gracias a las nuevas tecnologías, internet, la web 2.0 y las redes sociales, el modo de llegar a ellos es más rápido y eficaz.

Pero para llegar a interesar a un cliente, llamar su atención y que demande lo que le ofrecemos, no sólo nos basta con tener un buen mensaje con contenidos de calidad, sino saber transmitirlo, ponerle sentimiento y llegarle a lo que llamamos: «tocar la fibra sensible«.  Y dejarle huella, que no nos olvide, que nos recuerde, que siga con nosotros, se fidelice, nos recomiende y sea nuestra mayor garantía.

Debemos trasladar emociones y situaciones en las que pueda vibrar y sentir lo que se cuenta, lo que se muestra. Que el contacto, el trato, la interactuación con una marca, con un servicio o con una empresa sea una experiencia difícil de olvidar en su lado más positivo.

¿Cuál es el mejor camino?

Siempre hemos creído que siendo auténticos, siendo nosotros mismos, no escondiendo los sentimientos que nos producen las cosas que vemos y hacemos, mostrándonos con transparencia, compartiendo nuestro tiempo con las personas que nos necesitan, llegaremos a profundizar y a conocer a todos aquellos que nos rodean y quieren interactuar con nosotros. Creando así, una relación de confianza y sinceridad. Creando así, una relación duradera.

Como la que tenía D. Alfredo Landa con su público.

Y nosotros, ¿dejaremos huella?

Da esperanza, transmite ilusión.

Jorge Jiménez Suárez

 

Abr 20, 2013

Viralidad, el misterio de la calidad del contenido.

Berengario, el ayudante del bibliotecario, entre agudos dolores, se aproximó a la bañera y se introdujo en ella vaciando el bote con hojas de lima. Pretendía tomar un baño calmante para sus dolores, pero no lo logró y entre horribles espasmos murió ahogado en ella. Era la tercera víctima y otras más quedaban por llegar.

¿Qué estaba sucediendo? ¿Por qué morían los monjes? ¿Qué misterio encerraba aquella abadía?

El mayor misterio de aquella abadía era su biblioteca, un perfecto laberinto que albergaba una inmensa cantidad de conocimientos dentro de miles de libros de incalculable valor. Y entre todos ellos, uno en especial, la segunda parte del «Tratado de poética de Aristóteles«, en el que se hablaba de la comedia.

¿Y por qué la comedia?

Porque divierte, porque genera la risa.

¿Cuál era la consecuencia de la risa en aquellos momentos?

«La risa acaba con el miedo y el miedo es lo que hace que la gente se acerque a la Iglesia«, así lo afirmaba Jorge Burgos, el antiguo bibliotecario.

El miedo, el temor de Dios era lo que hacía que muchas personas dependieran de la Iglesia en aquella época de la historia y la risa podía acabar con esa situación en la que muchos se habían «acomodado». Para muchos era el único camino para poder salir de sus limitadas vidas y acceder a la cultura, al conocimiento, al saber. Las abadías, los monasterios, los claustros de la Iglesia fueron en la Edad Media en especial y en varios siglos posteriores, los lugares donde se guardaba toda la documentación, los códices, los libros, la cultura. A ellos acudían todo tipo de personas para aprender, para compartir, para transmitir conocimiento. Tener la oportunidad de pertenecer a la Iglesia en aquellos tiempos podía considerarse como pertenecer a una clase selecta, ser la élite de la cultura y ser considerados como los garantes del saber.

A partir de aquí se planteaba esta disyuntiva, ¿qué interesaba más, fomentar la transmisión de conocimiento o la posesión del mismo? En el caso de la novela a la que hacemos referencia había que poner unas barreras al acceso del saber: un laberinto, un escondite, un veneno mortal. No interesaba que todos accediéramos al saber, no interesaba que todos fuéramos iguales, ya que estar en posesión del conocimiento y la cultura nos hace libres, independientes.

Unos cuantos siglos después, gracias a internet y a las redes sociales, podemos acceder al saber y a los contenidos instantáneamente, sin pedir permiso, sin miedo, sin temor. Los buscadores como Google son la lana de la ropa de Adso de Melk que nos conducen a la salida del laberinto o a la información que necesitamos. Las salas de cada planta de la biblioteca son el posicionamiento al que se puede acceder si nuestro producto o servicio es bueno o está bien valorado o sencillamente, bien estudiado. La biblioteca es una autopista de información llamada internet en la que se alberga y se proyecta la imagen de nuestra empresa, de nuestros clientes, de los usuarios, de las personas,.

