4 Feb, 2016

Tu oportunidad de convencer, tu oportunidad de vender.

No era el momento de perder una nueva oportunidad…. 

– “Como las mejores cosas de este mundo, a veces la primera vez no gusta”-

Pasara lo que pasara allí estaba él. Con el vaso en la mano, mostrando los beneficios de la tónica. No perdía la oportunidad. Cualquier momento o lugar eran idóneos para intentarlo de nuevo. Ante el rechazo inicial a su invitación lo único que hacía era abrir una botella y dejar que su burbujeante sonido terminara por convencer al más reacio.

No se daba por vencido.

….

Aún recuerdo con una amplia sonrisa al hombre de la Tónica Schweppes. Ahí estaba, casi todos los días, acompañándonos en nuestros mejores momentos del día frente al televisor. Si no lograba seducirnos con las ventajas de tomar este agrio refresco de burbujas, al menos, nos dejaba en una muy buena predisposición para una prueba futura. No te dejaba indiferente.

Aquella fue una serie de originales, entretenidos y divertidos anuncios publicitarios, de los que llegaron a rodarse más de cincuenta spots durante doce años. Todo un ejemplo de empuje y persistencia.

Aquella era la época en que España competía con los mejores creativos del mundo.

Aquella era la época en la que había que decir mucho en poco tiempo. Con sólo veinte segundos se contaba una historia. Con en ese escaso tiempo, había que cumplir con el objetivo: convencer y vender.

Aquella era la época en la que se persuadía por la creatividad y por el saber hacer.

¿Pero, sigue siendo igual?

oportinidad venta

Sí, en cierta manera sigue siendo igual, aunque la exigencia y la captación de audiencia es cada día más complicada. Aquella campaña ideada por la Banda de Agustín Medina, tenía la misión de promocionar la tónica, en un principio, como un refresco digestivo. Por aquellos años se vendía muy poco y había bastante competencia. Por entonces casi nadie bebía gin-tonic como la moda de ahora. Antes, en España, se tomaba brandy, así que había que «educar» al público.

¿Lo lograron?

Sí, fue todo un éxito.

Desde la aparición del «hombre de la tónica», España es uno de los pocos países donde la tónica se toma sola. En otras partes del mundo no la asocian a un refresco, suele consumirse como un combinado. Dado el éxito de la campaña, Coca-Cola, como gran competidor intentó comercializar tónica a través de la marca Finley, pero no pudo con Schweppes que se consolidó, prácticamente, como la única marca de tónica en España.

España lidera el consumo per cápita de tónica a nivel mundial.

Todos tenemos un perfil comercial, no sólo en nuestra vida profesional como empresarios, emprendedores o empleados, si no también como personas. Si queremos hacernos valer, debemos sabernos vender. Si queremos demostrar los beneficios de aquello que nos gusta, debemos saberlo vender. Si tenemos que hacer ver a los demás que tenemos razón en algún tema, asunto o debate, debemos venderlo bien.

A principios del mes de Octubre, recibí con sorpresa en mi buzón de la correspondencia un valioso presente, un libro. Era un fantástico detalle remitido por mi amigo Joel Pinto, titulado: ¿Vendedor yo? Un ameno manual de ochenta y seis páginas que se leen en pocas horas pero que te dejan huella para toda la vida.

Joel Pinto Romero: ¿Vendedor yo?

En el libro, Joel nos explica y nos anima a conocer en el maravilloso mundo del vendedor, del comercial. De manera cercana, con un lenguaje sencillo y de forma clara, nos introduce en el proceso comercial, en las labores comerciales y en nuestra responsabilidad comercial si tenemos en marcha un negocio propio.

Vender y saber vender es necesario.

Vender no es malo, vender es ofrecer algo, un bien, un producto, dar un servicio, que satisfaga una necesidad. Que genere beneficios al vendedor y al comprador. Vender, como bien dice Joel en su libro: «vender es una de las actividades que inyecta energía a la economía mundial». Sin venta, no hay negocios, no hay trabajo, no hay empleo, no hay actividad.

Vender es un trabajo muy duro que necesita grandes dosis de perseverancia, muchas horas de trabajo, de búsqueda, de investigación, de preparación, de estudio. También es un proceso de adaptación a las necesidades, a los tiempos y las tendencias.

Y por supuesto, es una de las mejores maneras de acercarse a las personas, a los usuarios, a los consumidores. A nuestros clientes. Por eso, aunque pueda parecer una labor a la que no «estamos hechos», como bien dice Joel, todos tenemos algo que mostrar, algo que ofrecer, algo que vender. Sin importar el momento, ni el lugar.

¡Atrévete a ofrecer!

venta

El hombre de la tónica nos acompañó muchos años en la televisión y en todas aquellas vallas publicitarias. Pasados los años aún sigue siendo un referente en nuestras mentes. Como bien nos enseñó, no hay que desperdiciar la oportunidad ni el momento de poder convencer.

Hoy queríamos animaros a «salir» a vender, a anunciaros, a haceros oir, ver escuchar. Estamos inmersos en esa primera parte del año en la que hay que mostrarse con todas las «armas» y herramientas posibles, para enganchar a nuevos clientes y seguir encandilando a los que ya tenemos. Porque: «tu venta más grande está a la vuelta de la esquina». No lo dudes, es el momento de mirar hacia adelante y vender.

Como hacía referencia Joel Pinto en su libro a Wiston Churchill:

«El optimista ve oportunidad en cada peligro. El pesimista ve peligro en cada oportunidad».

Es tu momento comercial, es tu momento para vender.

¿Te atreves a ofrecer?

Jorge Jiménez Suárez

Deja un comentario