10 May, 2013

Transmite, ilusiona y deja huella.

¿Quién no sintió dolor con su papel en «Los santos inocentes«?

¿Cuántos nos enamoramos de Ninette?

¿Quién no sonrió con «Atraco a las tres«?

¿Quién no se angustió en «El verdugo«?

¿Quién no ha sido duro y frío como el hielo como «El Crack«?

O, ¿tierno como un niño con «Cateto a babor«?

¿Cuántos quisimos estar al lado de nuestras familias y amigos en «Vente a Alemania, Pepe«?

Por más que me esfuerzo, no recuerdo una película suya que me dejara indiferente. Con su estilo y su manera de ser, nos tenía completamente encandilados. De expresividad magistral, con un simple movimiento de su cara o de su cuerpo,  lograba comunicar todo tipo de sentimientos, sensaciones y emociones. Tenía el don de transmitir rabia, dolor, felicidad… con poco esfuerzo, con pocas palabras, con sencillos gestos.

Hoy rendimos homenaje a D. Alfredo Landa.

Hoy rendimos homenaje a alguien que se ha ganado nuestra consideración, nuestro cariño y nuestro respeto. Rendimos homenaje a alguien que nos ha dejado marcados, a alguien que ha dejado huella en nosotros.

Hoy rendimos homenaje a un gran actor, un gran profesional, una gran persona, que sabía hacer algo que muy pocos saben hacer: llevar por dentro y mostrar por fuera, la vibración, la pasión, el sentimiento, la ilusión, la esperanza.

Y, hoy, precisamente, estamos en un momento, en el que más que nunca, necesitamos esperanza e ilusión.

Entonces, ¿cómo comunicarlo? ¿Cómo transmitirlo?

En este maravilloso mundo de la comunicación, los profesionales de marketing, descubrimos y exploramos cada día multitud de canales de información, multitud de herramientas para poder lanzar un mensaje, multitud de plataformas donde interactuar y compartir conocimientos necesarios y de interés para las personas. Realizamos gran cantidad de acciones, siempre enfocadas a satisfacer las necesidades de nuestros clientes y gracias a las nuevas tecnologías, internet, la web 2.0 y las redes sociales, el modo de llegar a ellos es más rápido y eficaz.

Pero para llegar a interesar a un cliente, llamar su atención y que demande lo que le ofrecemos, no sólo nos basta con tener un buen mensaje con contenidos de calidad, sino saber transmitirlo, ponerle sentimiento y llegarle a lo que llamamos: «tocar la fibra sensible«.  Y dejarle huella, que no nos olvide, que nos recuerde, que siga con nosotros, se fidelice, nos recomiende y sea nuestra mayor garantía.

Debemos trasladar emociones y situaciones en las que pueda vibrar y sentir lo que se cuenta, lo que se muestra. Que el contacto, el trato, la interactuación con una marca, con un servicio o con una empresa sea una experiencia difícil de olvidar en su lado más positivo.

¿Cuál es el mejor camino?

Siempre hemos creído que siendo auténticos, siendo nosotros mismos, no escondiendo los sentimientos que nos producen las cosas que vemos y hacemos, mostrándonos con transparencia, compartiendo nuestro tiempo con las personas que nos necesitan, llegaremos a profundizar y a conocer a todos aquellos que nos rodean y quieren interactuar con nosotros. Creando así, una relación de confianza y sinceridad. Creando así, una relación duradera.

Como la que tenía D. Alfredo Landa con su público.

Y nosotros, ¿dejaremos huella?

Da esperanza, transmite ilusión.

Jorge Jiménez Suárez

 

11 Comentarios

  • Recuerdo con especial cariño un trabajo que hicimos en la facultad sobre el fenómeno del landismo y su «explicación» dentro del contexo histórico-social en el que se produjo. Nos empapamos de todas las películas, nos reímos mucho y elaboramos un documento del que estoy muy orgullosa. De entre todas las que has nombrado me quedo con Los santos inocentes. Brutal.

    • Gracias Marta. La verdad es que en sus tres etapas siempre fue genial, sobre todo en su última etapa de consagración. Nadie esperaba que después del Landismo pudiera hacer trabajos tan buenos y tan serios. Todo un ejemplo.

  • Como decía mi abuela «Tienes que ser natural como un zumo de naranja» 🙂

    Las herramientas y demás ayudan, pero es uno mismo quien tiene el imán o no lo tiene.

    Me encanta como escribes, felicidades 🙂

  • Gracias Reyes, efectivamente, ser uno mismo al final es lo que te diferencia del resto y ayuda a la proyección personal, profesional y empresarial. Con mucha ilusión, desde luego.

  • Tan sencillo y tan difícil, comunicarte como eres y lo que eres sin adornos y sin envoltorios. La relación verdadera hace el resto.

    • Gracias José Antonio y disculpa el retraso de mi respuesta. Lo auténtico vende y lo íntimo transmite. Un saludo.

  • […] que nos brindan las nuevas tecnologías, todos y cada uno de nosotros dejaremos nuestro legado, dejaremos huella y transmitiremos los conocimientos asimilados utilizando la plataforma de información más adecuada […]

  • […] Debemos ponernos en manos de buenos y solventes profesionales. […]

  • […] en nuestra vida profesional, a pesar de aportar este bagaje personal, son pocos los que llegan a dejar huella en los demás. Se dice que los más fuertes siempre arrastran al resto y logran los mejores […]

  • […] no sólo sería esta compañía, sino también otras las que nos dejaron huella. El fin del monopolio de la comunicación comenzaba y la aparición de nuevas compañías y nuevas […]

  • […] su espacio. Sentirse bien y disfrutar con lo que hacen y cómo lo hacen. A su manera, a su estilo. Pero esta es una labor muchas veces complicada. Quizá la ansiedad por verse bien y agradar a los […]

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