Gracias a ello, podemos ser muy rápidos en informar y en transmitir conocimiento sobre las marcas, podemos incluso obtener un éxito mayor y más rápido en la viralización de una acción o de un contenido. Si la risa fue considerada una amenaza, hoy en día es lo que más produce contenidos virales. Todo lo que es agradable y divertido suele tener mayor acogida entre los usuarios y el público en general. Nos gusta todo aquello que nos produce buenas sensaciones y nos motiva. Lo que nos produce alegría.

La semana pasada tuve la oportunidad de presenciar una perfomance de Oscar Mayer en el Hipercor de Pozuelo de Madrid y me pregunté: ¿realmente esto tiene impacto en el punto de venta?¿Y fuera del punto de venta? Enseguida obtuve la respuesta, decenas de personas con su smartphone grababan la puesta en escena y lo compartían por la red a través de Twitter, Facebook o YouTube. Evidentemente los profesionales que habían planificado este tipo de campañas, habían tenido en cuenta la viralidad de sus acciones a través de las redes sociales y su apoyo a través de otros medios y soportes. Habían contado con la reacción de las personas.

Bravo por Oscar Mayer y su agencia de publicidad McCan-Erickson. Fantástica campaña.

«El nombre de la rosa» escrita por Umberto Eco, es una de las novelas más famosas que se han escrito a finales del siglo XX. Su repercusión fue tan grande que se adaptó al cine y el propio autor tuvo que escribir unas «apostillas» para poder explicar y comentar todo lo que había escrito. Es de los libros más leídos y premiados. Su  éxito fue un caso claro de viralidad por la calidad de su contenido. Se calcula que se han vendido mas de 50 millones de ejemplares y se ha traducido en más de 50 idiomas. Las cifras de su adaptación al cine también fueron apabullantes.

¿Cuál es la clave del misterio?

La calidad del contenido.

¿Viralizamos?

Jorge Jiménez Suárez

 

 

Mar 22, 2013

Tus primeros pasos, social media.

“Tu primer viaje, 

tus primeros aplausos,

tu primer trabajo… qué duro es,

tu primera amiga,

tu primera canción,

tu primera colonia Chispas,

tu primera colonia, Chispas

¿Cuántas veces hemos cantado este jingle en tono cariñoso cuando hemos hecho algo por primera vez? ¿Cuántas veces se lo hemos cantado a alguien con ironía cuando hace algo que desconoce? ¿Cuántas veces suena en nuestra mente esta melodía? Siempre la asociaremos a cualquier cosa que hagamos y que sea nuestra primera vez. Chispas. Aunque nunca la hayamos comprado o usado, el sólo hecho de oír su marca nos evoca al inicio, al principio, al comienzo.

Cuando echamos la vista atrás, nos acordamos de nuestros inicios en la vida, en los estudios, en la pareja, en el trabajo. Al principio, todo es relativamente fácil, ya que partimos con mucha ilusión, con mucho empuje, con muchas ganas. Con un objetivo y unas metas muy claras. A medida que avanzamos en el camino podemos ser persistentes y mantener la línea marcada en un principio o desviarnos de la ruta marcada perdiendo parte de nuestra identidad.

En el inicio de una marca o de una empresa se debe delimitar, crear, conformar una estrategia de comunicación para lograr nuestros primeros avances, cómo y dónde conseguirlos. Una empresa, si quiere darse a conocer debe estar presente en las redes y espacios sociales. No sólo por el simple hecho de estar, si no porque es una buena herramienta para darse a conocer, para ser accesibles, para que nos puedan encontrar.

Una empresa, al elaborar una estrategia de comunicación, debe tener muy presente el social media si quiere tener éxito con la aplicación del marketing relacional y el marketing de contenidos. Utilizar las relaciones en las redes sociales, la interactuación, el poder compartir contenidos y realizar recomendaciones, podríamos denominarlo social media marketing. Un buen comienzo, dependiendo del tipo de marca o empresa, sería abrir su espacio en cualquier plataforma social, como Facebook, Twitter, YouTube, etcétera y poder relacionarse con los usuarios de la marca o potenciales clientes interesados en ella.

