7 Jul, 2016

Tu preparación, tu salvación, tu futuro.

-«Nadie habría creído, en los primeros años del siglo XXI, que nuestro mundo estaba siendo vigilado por inteligencias superiores a la nuestra. Y que, mientras los hombres atendían a sus diversos asuntos, éstas, les observaban y estudiaban, del mismo modo que un hombre puede escudriñar con un microscopio las criaturas que pululan y se multiplican en una gota de agua…»

La humanidad se hallaba en peligro. Los hombres habían sido atacados por habitantes de otros mundos, por alienígenas, por extraterrestres. Sus naves ya estaban preparadas bajo tierra desde hacía mucho tiempo. Era un plan preconcebido, con mucha antelación. Y para ellos era el momento de ejecutarlo.

Ray, vivía en New Jersey, estaba divorciado y tenía a sus hijos Rachel y Robbie con él, «disfrutando» del fin de semana cuando se produjo el ataque. Sus vidas corren peligro. Ray lo sabe y debe hacer algo para poder sobrevivir y mantener a salvo a sus hijos. Aunque la situación le sobrepase, no dejará que los invasores, ni el resto de la humanidad, se interponga en su camino. Aunque sus hijos dudan de su capacidad, no les queda más remedio que seguirle. Porque…

…se acababa de desatar: La guerra de los mundos.

tu preparación tu salvación

Para un operario de grúas del puerto, al igual que en otras ocasiones de su vida, este nuevo escenario le venía muy grande. Estaban amenazados y tenía que afrontar la situación con sus escasos recursos. Ray estaba atrapado, estaba entre la espada y la pared.

Por un lado, los invasores los perseguían sin descanso para acabar con ellos. Por otro, la falta de confianza que mostraban sus hijos por la manera de actuar de su padre no le ayudaban mucho a centrarse. Además tenía que contar con la amenaza constante de los otros supervivientes ávidos de obtener de ellos todo lo que les pudiera servir para salvarse. Y por otro lado, el temor a enfrentarse a su ex-mujer y demostrarla que había vuelto a fallar.

Debía confiar en si mismo y seguir adelante.

Cuando, inicialmente, nos enfrentamos a nuevos escenarios, nuevos proyectos o nuevos imprevistos, siempre tenemos ese pequeño momento inicial de duda. Podremos cometer el error de pensar en que somos incapaces de poder llevarlo a cabo. Y lo que es peor, transmitir a los que nos rodean esa impresión y que puedan dudar de nuestra capacidad.

En muchos casos, nos servirá de ayuda echar la vista atrás y recordar todo lo que hemos hecho hasta ahora. Nuestros aciertos, nuestros errores, qué hicimos, por qué, cuántas veces, cómo… Así seremos conscientes de que no es tan complicado como pensamos y que a lo mejor sólo necesitamos realizar algo nuevo que no hemos realizado antes pero que está en nosotros poder conseguirlo. Entonces es cuando nos daremos cuenta de que…

…tenemos mejor preparación de lo que pensamos.

¿Pero, por qué dudamos tanto de nosotros mismos? Quizá el equipo o las personas que nos rodean no son realmente un apoyo y sí un lastre. Quizá este tipo de situaciones nos haga plantearnos nuestra relación personal o profesional con ellos. Incluso a cambiar de equipo, trabajo o amigos.

¿Por qué solemos buscar fuera la solución a algo que sabemos que está en nosotros, a nuestro alcance o de nuestra mano? En muchas organizaciones tienen departamentos llenos de personas que lo que hacen es contratar a otras empresas o agencias. ¿No saben hacerlo ellos? ¿Para que están allí todo el día? ¿No son capaces de hacerlo ellos? ¿No confían en sus propia acciones?

Es curioso, pero muchas veces nos tenemos que enfrentar a departamentos enteros donde se colabora poco con las personas que han sido reclamadas para solucionar los problemas que no «pueden» solventar internamente. Además de observar todo con ojos muy críticos, siempre tienen preparado algo para sorprenderte y que tengas que reconocer que ellos tienen el control. Es una auténtica pérdida de tiempo.

Nosotros siempre hemos apostado por hacer lo que nos piden: asesorar, planificar, actuar. Y no para sustituir y duplicar los presupuestos de marketing de una empresa. Pero los tiempos siguen cambiando, y las tendencias evolucionando, por lo que, en todo caso, para mantener la confianza que depositan en nuestra labor…

…debemos interactuar con el entorno para visionar el futuro.

preparacion

-«…tras fracasar las armas y los recursos del hombre, fueron reducidos, destruidos, por las criaturas mas diminutas que Dios, en su sabiduría, puso sobre la tierra. Mil millones de muertes hicieron al hombre acreedor de su inmunidad, al derecho a sobrevivir, entre los infinitos organismos de este planeta. Y ese derecho es nuestro ante todo adversario. Pues el hombre no vive, ni muere, en vano».

Ray pudo hacer como los demás, salir a luchar y a pelear por sus compatriotas, por sus amigos, por la humanidad. Sabía perfectamente lo que sucedía a su alrededor, tenía identificado el problema y como combatirlo. Pero tenía una responsabilidad, no podía cometer un error, en esto no podía fallar, tenía que proteger a sus hijos, a su familia, a los suyos. Y contra todo pronóstico, lo cumplió.

A pesar de las dificultades que surjan debemos vislumbrar todo lo que nos espera al afrontar nuevos retos o nuevas aventuras profesionales. Si nos dejáramos llevar por los nervios, si perdiéramos la calma, nuestros clientes nunca confiarían en nuestro trabajo. El camino a seguir dependerá mucho de nuestra experiencia, de la investigación y del análisis que realicemos. Siempre, siempre, nos daremos cuenta de que tenemos la preparación suficiente para llevarlo a cabo con éxito.

Como dijo Hipatia: «Comprender las cosas que nos rodean es la mejor preparación para comprender las cosas que hay mas allá.»

¿Estás preparado?

¡Vayamos lejos!

Jorge Jiménez Suárez

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