19 Jun, 2014

Tu oportunidad, tu fuente de inspiración.

Lloraba en silencio. Se había quedado sólo.

Acababa de perder a su padre y a su hermano a manos de los ingleses.

Ella apareció.

Se había soltado de la mano de su madre y arrancando una flor se la entregó a William.

Otra lágrima corrió por su rostro. El gesto de aquella preciosa niña le reconfortó.

Nunca la olvidaría y volvería para buscarla.

Inspiración

(Imagen Braveheart – Icon Entertainment)

Hace ya un año y siete meses que arrancamos este blog de marketing. Hoy hacemos la septuagésima quinta entrada y a buen seguro que no será la última. Por aquellas fechas, 20 de Noviembre de 2.012, tuvimos la oportunidad de asistir al evento de Homenaje a Pyme que nos sirvió como revulsivo para luchar e intentar reinventar este trabajo tan sufrido y a la vez tan querido.

Ese momento de pausa que marcó un antes y un después, trajo la inspiración. Ya sabíamos lo que teníamos que hacer para reconducir nuestra actividad. La situación del momento y la evolución de la tecnología, nos empujaban a modificar el rumbo de trabajo que se había llevado hasta ese momento. El marketing tradicional seguía perdiendo su espacio y el marketing digital avanzaba imparable.

Lo primero que debíamos hacer era empaparnos de nuevas tecnologías y formarnos en ellas. Es decir, hacer bueno el lema:

Sí se puede, sólo hay que creer en ello.

Lo segundo era ir allá dónde están nuestros clientes y los clientes de nuestros clientes. Contactarlos, conocerlos y saber como tratar con ellos para mantener una estrecha relación que beneficie a todas las partes. Es decir debíamos:

Empatiza con tus clientes, hazles tilín.

Y a partir de ahí, no dejar pasar la oportunidad atrevernos a ofrecer y por supuesto realizar una excelente atención al cliente. La identificación de las tendencias, la planificación estratégica, la consecución de objetivos parten de una estrecha relación con nuestros clientes y con nuestro entorno.

Absorber todo lo explorado, todo lo aprendido y asimilarlo, formará parte de nuestra inspiración. Canalizarlo y saber aplicarlo a nuestro trabajo será parte de nuestro proceso inspirador.

Nuestra posición de técnicos de marketing nos hacen estar, como decía José Manuel Velascomás cerca de la visión que de la misión. Para nosotros desde entonces, “estar inspirado es fantástico, pero inspirar a otros es una experiencia increíble”.

Inspira a los demás

Pasados algunos años, el joven William maduró y se convirtió en un gran hombre. Volvió a su tierra, volvió a sus orígenes y comenzó una nueva vida. Quería recuperar el cariño y el afecto de aquella niña que a buen seguro sería una preciosa mujer. La buscó y la encontró, necesitaba verla, necesitaba sentirla, necesitaba amarla. Aún conservaba su flor envuelta en un pañuelo como si fuera un tesoro. Se unieron en secreto hasta que la desgracia los separó. Pero años mas tarde, ella volvió a buscarle para estar unidos en la eternidad.

Si nos separamos temporalmente de un cliente, de una actividad o un trabajo y queremos volver a recuperarlo, debemos pararnos a pensar, aunque sea en un corto espacio de tiempo, en qué podemos mejorar para lograrlo, en qué debemos apoyarnos para conseguirlo y en qué debemos incidir para transmitirlo.

Debemos tomarnos el tiempo necesario para formarnos, para capacitarnos, para inspirarnos. Así podremos llegar a ser inspiradores para otros, generar confianza y ayudarles a cumplir sus objetivos. Nuestra meta será tener junto a nosotros personas que no duden de nuestra manera de trabajar, que disfruten colaborando y participando, que se entusiasmen con la consecución de esas pequeñas metas que nos animan, más y más, a seguir nuestro camino.

No pierdas la oportunidad.

Déjate inspirar.

Jorge Jiménez Suárez

 

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