Antes de empezar, debemos tener muy claro, qué, cómo, dónde y cuándo queremos comunicar a «nuestra audiencia». Para continuar marcando unos objetivos que sean sencillos o relativamente fáciles de conseguir, es decir, realizables. Pequeñas metas que nos lleven a conseguir un objetivo completo. No olvidándonos nunca de interactuar, relacionarnos y conversar con todos ellos. A veces, simplemente con un poco de atención, lograremos mucho más que con un mensaje constante de las bondades de nuestra marca.

Grandes empresas ya utilizan las redes sociales como vía de comunicación y cuentan con profesionales cualificados, los llamados community manager, que son los encargados, entre otras muchas cosas, de conectar con el público, generar tráfico en la página de empresa, mantener relaciones estables en el día a día (fidelizar) y generar valor a la marca. Logrando, así, la implicación personal de todos y cada uno de ellos.

Chispas fue la primera colonia de la niñez de muchas personas en los años 80. Su primer rasgo de personalidad, sus primeros pasos, su identidad.

Tus primeros pasos en social media son determinantes para la identidad de tu marca.

¿Echamos a andar?

Jorge Jiménez Suárez

 

Mar 15, 2013

Redes sociales, para gente encantadora.

 

«Suegra»

Este fue el primer spot de una larga serie de anuncios que conformaron la campaña de Citroën, «Gente encantadora» (Nice people) en los años 70. En esta campaña, por primera vez, para hablar de un coche, se habla de las personas, de sus historias, de su vida. La magia de cómo una conversación cotidiana, puede hacernos ver cosas que antes no apreciábamos, de entender algo que no comprendíamos y de predisponernos a actuar. Algo llamativo, rompedor, casi transgresor, como al menos, así lo calificó su creador, Stanley Bendelac.

Delvico, bajo el mando de Stanley, fue la agencia que realizó esta campaña. Una agencia que recibió, muchos halagos, reconocimientos y premios por esta larga serie de spots.

¿Por qué?

Porque su concepción era natural, sin malicia, amena, simpática, extrovertida, original. En definitiva, dirigida a gente encantadora.

Si antes el público podía o quería sentirse identificado con este tipo de personajes en los anuncios televisivos, hoy en día, tienen la oportunidad de hacerlo en las redes sociales. Todos quieren hablar, opinar, debatir, escuchar, aprender, ver, sentir, participar. Los usuarios por primera vez llevan la voz cantante, son receptores de contenidos y creadores de contenidos. Pueden compartir fotos, vídeos, mensajes y recibir consejo de los usuarios a los que otorgan su confianza.

Las empresas llevan tiempo intentando enfrentarse con esta nueva situación. Muchas están cerca de sus consumidores a través de las redes sociales más populares. Las grandes marcas han logrado que sus seguidores, usuarios y clientes interactúen en la red con ellos, logrando un retorno de información (feedback) muy valioso para seguir mejorando, para seguir reteniéndoles, para seguir fidelizándolos y lo que es mejor, un cliente satisfecho es el mejor vendedor de una marca. Comparte su experiencia y es escuchado por otros como él.

Otras empresas, sin embargo, aún no han dado el paso a poder interactuar con sus clientes, a escucharlos, a atenderlos como personas. Muchas incluso se preguntan el sentido de  las redes sociales y la conveniencia o no de su presencia en internet. No entienden los beneficios que su presencia les puede aportar, no comprenden lo necesaria que es tener una adecuada estrategia de comunicación en la red. Aún no han aplicado las nuevas herramientas de comunicación que las nuevas tecnologías nos brindan, aún a riesgo de quedarse obsoletos.

Si mejoramos nuestros procesos productivos, si mejoramos nuestros procesos de compras, si mejoramos nuestros procesos de venta, si mejoramos todos los procesos de la cadena de valor de nuestra empresa ¿por qué no mejoramos nuestros procesos de comunicación? Si sabemos que día a día los canales de comunicación están en continua mejora e innovación, ¿por qué no desarrollamos una estrategia de comunicación on line?

Para poder llevar a acabo una estrategia de comunicación on – line, hay que tener claro que internet es una gran conversación entre personas. Personas que demandan y comparten información, para aprender, para mejorar, para solucionar un problema. Personas que se acercan a las marcas para conversar y ser atendidos, para intercambiar vivencias, impresiones y contenidos. Personas que tienen una necesidad. Una necesidad que las marcas pueden satisfacer.

¿Cómo?

Teniendo presencia en internet.

¿Cómo?

Siendo encantadores.

