31 Jul, 2014

Tu paréntesis, la chispa del verano.

Verano en Madrid.

Cualquier mes de Agosto de los años 80.

Era la mejor época del año para ir de expedición, para ir de aventura en busca de lo desconocido. A «lomos» de mi queridísima bicicleta BH de color blanco, heredada de uno de mis hermanos, me organizaba todos los días una visita a cualquier parte de la ciudad. Me sentía bien, me sentía libre, sin ninguna preocupación, sin ninguna obligación mas que la de pedalear y ver aquello que tenía previsto visitar.

Eran los tiempos del «tridente»: mi bici, la ciudad y yo.

Por otro lado, el mes de Agosto en Madrid tenía sus «pro» y sus «contra». No había que hacer cola en ningún sitio al que quisieras ir, siempre que estuviera abierto, claro. En cualquier establecimiento al realizar una compra te atendían rápidamente y además agradecían tu visita, situación que en otras estaciones del año era casi impensable.

Pero realmente, casi no había nadie. La mayoría de las tiendas estaban cerradas y los amigos escaseaban. Eran tiempos de soledad que se aprovechaban «de otra manera».

La chispa del verano 3

 (Imagen «Abre los ojos» – Sogecine)

El verano marca una parada, una pausa, un paréntesis. Un espacio de tiempo para reponerse del esfuerzo realizado durante todo el año. Es necesario y recomendable, desconectarse y ocupar la mente, aunque sea unos pocos días en otras actividades que nos saquen de nuestra rutina.

Es el momento de afilar el hacha.

Han pasado 46 semanas en las que hemos publicado ininterrumpidamente en este blog. Allá quedó nuestra entrada de retorno de las pasadas vacaciones del pasado 15 de Septiembre. En él fuimos muy claros en lo que iba a dar de sí el año y creemos que hemos cumplido con las expectativas.

En una de todas estas entradas hicimos referencia a lo que dijo Steve Jobs:

“Cada día, me miro en el espejo y me pregunto:

– Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy? –

Si la respuesta es no, durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo”.

Y tenía razón, había que cambiar.

Este razonamiento nos hizo esforzarnos más aún y poner más empeño en la estrategia, el trabajo en equipo, la conjunción del marketing digital y analógico (blended marketing) dirigido bajo la batuta de un profesional con una clara y definida hoja de ruta.

Seguimos trabajando hasta el final con cabeza, con esfuerzo y con ilusión llegamos a nuestras propias conclusiones:

«Cuando todo se estudia, se mide y se planifica con criterio, se pueden ejecutar acciones que logren sorprender»

Pero tampoco dejamos atrás marcar estilo y ser originales.

La chispa del verano 2

Pasé muchos veranos en Agosto en Madrid. Y de todos ellos guardo un gran recuerdo. En todos ellos aprendí y conocí más cosas de mi ciudad. Pero lo más importante era tener tiempo para conocerme a mi mismo y saber lo que podía ser capaz de hacer con los recursos que tenía a mi alcance.

El verano es el momento en el que podemos pensar con claridad, sin presión. Es el momento, en el que sin premuras, podemos dejar volar la imaginación y pensar en el futuro. Es el momento en  el que puede surgir esa «idea feliz», la chispa del verano, que nos hará sonreir  y ver el futuro inmediato, con confianza, con ilusión, con garantías. Porque nuestras buenas ideas estivales, a buen seguro, marcarán un futuro.

Y como dijo José Manuel Velasco: “las agencias y los profesionales del marketing debemos estar más cerca de la visión que de la misión”.  Es necesario que descansemos y cojamos «otros aires».

¿Hacemos un paréntesis?

¡Feliz verano!

Jorge Jiménez Suárez

3 Comentarios

  • Creo que este verano me pararñe a hacerme la pregunta de Steve Jobs

    – Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy? –

    Buen verano … y sigue ahí, haciéndonos reflexionar sobre nuestro enfoque y espíritu laboral

    Un saludo

    Fernando

    • Muchas gracias Fernando, lo seguiré intentando. Un abrazo.

  • […] de nuestro paréntesis de verano, retomamos las entradas semanales de nuestro […]

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