16 Abr, 2015

Tu producto, tu mejor promoción.

– «¡Anda, si éstos eran los Airgam Boys!»- exclamé.

– «Exacto, señor» – me contestó el dueño del puesto.

– «Yo tuve alguno que regalaban con los yogures Yoplait» – volví a decir.

– «Buena memoria, caballero» – me respondió de nuevo.

– «Y con los botes de ColaCao, también» – dije.

– «Es también fue buena, sí señor» – dijo.

– «Si, fueron muy buenas promociones en su época» – recordé…

….

Había ido a Toy Market con la intención de ver, y quizá encontar, alguna pieza para un Playmobil que se me había extraviado, pero no hubo suerte. Y allí estaban, los Airgam Boys. Eran la competencia de los que a mí realmente me gustaban, los Click de Famobil, aquellos muñecos de juguete que surgieron en los años 70 del siglo pasado y que han seguido formando parte de la infancia de muchas generaciones.

Allí, los más pequeños se agolpaban en las figuras de Starwars de LEGO, mientras los más mayores rememorábamos aquellos días, con nuestros viejos, pero tan actuales juguetes. Y entre todos ellos, el barco pirata y sus piezas, era como aquel entonces, uno de los más buscados y codiciados.

Marketing Toy Market

(Imagen de Toy Market – CC. Paseo de la Ermita – 4 de Abril 2015)

A pesar de los años, estos juguetes sigen de moda entre los niños. Es notable el hecho de que cuando un producto es bueno, nunca deja de usarse, nunca pasa de moda, nunca lo olvidamos.

Lo bueno siempre perdura.

La mejor política para mantenerse en el tiempo es invertir en renovarse constantemente. Son muchas las marcas que se renuevan y reinventan para aguantar el nivel alcanzado. Son muchas las marcas que siguen innovando y pensando en el futuro inmediato. Son muchas las marcas que tienen una visión. Son muchas las marcas que se adaptan a la tendencia y hacen lo posible para cumplir su misión.

A la vez que todo esto sucede debemos aprovechar todas las técnicas que nos brinda el marketing para poder potenciar las cualidades de nuestro trabajo, de nuestro servicio o de nuestra empresa. Baste refrescar lo que fácilmente se olvida de aquellas primeras clases de marketing que tuve.

Aún recuerdo a mi primer profesor de marketing paseándose por clase explicándonos que las cosas eran siempre mucho más sencillas y fáciles de lo que pensábamos. Y al girarse, nos miraba, y siempre se hacía esta pregunta en alto:

¿Qué es el marketing?

«Todas aquellas acciones que ayudan a que un producto se venda» – nos decía.

«Y nada más señores, así de sencillo» – volvía a decir.

Lo mismo sucedía con las promociones.

¿Qué es una promoción?

«Una alteración temporal de la oferta» –

– «Y nada más señores, así de sencillo» –

Con el tiempo, como puede sucedernos en cualquier aspecto de nuestra vida sabemos que si el producto no es bueno, podemos enganchar al público objetivo una vez, pero posiblemente sea la última. Por eso, debemos renovar nuestro producto cada vez que el ciclo del mismo se encuentre al final del tramo ascendente y así compensar con lo «nuevo», la caída del «viejo».

Y como siempre nos decía nuestro profesor:

– «¿Una buena campaña deja un buen recuerdo?» –

– «Sí, aunque sólo si el producto es bueno.» –

Como lo siguen siendo los Playmobil y su barco pirata. No nos cansaremos de ponerlo como ejemplo de buen producto y de buenas y medidas campañas marketing a lo largo de décadas.

marketing

Si la promoción de los Airgam Boys con los yogures de Yoplait, me fue imposible olvidar, tampoco lo fue la que hicieron con ColaCao con motivo de las olimpiadas de Barcelona 92. Aunque, a pesar de llamarme mucho la atención, siempre fui fiel a los míos, a mis «clicks«. Y aunque el destino nunca quiso que tuviera mi deseado el barco pirata, nunca perderé la esperanza de tenerlo. Porque sé que es bueno.

Como vemos las buenas promociones, como los buenos productos, siempre dejarán huella en el consumidor. El éxito de una campaña de marketing se basa siempre en la calidad de trabajo aportada y en el buen uso que hagamos de los resultados obtenidos para reinvertir en el producto. El objetivo es que nuestros clientes siempre tengan, al menos, un buen recuerdo de él.

Como dice Philip Kotler: “La mejor publicidad, es la que hacen los clientes satisfechos”.

¿Lo promocionamos?

Jorge Jiménez Suárez

2 Comentarios

  • Yo si tuve la suerte de tener el barco pirata de los Clicks (los que hoy llaman Playmobiles) … unas Navidades, los Reyes Magos me obsequiaron con ese regalo … y esa pasión por esos muñequitos de plástico se la he transmitido a mis hijos.
    Estoy de acuerdo que cuando un producto es bueno (en este caso este juguete), es bueno a pesar del paso de los años …
    Saludos
    Fernando

    • Y lo más importante es, que gracias a la satisfacción de sus clientes, fans y seguidores, sigue y seguirá transmitiendo valor. Muchas gracias de nuevo Fernando. Un fuerte abrazo y feliz semana.

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