Jorge Jiménez Suárez

 

 

Mar 8, 2013

Monitoriza: lo que hacemos, ¿lo hacemos bien?

A pesar de los años, aún se me ponen los pelos de punta cada vez que escucho el comienzo de la sintonía de Canción triste de Hill Street (Hill Street Blues). Mike Post puso la música a una de las series de TV más famosas de los años 80. Serie en la que se proyectaba la vida cotidiana de una serie de personajes dentro de una comisaría típica norteamericana. En ella, se relataban situaciones vividas a diario por un grupo de policías al desempeñar su labor, mostrando su cara más humana, sus miedos, sus flaquezas y sus relaciones personales. En cada episodio acompañábamos a todos ellos desde primera hora de la mañana hasta la noche, en su vida íntima y profesional. Quizá, a partir de entonces, muchas personas aprendimos que los policías eran personas como nosotros.

Preguntas tan naturales como, qué es lo correcto o qué he hecho, fueron la base central de todos y cada uno de los episodios de tan fantástica serie. Preguntas que normalmente todos nos hacemos a diario en nuestro trabajo o en nuestra vida privada.

Normalmente, todas las acciones que se realizan dentro de una empresa, vienen precedidas de una planificación o de unos planes de acción en los que se marcan las pautas para llevar a cabo nuestra labor diaria y cumplir con nuestros objetivos a corto plazo. Son aquellas que podemos denominar de ejecutivo o agenda: reuniones, visitas, informes, compras, ventas, llamadas, mensajes, etc. Al final de tanta actividad debemos recoger los frutos de nuestro trabajo y analizar los resultados. Así responderemos a otra de las preguntas que nos solemos hacer:

– «Y… lo que hago, ¿lo hago bien?».

Hoy en día disponemos de bastantes herramientas para observar y analizar los resultados de nuestro trabajo en la red, para monitorizar. Si nos centramos en el social media, herramientas como Radian 6, Twittersearch, Socialmention, Google Search o TrednsMap pueden servirnos para realizar esta labor. Con ellas debemos saber apreciar si se habla de nuestra marca o la de nuestros clientes, de los productos o los servicios que damos. Con ellas «escuchamos» las conversaciones de internet y sabemos cuál es la valoración que los usuarios hacen de todo ello. Habrá casos en los que analizando las gráficas tengamos picos de actividad en los que se hable mucho y tendremos que discernir si es bueno o malo lo que dicen de nosotros, ya que podemos ser muy nombrados, pero no por algo bueno.

Esta misma mañana he tenido el inmenso placer de asistir a un «desayuno 2.0» en la que he podido asistir a una exposición bastante interesante sobre monitorización impartido por Zinia en la sede de la CEOE. En ella nos aconsejan, cuidar, acertadamente, los picos de incidencia que nuestra empresa, nuestro producto o nuestra marca, o la de los clientes a los que llevamos sus cuentas, pueden sufrir en las redes sociales. Y así poder identificar y atajar una posible crisis de reputación o crisis de marca on line. Y para que no nos pillen por sorpresa, seguimiento, seguimiento y más seguimiento.

En definitiva, con el buen hacer de nuetro trabajo, debemos cuidar la imagen que proyectamos fuera y gestionar las posibles incidencias. En internet es muy importante el día a día, la cotidianeidad. Los usuarios nos acompañan desde primera hora de la mañana hasta la última de la noche, como los espectadores acompañaban a los policías de Canción triste de Hill Street. Por lo que, a partir de ahora, como diría el sargento Esterhaus:

-«Tengan cuidado ahí fuera»-

Y, teniendo las herramientas adecuadas, monitoricemos.

Hagamos bien nuestro trabajo.

Jorge Jiménez Suárez

Feb 15, 2013

Posiciónate y atrévete a ofrecer.

Miraras por donde miraras había un montón de gitanas cargadas de collares de conchas en el cuello y caracolas gigantes en las manos, con el vestido de flores y el moño despeinado, preparadas y al acecho. Bajar del autobús en aquel parking de la Isla de la Toja no fue una empresa fácil. Los curas del colegio se veían desbordados y muchos de mis compañeros de viaje eran «asaltados» y casi obligados a comprar aquellas baratijas. Menos mal que yo era de familia numerosa y siempre fui muy «justito» con el dinero. Si no, habría comprado un collar o una caracola como los demás.

Siempre me ha llamado la atención ver como personas a las que les adjudicamos pocas probabilidades de éxito te sorprenden con una habilidad innata para conseguir lo que necesitan. ¿Cómo lo hacen? ¿Qué tenían aquellas gitanas del parking? Iniciativa, valentía, perseverancia, y además, saber estar en el lugar adecuado en el momento justo, es decir, estar bien posicionadas.

Hoy en día, es muy necesario posicionarse. Unas veces como resultado de un buen trabajo, otras veces a través de una excelente atención al cliente y otras como resultado de una buena estrategia y planificación de marketing. Cada empresa es un ente diferente y tiene que desarrollar los métodos más adecuados de posicionamiento. Y dada su inmensidad, internet es uno de los espacios donde más necesitamos posicionarnos.

¿Cómo nos posicionamos en internet?

Los usuarios de internet, acuden a él a buscar información, para solucionar un problema o satisfacer una necesidad. Se suelen dirigir a un buscador como Google, Yahoo, Netscape, AOL, Task, etc, donde ponen las palabras necesarias para definir su búsqueda, y el buscador, rápidamente, le facilitará una serie de resultados acorde con lo solicitado.

¿Por qué unos resultados antes que otros? ¿Qué les hace estar más arriba o más abajo en la lista?

Detrás de este ordenamiento de búsquedas hay un trabajo, previo estudio pormenorizado, de un equipo de personas especialistas en SEO o posicionamiento web, que hace posible que una web tenga una mejor visibilidad que otras y que sea la escogida para consultar. El SEO se basa en saber utilizar los criterios de búsqueda, conocer sus algoritmos y sintonizar con ellos, para ser fácilmente detectados, y así, subir en los escalones de resultados de búsqueda.

Los especialistas en SEO sabrán utilizar las palabras clave, las etiquetas, los vínculos o la estructura de la web, entre otros, para optimizar su búsqueda. Si fuera necesario que el posicionamiento fuera más ágil y rápido, siempre se puede recurrir a campañas de pago o SEM (Search Engine Marketing) como Adwords de Google. Basado en PPC (pago por click).

No nos podemos olvidar que para complementar el posicionamiento en internet es necesario nutrir la web con contenidos de calidad o dinamizarla con contenidos externos a través de redes sociales o blogs. El intercambio de información, noticias y contenidos generan tráfico y notoriedad. Vincularlas a través de links externos, también. Generar contenidos es una forma de posicionarse, por la calidad y la garantía del que comparte la información.

Una vez posicionados no nos queda más que recordar la frase de la pasada edición de «Homenaje a Pyme» que tanto nos animó: «atrévete a ofrecer«. Para muchas empresas es hora de posicionarse y empezar a vender.

¿Te animas?

Busca tu espacio.

Posiciónate.

Jorge Jiménez Suárez

 

 

Feb 8, 2013

Genera confianza, haz atractivos tus contenidos.

Con sus caras totalmente descompuestas y abanicándose sin parar, miraban el marcador en el que cada segundo se les hacía interminable mientras el casillero de los concursantes aumentaba con cada respuesta correcta.

Hasta que el tiempo llegaba a su fin y…

¡Tilín, tilín, tilín! ¡Campaaaana y se acabó!

Las «supertacañonas», al fin, respiraban aliviadas.

Como cada viernes por la noche, fieles a nuestra cita, allí estábamos, toda la familia reunida frente al televisor, viendo una nueva edición de nuestro programa favorito: Un, dos, tres… responda otra vez. El programa – concurso más famoso de la televisión en España, que se mantuvo en lo más alto de la audiencia durante décadas.

El secreto de su éxito era, que además de lo que se veía a simple vista, regalos, premios, azafatas, presentadores, grandes actuaciones y buenos humoristas, detrás, había un gran equipo de trabajo que tenía muy bien estructurado el desarrollo del programa, que tenía unos contenidos muy trabajados, muy elaborados, muy atractivos.

Durante mucho tiempo, el objetivo de muchas marcas era anunciarse durante el programa o en los intermedios del mismo. No hacerlo podía considerarse una pérdida de categoría. Por aquella época era muy común escuchar la frase: «producto anunciado en el Un, dos, tres…» con lo que las marcas se ganaban la confianza de los espectadores. Eso sí, a base de recurrir a grandes presupuestos publicitarios.

Hoy, debido a la evolución tecnológica, los grandes presupuestos pueden no ser suficientes para las marcas a la hora de atraer y fidelizar a los consumidores. Muchos nuevos caminos se han creado y muchos otros se irán creando. Las nuevas herramientas de comunicación hacen que internet y las redes sociales sean el nuevo vehículo de comunicación de las personas. Porque no hay que olvidar que internet es una gran autopista de información en la que se produce una gran conversación «peer to peer» de persona a persona.

Por ello las empresas en su labor de escucha activa, para interactuar, compartir y poder recomendar a sus clientes, emplean una nueva la técnica de fidelización de clientes basada en lo que cuentan, en lo que enseñan, en lo que muestran de sí mismas, es decir, marketing de contenidos. Con el nivel de información que hay circulando en la red, las personas entran en internet para buscar soluciones a una necesidad en particular, no se conforman con el mensaje unidireccional que las marcas han venido dando hasta ahora. Para mantener su atención tendrán que valerse de su reputación, es decir, de ser una referencia de garantía, tendrán que contar más cosas sobre ellos, cosas más interesantes, accesibles y comprensibles.

El esquema es sencillo: atraer, convencer, generar confianza y fidelizar.

¿Cómo?

Con herramientas como: newsletters, descargas (videos o documentación), blogs, etc.

¿Cuál es el objetivo?

Retener a los clientes potenciales, a los usuarios, a los consumidores, a las personas, cerca de nosotros, todo el tiempo que podamos, para que confíen en nosotros, en las empresas, en las marcas, en las personas que trabajamos detrás de lo que se ve a «simple vista», para que nos dediquen su tiempo. Eso sí, sin ser excesivamente extensos ni repetitivos.

Si la repetición es un arma muy efectiva, que normalmente, genera notoriedad, en el caso del programa «Un, dos, tres… responda otra vez», a lo largo de su prolongado y exitoso tiempo de emisión, acabó cansando a su audiencia y provocó la desaparición del mismo.

Estamos «escribiendo» un nuevo camino de comunicación, ¿te atrae?

Quédate con nosotros.

Procuraremos vestir los contenidos para la ocasión.

Jorge Jiménez Suárez

 

 

 

Feb 1, 2013

Community Manager, creadores de imagen.

En miles de trocitos volando por la ventana de aquel apartamento de alquiler de Benidorm debió acabar mi maravilloso ejemplar de «Los creadores de imagen» de William Meyers. Al menos, eso me dijeron cuando llamé por teléfono a preguntar por él. No me extrañó, no vi ni un sólo libro por toda la casa salvo el mío. Debían ser personas de poco leer…

Máximo, nuestro profesor de investigación comercial en el CENP, nos lo había encargado unos años antes para hacer algún trabajo del curso. Era muy didáctico y entretenido, por momentos trepidante e incluso apasionante. Historias como los inicios de Coca – cola, los arcos dorados de Mc Donald´s, el hombre de Marlboro o el garaje de Apple, llenaban sus páginas, narradas desde el punto de vista de los creativos de Madison Avenue de New York, la avenida de la publicidad. Nos describía cómo eran los ejecutivos de publicidad de aquellos años, sus creaciones, sus diseños, sus logros, sus éxitos. Cómo funcionaban las agencias de aquellos años y la enorme influencia que tenían en el consumo, en el mercado, en la moda.

Hoy podemos comprobar como el mundo de la publicidad y las agencias ha evolucionado. Queda poco ya de aquellos tiempos. Hoy las agencias se adaptan a los tiempos y hacen frente a los nuevos retos incorporándose al mundo del marketing on line para ir abandonando poco a poco lo que nos queda de off line o marketing tradicional.

Nuevas herramientas, nuevas disciplinas, como el posicionamiento SEO – SEM, la compra de espacios RTB, la dinamización en redes sociales, la estrategia on line, las landing page, los banners, las campañas de e – mailing, la venta on line y el e – comerce van ocupando el espacio que las antiguas disciplinas del marketing y la publicidad van dejando.

En este nuevo entorno destacamos el papel, cada día mas relevante, que está llevando a cabo la labor del Community Manager. Persona que pone «la voz» a las empresas en las redes, que dinamiza las redes, que gestiona el entorno de la comunicación en comunidades de clientes y usuarios, de persona a persona. Su caballo de batalla es el día a día, el cuerpo a cuerpo con toda su «audiencia». Debe tener muchas cualidades y habilidades para realizar bien su trabajo: escuchar, atender, oir, buscar, proponer, orientar, calmar, explicar y un largo etcétera, combinadas con una serie de conocimientos técnicos y una gran capacidad para saber informar con los contenidos más adecuados a cada momento.

Una tarea, nada fácil.

Una tarea, muy sacrificada.

Una tarea, poco reconocida.

¿Quién no se acuerda de los conciertos de Mecano, de las habilidades de Nacho Cano «el hombre orquesta» del grupo? ¿Esa capacidad de sintonizar y armonizar todos los instrumentos y equipos para que todo funcionara a la perfección? Componía las canciones, tocaba instrumentos,  hacía los coros…

No vamos a definir al Community Manager como un portento de la naturaleza, pero, a menor escala, lo podríamos comparar con el buen camarero del restaurante que se lleva a la clientela «de largo». Saben perfectamente lo que tienen que hacer, a quién atender y cómo, en orden, a cada uno lo suyo, al detalle, en su justa medida.

De mi libro de William Meyers no queda nada, del marketing tradicional cada día menos.

¿Serán los Community Manager los nuevos creadores de marca? ¿Los nuevos creadores de imagen?

Una cosa tenemos clara, son la imagen de la empresa, su cara visible en la red.

Aprendamos a valorar su trabajo.

Jorge Jiménez Suárez

 

Ene 25, 2013

Interactuar, el fin de la única proposición de venta.

-«¡El anuncio de mamá!  ¡Corred, corred! ¡Venid a verlo!»-

Y allí estábamos todos. Sentados en el sofá del salón viendo el anuncio de Sanyo, Sanyo. La cara que ponía mi madre al oír nuestras carcajadas cuando llegaba la toma en la que salía una señora planchando la ropa con todos los rulos puestos al ritmo de un radiocasete, era todo un poema. Y también se reía.

«Sanyo está a tu alrededor», fue una simpática y pegadiza campaña de los años 80 cuyo jingle era la canción «Video killed the Radio Star» de la banda británica «The Buggles». Su mensaje era claro, sencillo, único. Formamos parte de tu vida: en casa, en la oficina, en el gimnasio. Una única proposición de venta: «pon tecnología Sanyo en tu vida».

Si en los 80 triunfaba el marketing attraction, a partir los 90 llegó el marketing retention. Ya no sólo los esfuerzos de las empresas pasaban por impresionar a nuevos clientes, engatusarlos, seducirlos para que consumieran un producto o fueran usuarios de un determinado servicio y demostrarles los beneficios que ello le reportaría. Las empresas se dieron cuenta de que la fidelización, la retención, el marketing relacional, les daría muchos mayores beneficios que la simple atracción.

Las técnicas  empleadas durante todos estos años, han sido de diversa índole, como las promociones, las tarjetas affinity, las garantías y el servicio post venta. En el siglo XXI, inmersos ya en el mundo 2.0, la manera más común de retención está en internet y las redes sociales.

– ¿Cómo lograrlo ahora?- Creando valor.

– ¿Cómo?- A través de la información.

Sí, las empresas deben crear valor a su producto o a su servicio a través de la información que comparten con los demás usuarios de la red, con sus clientes, de igual a igual. Al cliente 2.0 no le interesa la información en una dirección, no quiere un mensaje único. Quiere participar, quiere hablar, quiere que le escuchen, quiere que le traten personalmente. Por eso, las empresas deben mantener una actitud de escucha activa.

-¿Para qué?- Para interactuar.

De esta manera, las empresas se adaptan y entienden mejor a sus clientes, les cuidan, les miman, les atienden personalmente. Así, la relación es mucho más sincera y emocional, por lo que los clientes optarán por aquellas marcas o productos que les den mejores sensaciones, que les produzcan mejores vibraciones, en definitiva, que les aporten buenas experiencias.

Por eso, PlayStation, no es un juego, es una experiencia y Apple no es una empresa tecnológica, sino un estilo de vida.

Si en los años 80 Sanyo era el futuro y la tecnología, ahora lo son las innumerables conversaciones que conforman la web 2.0. Hoy la única proposición de venta (usp) ha llegado a su fin. Los internautas, los usuarios, los clientes, demandan información. Información de toda la cadena de valor que conforma una empresa: desde los proveedores hasta el consumidor final. Hagamos que sea posible.

Sanyo después de tantos éxitos fue finalmente vendida a Panasonic el 1 de Abril de 2.012.

Y, como decía Alan Key, un «el mejor modo de predecir el futuro es inventarlo».

¿Interactuamos?

Jorge Jiménez Suárez

 

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